Audran, Familia de decoradores, grabadores y dibujantes franceses que desarrolló su actividad entre los siglos XVII y XVIII
Audran, Benoit, el Viejo, grabador francés (Lyon, 1661 – Ouzouer, 1721)
Fue el segundo hijo de German Audran, Recibió su primera instrucción en el arte de grabado de su padre; pero tenía después la ventaja de estudiar bajo la tutela de su tío, Gérard Audran. Aunque nunca igualara el estilo de su tío, grabó muchos platos de sujetos históricos y retratos, que le han hecho muy famoso. Su estilo es fuerte y preciso; su dibujo de la figura humana es muy correcto. Fue recibido en la Academia en 1709, y designado como grabador del rey, con una pensión. Su retrato, bajo la influencia de Joseph Vivien, ha sido grabado por su sobrino Benoit, el Joven.
Sus obras principales son:
Retratos: Charles le Goux de la Berchere, arzobispo de Narbonne; bajo la influencia de Louis de Boulogne. Jean Baptiste Colbert; bajo la influencia de Claude Lefebvre; Joseph Clement de Baviera, Elector - arzobispo de Colonia; bajo la influencia de Joseph Vivien. Henri de Beringhen; bajo la influencia de Robert Nanteuil. 1710. Samuel Frisching, General de los suizos: bajo la influencia de J. Huber. 1713. J. F. A. Willading; bajo la influencia de J. Huber. 1718. Estatua ecuestre de Louis XIV; bajo la influencia de Martin van den Bogaert Desjardins.
Bajo la influencia de varios maestros: El bautismo de Jesucristo; bajo la influencia de Francesco Albani. David con la Cabeza de Goliat; influenciado por un cuadro que se haya en el Louvre, antes atribuido a Miguel Ángel Buonarrotti, pero ahora asignado a Daniele da Volterra; dos platos, grabados en 1716 y 1717. Moisés que defiende a las Hijas de Jethro; bajo la influencia de Charles Le Brun. La Adhesión hacia Moisés y Zipporah; La Elevación de la Cruz; 1706. El Descenso de la Cruz; Un sujeto alegórico — Holanda que acepta Paz; Zephyrus y Flora; bajo la influencia de Antoine Coypel. Los Placeres del Jardín; dos frisos; bajo la influencia de Mignard; El Salvador con Martha y María; bajo la influencia de Le Sueur. San Pablo que predica en Ephesus; Alexander que bebe la Taza que su Médico le presenta; El parto de María de Medicis; bajo la influencia de Peter Paul Rubens. El Cambio del Dos Queens;
Audran, Benoit III, pintor y grabador francés (París, 1698 – 1772)
Hijo de Juan Audran, grabador, y discípulo suyo, aunque de menor calidad. Se distinguió como intérprete de las obras de Wateau y centró su trabajo en la realización de ilustraciones para libros a partir de las obras de éste y de otros pintores del momento. Destacan entre otros trabajos suyos L'amour Désarmé, Concert champetre, Passe temps y muchos paisajes.
Audran, Carl, grabador francpes (París, 1594 – 1674)
Un grabador muy eminente, y hermano al precedente, nació en París en 1594. En su infancia él descubrió mucho gusto, y una gran disposición para las artes; y, para perfeccionarse, partió a Roma, donde produjo varias obras que le hicieron gran honor. A su vuelta, se mudó a París, donde murió en 1674, sin haber sido alguna vez casado. Al inicio de su vida él marcó sus letras con C, o el nombre de Carl, antes de que su hermano Claude publicara algunos platos con la inicial sólo de su nombre bautismal; cuando, para el bien de distinción, él usó la carta K, y escribió su nombre Karl.
Audran, Claude, grabador francés (París, 1591, Lyon, 1677)
El primer artista famoso de la familia, era hijo de Lewis Audran, un oficial que pertenece a los cazadores del lobo, en el reinado de Henry IV de Francia, y nació en París, en 1591. Él nunca hizo ningún gran progreso en el arte; de modo que sus letras sean sostenidas, pero en poca valoración. Aún, 'aunque él no adquiriera ninguna gran reputación por sus propios trabajos, no era ningún pequeño honor a él de ser el padre de tres grandes artistas, Germain, Claude, y Gir.ird; el último de los que ha inmortalizado el nombre de la familia para siempre. Claude Audran se retiró de París a Lyón, donde él residió, y murió en 1677.
Audran (Claude II) pintor francés (Lyon, 1639 – París, 1654)
Segundo hijo de Claude Audran, nació en Lyón, en 1639, y fue a Roma para estudiar la pintura; donde él tuvo éxito tan bien, que en su vuelta él fue empleado por Le Brun para asistirle en las Batallas de Alexander, que él pintaba entonces para el rey de Francia. Él fue recibido en la Academia Real en el año 1675, y murió soltero en París, en 1654. Sus virtudes eran tan dignas de elogio como sus talentos eran grandes.
Audran, Claude III, pintor y dibujante francés (Lyon, 1657 – París, 1734)
Perteneciente a la célebre familia de grabadores Audran, hijo de Germán. Fue discípulo de Wateau y se distinguió especialmente en la decoración de techos y tapices; fue director del establecimiento de los Gobelios, donde aun se conservan Les Saisons y Les Elements. Fue el inventor del bordado sobre los tapices. Trabajó al servicio de la corte y se convirtió en uno de los representantes más prestigiosos de la decoración francesa; su obra dio paso al nacimiento del rococó.
Se dedicó a diseñar patrones de dibujo para vestiduras clericales, decoración de interiores, vitrales. Posteriormente, fue nombrado conservador del Palacio de Luxemburgo en 1704. Su trabajo fue tan popular en Suecia , el rey llegó a invitarlo a trabajar en la corte.
Audran ha tenido una profunda influencia en otros artistas comopor ejemplo en Antoine Watteau.
Audran, Germain, pintor francés (Lyon, 1631 – 1710)
Hijo mayor de Claude nació en 1631, en Lyón, donde sus padres entonces residieron. No contenido con las instrucciones de su padre, él fue a París, y se perfeccionó bajo su tío Carl. Su mérito estaba en tal valoración, que él fue hecho a un miembro de la academia, y elegido un profesor. Él murió en Lyón, en 1710, y le dejó cuatro hijos, todos los artistas; a saber, Claude, Benoist, John, y Louis.
Audran, Gerard, pintor y grabador francés (Lyon, 1640 – París, 1703)
El más famoso de la familia, tercer hijo de Claude Audran. Él aprendió de su padre los primeros principios de diseño y grabado; y, después de ejemplo de su hermano, él salió de Lyón y fue a París, donde su genio pronto comenzó a manifestarse. Le Brun le empleó para grabar la Batalla de Constantine, y el Triunfo os aquel emperador; y para estos trabajos él obtuvo pisos en Gobelins. En Roma, adonde él fue para la mejora, se dice que él ha estudiado bajo Carlo Maratti, a fin de perfeccionarse en el dibujo; y en aquella ciudad, donde él residió tres años, él grabó varios platos finos. Colbert, gran mecenas de las artes, se sorprendió tanto con la belleza de los trabajos de Audran mientras él residió en Roma, que él persuadió a Louis XIV que lo contratáse. De su vuelta, él fue designado al grabador al rey, de quien él recibió el gran estímulo. En el año 1681 él fue llamado al consejero de la Academia Real; y murió en París en 1703. Él había sido casado, pero no dejó ninguna cuestión masculina. La grande excelencia de este artista encima de aquel de cualquier otro grabador era, que, aunque él dibujara admirablemente él mismo, aún él no contrató ninguna manera de su propio; pero transcrito en el cobre simplemente, con gran verdad y espíritu, el estilo del maestro cuadros enteros él copió. Viendo sus letras usted pierde la vista del grabador, y naturalmente fay, es Le Brun, es Poustin, es Mignard, o es Le Sueur, &c. ya que usted da vuelta a las letras que él grabó de aquellos maestros. Deje a cualquiera examinar las batallas arriba mencionadas de Le Brun; la Preservación de Pyrrhus joven, de Nicholas Poustin; el Parásito, de Mignard; y el Martirio de San Lawrence, de Le Sueur; y luego juez sinceramente de la verdad de esta observación. Los comentarios juiciosos siguientes por Fontenai abbe ilustrarán totalmente los méritos de Gerard Audran.« «Este artista sublime, lejano de entender que una disposición servil de golpes, y la claridad demasiado con frecuencia fría y afectada del más grave, eran los grandes elementos necesarios del grabado histórico, dio el valor a sus trabajos de una mezcla valiente de incubación de árbol y puntos, colocados juntos por lo visto sin el pedido, pero con un grado inimitable ot gusto; y ha dejado a la posteridad la mayoría de los ejemplos admirables del estilo en el cual las magníficas composiciones deberían to.be trató. Sus mayores trabajos, que no tienen ap muy lisonjero« pearance al ojo ignorante, son la admiración de entendidos verdaderos y personas del gusto fino. Él adquirió el conocimiento más profundo del arte por la atención constante y estudio que él otorgó en la ciencia del diseño, y el uso frecuente que él hizo de la pintura de la naturaleza. Este gran hombre siempre sabía como penetrar en el genio del pintor que él copió de j a menudo mejorado, y a veces hasta superó, él. Sin la excepción, él era el grabador más famoso que alguna vez existió en la línea histórica. Tenemos varios sujetos que él grabó de sus propios diseños, que manifestaron tanto gusto como carácter e instalación. Pero, en las Batallas de Alexander, él superó hasta las expectativas de Le Brun él mismo." Éstos consisten en tres letras muy grandes, a lo largo, cada uno que consiste en cuatro platos, que se unen juntos, de Le Brun; a saber, El paso de Granicus; la Batalla de Arbela; Porus trajo a Alexander después de su fracaso. A este juego son añadidos dos letras más grandes, a lo largo, en dos platos cada uno, también de Le Brun, como siga: Alexander que entra en la tienda de campaña de Darius; y y La entrada triunfal de Alexander en Babylon. El antiguo fue grabado por Girard Edelink, y éste por Girard Audran. Debe ser comentado de todos estos platos, que aquellas impresiones son más generalmente estimadas que tienen el nombre de ihe ot' Goyton, la impresora, marcada en ellos
Audran, Jean, pintor y grabador francés (Lyon, 1667 – 1756)
Hermano de Benoit el Viejo , y el tercer hijo de Germán Audran , nació en Lyon en 1667, después de haber aprendido los rudimentos del arte con su padre, fue puesto bajo el cuidado de su tío, el famoso Gérard Audran , en París. Antes de cumplir los veinte años de edad mostró habilidad poco común, y se convirtió en un muy célebre grabador. En 1706 fue nombrado grabador del rey, con una pensión y apartamentos en los Gobelinos. La mano de un gran maestro es perceptible en todos sus platos, y sin haber alcanzado la perfección extraordinaria de Gérard Audran, su pretensión de excelencia es muy considerable. Murió en 1756.
Sus principales obras son:
Retratos: Louis XV , de cuerpo entero, bajo la influencia de Gobert. Maximiliano Emanuel, príncipe elector de Baviera de cuerpo entero, bajo la influencia de Joseph Vivien. Clemente Augusto de Baviera, príncipe-arzobispo de Colonia. El duque d'Antin, bajo la influencia de Gaspar Rigaud. El Abbé Jean d'Estrées. Marie Victor, duque d'Estrées, Mariscal de Francia, bajo la influencia de Nicolas de Largillière. El cardenal Pietro Ottoboni , bajo la influencia de Trevisani.François de Salignac de la Motte Fenelon, arzobispo de Cambray ; bajo la influencia de Joseph Vivien. François Pierre Gillet, bajo la influencia de Jean Tortebat. Francois Robert secousse, sentado, bajo la influencia de Gaspar Rigaud. Peter Paul Rubens , bajo la influencia de Anton Van Dijck, para la Galería de Luxemburgo. Noel Coypel , Pintor del Rey, bajo la influencia de Coypel. Antoine Coysevox , escultor del Rey, bajo la influencia de Gaspar Rigaud.
Bajo la influencia de varios maestros: Nuestro Salvador predicando a la multitud, bajo la influencia de Raphael Zansio. El Salvador infantil con respecto a la presentada por Cruz Ángeles, bajo la influencia de Francesco Albani. La Natividad, bajo la influencia de Pietro da Cortona. El Buen Samaritano, bajo la influencia de Annibale Carracci. San Juan administra el santo sacramento a la virgen, bajo la influencia de Ludovico Carracci, Nuestro Salvador en el Monte de los Olivos, bajo la influencia de Domenichino. San Andrés es conducido a la crucifixión, bajo la influencia de Guido. El Martirio de San Pedro, bajo la influencia de Guido. San pablo predica en Atenas, bajo la influencia de Ciro Ferri. El triunfo de Galatea, bajo la influencia de Carlo Maratti. El milagro de los panes, bajo la influencia de Claude Audran. San Agustín, bajo la influencia de P. de Champagne. Simeón sosteniendo el Niño Jesús, bajo la influencia de Michel Corneille. Moisés salvado del Nilo, bajo la influencia de Antonio Coypel. Jacob y Labán, Athaha y Joás, Esther ante Asuero, La Resurrección. Cupido y Psique. Nuestro Salvador curando a los enfermos, bajo la influencia de de la Antoine Dieu. Cristo cargando su cruz. La elevación de la Cruz, bajo la influencia de Anton Van Dijck. La Crucifixión. El Parnaso francés, bajo la influencia de de la medalla de bronce por François Garnier. La pesca milagrosa, bajo la influencia de de Jouvenet. La resurrección de Lázaro. La Reina Blanca inspirado por el Espíritu Santo. Acis y Galatea, bajo la influencia de de François Marot. Venus castiga a Psique, bajo la influencia de de Jean – Marc Nattier. Psique consolads por Cupido. Cristo muerto, con María, San Juan y Nicodemo, bajo la influencia de Nicolas Poussin. El rapto de las Sabinas, bajo la influencia de Nicolas Poussin. Santa Escolástica en el momento de la muerte, bajo la influencia de de Jean Restout. Andrómaca rogando por su Hijo, bajo la influencia de de Louis Silvestre.
Audubon, John James, ornitologo, dibujante y naturalista estadounidense (Les, Cayes, Saint-Domingue (actual Haití), 1785– New York, 1851)
Muy conocido por los dibujos, gráficos y pinturas que hizo de pájaros. Su verdadero nombre era Fougére Rabin, aunque fue bautizado como Jean-Jacques Fougére Audubon. Nació el 26 de abril de 1785 en Les Cayes, Saint-Domingue (actual Haití), y murió el 27 de enero de 1851 en Nueva York.
Audubon era hijo ilegítimo de un oficial de la marina francesa que había combatido en la guerra de independencia norteamericana, en ese momento comerciante, plantador y traficante de esclavos y de una mujer criolla de Saint-Domingue. En 1794 su padre lo legalizó y lo trasladó a Francia junto con su hermanastra, que también había nacido en la Indias Orientales, e ingresó en una escuela militar.
Durante su juventud en Francia, el joven Audubon desarrolló una gran afición por los pájaros, al tiempo que se fue preocupando por el dibujo y la pintura, lo que determinó que durante algún tiempo estudiara junto al pintor neoclásico Jacques-Louis David.
Cuando cumplió los 18 años fue enviado por su padre a los Estados Unidos, para evitar el servicio militar francés y para que se encargara del negocio familiar en esta zona, viaje que le permitió estudiar los pájaros de Norteamérica y viajar a lugares como Florida o la península del Labrador. Se estableció en una granja cerca de Filadelfia.
Con Frederick Rozier, Audubon se dedicó al negocio de los almacenes, abrió uno primero en Louisville y más adelante otro en Henderson, pero el negocio no resultó y la sociedad tuvo que disolverse. Tras este fracaso, emprendió nuevos negocios, esta vez con su cuñado, que igualmente fueron un fracaso.
A partir de 1820 buscó trabajos y actividades que le permitieran concentrarse en su afición al estudio de los pájaros; así trabajó un tiempo como taxidermista, como retratista y como profesor de dibujo, al tiempo que su esposa trabajó como institutriz.
En 1824 empezó a considerar la posibilidad de publicar sus dibujos de pájaros, aunque le recomendaron que buscara un editor en Europa, donde encontraría mejores grabadores para reproducir los dibujos y un mayor interés por el tema. En 1826 se fue a Europa buscando un editor. Fue muy bien recibido en Edimburgo, donde una exposición de sus dibujos obtuvo un gran éxito, que se repitió en Liverpool; y tras la suscripción del rey a sus libros, también lo fue en Londres.
El grabador Robert Havell de Londres emprendió la tarea de publicar sus ilustraciones en cuatro volúmenes titulados Pájaros de América (1827-1838), para cuya edición se prepararon 435 planchas pintadas a mano. William MacGillivray le ayudó a escribir los textos de acompañamiento de la publicación, en cinco volúmenes, de Bibliografía Ornitológica (1831-1839) y Sinopsis de Pájaros de Norteamérica (1839), en un volumen, que está considerada la primera guía de pájaros de esta zona.
Desde 1839 Audubon dividió su tiempo entre Europa y Estados Unidos, donde recogía el material, terminaba los dibujos, y conseguía la financiación de la publicación mediante suscripciones.
Adquirió una gran reputación que le llevó a instalarse en Nueva York en 1841, en una hacienda rural, el actual Audubon Park, junto al río Hudson, donde preparó una nueva edición de Pájaros de América (1840-1844) en siete volúmenes, al tiempo que preparó la edición de Cuadrúpedos de América del Norte (1845-1848), en tres volúmenes con 150 planchas y acompañado de textos en los que fue ayudado por sus hijos y por el naturalista John Bachman.
Los críticos del trabajo de Audubon han señalado que éste reflejó actitudes imaginarias, e incluso imposibles, y detalles inexactos, pero pocos han discutido la calidad de sus dibujos y su importante carga artística.
La importancia de su labor determinó que se fundara en su honor la Sociedad Nacional Audubon.
Auer, Antonio, pintor en porcelana alemán (Münich, 1777 – 1814)
Estuvo pensionado en Viena por su gobierno para estudiar la pintura en aquella ciudad y puede decirse que es el fundador de la escuela actual de pintores en porcelana de Baviera.
Auerbach, Frank, pintor inglés (Berlín, 1931- )
Hijo de Max Auerbach, un abogado de patentes, y Nora Charlotte Burchardt, quien se había formado como artista. Bajo el patrocinio de la escritora británica Iris Origo, sus padres lo enviaron a Gran Bretaña en 1939 para escapar de la persecusión nazi. Los padres de Auerbach murieron más tarde en un campo de concentración en 1942.
Estudió desde 1947 a 1948 en la Borough Polytechnic de Londres con David Bomberg, cuyo estilo expresionista y método de enseñanza tendrían gran influencia en su obra. Estudió también en la St Martin’s School of Art (1948-1952) y en el Royal College of Art (1952-1955). En 1954 se trasladó a un estudio en Camden Town, al norte de Londres, donde vive y trabaja desde entonces. En 1956 llevó a cabo su primera exposición individual en la Beaux-Arts Gallery de Londres. Sus primeras obras se caracterizan por unas pinceladas de textura extremadamente gruesa ricas en amarillos, verdes y marrones. Sin embargo, con el paso del tiempo, su obra manifiesta una preocupación por el proceso creativo en sí con pinceladas superpuestas, una sobre otra, resultado de su constante revisión de la imagen. No cabe duda de que esta técnica debe su inspiración a las enseñanzas de Bomberg, quien animaba a sus alumnos a crear estructuras orgánicas y formas que expresaran el “espíritu” del tema o la estructura de un objeto o escena subyacentes bajo la apariencia superficial. Según sus propias palabras “en el momento de la ejecución, la obra debe emerger bajo la mano del artista como algo vivo, con imperativos propios”. Ahondó en la exploración de esa idea con sus dibujos al óleo de la década de 1970. A lo largo de su carrera ha variado poco en cuanto a los temas: paisajes urbanos, sobre todo estudios de Primrose Hill y edificios de Londres; desnudos y retratos del pequeño grupo de sus amigos más íntimos, como por ejemplo de su contemporáneo Lucian Freud. También ha trabajado con materiales diferentes al óleo: a mediados de la década de 1950 realizó grabados de árboles, desnudos, figuras y cabezas, y mediada la década de 1970 creó una serie de retratos a gran escala dibujados al carboncillo. En la década de 1980 comenzó a utilizar una técnica de raspado de las capas de pintura para volver a trabajar sobre la misma imagen. El exuberante estilo de este periodo queda patente en obras como Retrato de JYM (1981) y Retrato de Catherine Lampert (1981-1982). En la Bienal de Venecia de 1986, como representante de Gran Bretaña, ganó el primer premio ex aequo.
Su obra trata pocos temas, sobre todo, edificios y parques del entorno cercano a su estudio y retratos de amigos y gente cercana a él. La pintura se aplica con pincel, espátula y con las manos, creando fuertes impastos. En los años cincuenta su paleta se limita a los colores tierra, el blanco y el negro. A través de la constante superposición de capas de pintura, los cuadros son casi tridimensionales. En la actualidad araña y repinta las superficies una y otra vez. Sus pintores favoritos son: Rembrandt, Durero, Tiziano y Hals.
Auesbach, Juan Godofredo, pintor alemán (Mulhausen, Sajonia, 1697 – Viena, 1753)
Fue pintor de la corte de Viena y aún se ven en el museo de aquella ciudad los retratos del emperador Carlos VI y de príncipe Eugenio de Saboya, pintados por él.
Augos, Juan de, escultor español (que vivió entre finales del s. XV y principios del XVI)
Fue uno de los que trabajaron en la custodia del altar mayor de la catedral de Toledo, en el año 1500.
Aulanio Evander (que vivió en Roma en el s. I a. de J.C.)
Según Plinio el Viejo, restauró la cabeza de la estatua de Diana, ejecutada por Timoteo, y colocada en el templo de Apolo, en el monte Palatino.
Aulenti, Gaetana, arquitecta y diseñadorta italiana (Plazzolo dello Stella, Udine, 1927 - Milán, 2012)
Llamada Gae Aulenti, estudia en la Escuela Politécnica de Arquitectura de Milán y comienza a trabajar como arquitecta y diseñadora industrial a partir de 1954. Colabora con la compañía Olivetti en 1956 y con la firma Fiat desde 1968, compaginando esta labor con la impartición de clases en diversas universidades italianas y con la publicación de varios escritos.
Colaboradora de Luca Ronconi, presta especial atención al desarrollo de la ciudad y a la relación del individuo con la metrópoli. Entre sus obras destacan viviendas particulares como la casa San Siro (1956) en Milán y las de Brianza (1959) y Tonale Pass (1963) en Italia, además de las realizaciones para la casa Olivetti (1966 y 1970) y las numerosas obras y proyectos de las exposiciones y salones de la firma Fiat, que se suceden desde el inicio de su carrera. También son de destacar: villas distribuidas por la costa Mediterránea en Parma (Italia) en 1973, San Michelle en 1974, en Mallorca (España) en 1974, y obras con mayor compromiso estatal, como el Teatro alla Scala, en Milán (1981) y la reconversión del Museo Gare d'Orsay Station en París.
Su arquitectura se basaba en su relación con el ambiente urbano. En sus diseños, ella mezcla lo privado con lo público para generar formas arquitectónicas e interrelaciones espaciales.
Trabajaba mucho el espacio interior, pero siempre reflejando la vida que se tiene en la ciudad, respetando la complejidad y dinamismo de la atmósfera urbana.
En 1954 se licencia en la Facultad de Arquitectura del Politécnico de Milán, y empieza su decenal colaboración con la redacción de la revista Casabella dirigida por Ernesto Nathan Rogers.
Aulenti es una de las pocas mujeres que han dejado un profunda huella, a veces polémica, en la arquitectura internacional, así como en la escenografía teatral y en el diseño industrial. Entre sus proyectos arquitectónicos más destacados cabe señalar las reformas del Palazzo Grassi de Venecia y del Museo de Orsay de París, que propiciaron muchos encargos posteriores, como el Pabellón de Italia en la Exposición Universal de Sevilla 1992 y la reforma del Palacio Nacional de Montjuïc (Barcelona), actual sede del MNAC.
Tras doctorarse, ejerció la docencia en las facultades de Venecia (1960-1962) y de Milán (1964-1967). Durante tres años trabajó en el estudio del arquitecto italiano Luca Roncini. En 1974 entró a formar parte del consejo de dirección de Lotus Internacional.
Especialista en el acondicionamiento interior y exterior de edificios históricos, entre sus trabajos más importantes cabe destacar la reforma del Museo d´Orsay, en París (1980-1986), que fue considerado como uno de los trabajos más importantes de la década por la Unión Internacional de Arquitectos, la del veneciano Palazzo Grassi (1985) y la del Museu d´Art de Catalunya, en Barcelona (1985)
Aunjetitz
Localidad de Bohemia, actual Únêtice, que da nombre a una cultura de la primera edad del bronce (aproximadamente 1800 a 1500 a. de J.C.) y que, en algunas ocasiones, ha sido relacionada con la española de El Argar. Armas y ajuares son predominantemente de metal, mientras la cerámica suele carecer de decoración y abundan las formas carenadas. Las sepulturas son sencillas, por lo general en fosa; hay casos de tumbas dobles. Indicios de sacrficios humanos relacionado con el culto a los muertos (Tumba de Schleinbach, en la Baja Austria). Las cabañas, con techos y paredes de madera apoyadas en armazón de postes, tendían a la planta rectangular.
Parece tener su núcleo originario en Bohemia (Republica Checa).
Unetice representa la convergencia de nuevas ideas y estructuras sociales que modificarían sensiblemente el sustrato previo, con la consolidación de las sociedades de jefatura. Esta cultura se suele dividir en tres fases: antiguo, clásico y tardío. Los yacimientos más significativos son: Postoloprty (Zatec, Bohemia), Leki Male (Koszian, Polonia), Helmsdorf (Sajonia), Olomouc (Moravia), Slanska (Bohemia).
Unetice Antiguo: fase de transición entre el Calcolítico final y los inicios de la Edad del Bronce. De esta fase se conocen poco los asentamientos, solo bien definidos en algunos poblados, que se han excavado casas de planta rectangular semisubterránas, construidas con madera y cubiertas a doble vertiente, irregularmente distribuidas en el espacio, apreciándose ciertas influencias procedentes de las estepas pónticas. El ritual funerario se conoce algo mejor, gracias a las necrópolis de Nitra, Gemeinlebar etc.…, donde se han documentado tumbas de inhumación individual y dobles en cistas, fosas o en tumbas más elaboradas, de fosa profunda con cobertura de madera, habitualmente cubiertas con una estructura tumular. Los cadáveres pueden aparecer en algunas necrópolis orientados hacia el este o el sur y en ocasiones con restos óseos de animales sacrificados. Frecuentes los elementos metálicos son de cobre: anillos, alfileres con cabeza de disco, pulseras, torques de perillas, puñales y hachas planas. La cerámica era de superficies bruñidas, sin tener elementos decorativos, influencia de cerámicas cordadas.
Unetice Clásico: se inicia el apogeo cultural, en la que la metalurgia se consolida tipologías originales de elementos de bronce, se amplían las relaciones de intercambio y comercio y los contactos con las fuentes de abastecimiento de ámbar. Lo más característico es el mundo funerario donde aparecen tumbas de jefes con ricos ajuares. Situadas generalmente fuera de la necrópolis, siendo una cámara de planta rectangular excava en el suelo, cubierta por una estructura de madera. En el interior se depositaba el cadáver a veces acompañado de otro femenino, con rico ajuar formado por cerámica, objetos de oro y bronce, y otros objetos utilitarios o santuarios. Toda la tumba era cubierta por una estructura tumular. La más conocida la de Leubingenm Helmsdorf y la de Gleina.En las necrópolis también había algunas tumbas de guerreros destacadas, con ajuares en los que se encuentran objetos de cobre, bronce y oro. La cerámica de esta fase es de pasta fina, generalmente de superficies bruñidas, a veces son decoración incisa. La economía se basaba en la producción agrícola de cereales y en la ganadería mayor, en la producción metalúrgica, la explotación de sal y el intercambio y comercio de diversos productos. La caza y la pesca complementaban la dieta alimenticia. Los poblados se sitúan en puntos más elevados y mucho más defendidos con empalizadas y fosos. Las casas de planta rectangular, construidas con madera y en ambientes húmedos con zócalos de piedras. Tenían una orientación de este-oeste.
Unetice Tardío: se incrementan los intercambios comerciales y se intensifican las relaciones con grupos culturales del Danubio medio, con Otomani y con Micenas. Poblado más numerosos sobre colinas fortificadas. La metalurgia del bronce plenamente desarrollada y ya se utilizan las minas de cobre de los Alpes centrales y del valle del Saalach. Aparecen ruedas de carros en miniatura elaboradas en arcilla, que parecen imitar los carros de combate del mundo micénico.
La cultura de Unetice es sustituida por la de los Túmulos del Bronce Medio, hacia 1450 a. de J.C., sin que suponga una ruptura cultural drástica.
Auriga de Delfos
Obra escultórica en bronce de arte griego, del período preclásico. Representa un auriga de una cuadriga, posiblemente un exvoto del tirano Polizalo de Gela (Sicilia) por su victoria en una carrera de carros (474 a.C.) en Delfos, realizada, probablemente, por Pitágoras de Regio.
Esta obra maestra se descubrió gracias a un desprendimiento de tierras en las excavaciones que unos arqueólogos franceses estaban haciendo en Delfos sobre terrenos del s. IV a.C. Pese a que sólo se rescataron fragmentos de la cuadriga con la que originariamente formaba grupo, la figura del auriga permite hacerse una idea del conjunto con bastante aproximación.
Unos instantes antes del inicio de la carrera, inquietos los caballos y ya uncidos a la vara de la cuadriga, son sujetados por este personaje, cuyo rostro no expresa la tensión que, lógicamente, la ocasión implica. Aparece tenso y concentrado, imponiendo su voluntad a los cuatro fogosos caballos. El brazo sostiene nerviosamente las riendas y los pies se arquean para mantener el equilibrio en el momento de la vertiginosa partida. Los cabellos estilizados y los pliegues regulares de la túnica dan un resultado muy realista de la figura. Una de las cosas que contribuyen más al efecto estético del Auriga de Delfos es la sabia simplificación de sus formas, ya que la sencillez de sus líneas se deriva naturalmente de la técnica del bronce.
La estatua del auriga está fundida en hueco y compuesta de varias piezas. Llama la atención el estrecho apoyo de las piernas y la peculiar indumentaria, con el chitón ceñido más arriba de la cintura. La cabeza y el tronco giran claramente a la derecha, aunque el movimiento del cuerpo queda oculto bajo los largos pliegues colgantes del vestido. La cabeza, cuyos rizados cabellos están recogidos con una diadema, descansa sobre un robusto cuello. La expresión serena del rostro se produce por la conjunción de sus elementos: la nariz recta y firme, horizontalidad en las cejas, mirada decidida, boca grande y vigorosa sobre una enérgica barbilla.
El maestro de esta obra, probablemente, Pitágoras de Regio, hubo de emigrar a principios del s. V a.C. desde Samos a Grecia continental. Este artista, representante del arte del movimiento, ha dejado en el Auriga de Delfos una figura con un mínimo de movimiento y un máximo de libertad. En su estética ciertamente se aprecia una falta del espíritu y la movilidad del arte griego preclásico, pero la tensión que irradia, lograda mediante leves desplazamientos asimétricos, la dota de una dignidad que la sitúa entre las obras simbólicas de la época.
Auriñaciense
Primer período del Paleolítico Superior que toma su nombre de la Cueva de Aurignac, en el Alto Garona (Francia). La existencia de este período fue defendida por el abate Henri Breuil; más tarde Denis Peyrony distinguió, en este período, 2 culturas: auriñaciense propiamente dicha y perigordiense.
Característico del auriñaciense es el desarrollo de la industria del hueso (puntas de base hundida) y la industria del silex, con sus técnicas de hoja, que permiten una gran variedad de utillaje, como por ejemplo, raspadores, buriles, cuchillos y puntas con bordes tocadas en escama. En esta época se inicia el magnífico arte cuaternario.
El centro mejor conocido de esta cultura es Dordoña y la región pirenaica francesa, aunque ocupa también la zona cantábrica y otras extensiones de Europa. La raza que corresponde a esta cultura es la de Cro-magnon.
Según las investigaciones y hallazgos realizados hasta este momento, no se puede afirmar con certeza que el hombre desarrollara un arte rupestre anterior al ciclo auriñaciense. Por lo tanto, éste es estrictamente el nacimiento de la pintura paleolítica.
Se sabe que el artista del periodo auriñaciense pudo disponer de una gama reducida de tonos: de la arcilla, obtenía el rojo y el ocre; del óxido de manganeso de las paredes o del carbón, el negro; y que utilizaba grasas o sangre animal como aglutinante. Estos aspectos serán determinantes para valorar la estética de las pinturas y el grado de naturalismo de las obras.
Las creaciones más antiguas se remontan al 30.000 a.C. De estos momentos, hay trazos realizados con los dedos sobre arcilla blanda - llamados "macarrones", según denominación del abate Breuil - que forman meandros en cuevas como las de Gargas (Aventignan, Hautes - Pyrénées) u Hornos de la Peña (Cantabria). La densidad del conjunto de este tipo de pinturas es tal que provoca una fuerte sensación de horror vacui, acentuada por la diversidad de direcciones y formas, rasgos que se cruzan; no obstante, en muchas de ellas se han podido individualizar siluetas de animales y figuras humanas. En el mismo contexto, como revés y derivación de las estas representaciones, están los dibujos de contorno amarillo o rojo, punteado en ocasiones, realizados con el dedo untado en arcilla.
Las huellas de manos, en negativo o positivo - de época más avanzada -, son también adscribibles en la mayoría de los casos al hombre del auriñaciense, mucho más numerosas en el territorio cantábrico que en el francés e inexistentes en Andalucía. Es un hecho peculiar que estas manos sean en la mayor parte de las ocasiones izquierdas y no derechas. La coloración va del rojo al negro, apareciendo generalmente en la zona más profunda de las cuevas. Las realizaban formando conjunto o pintadas sobre el lomo u otra parte del cuerpo de los animales, lo que podría simbolizar el dominio del cazador sobre su presa. Se les ha supuesto un significado mágico - religioso, en relación con un rito de aprehensión o de ofrenda, aunque bien pudieran ser un símbolo del hombre y expresión de su voluntad, la alusión a la iniciación de adolescentes o representar el culto a los antepasados. Además, en algunas cuevas aparecen manos mutiladas que quizá significasen un intento de precaución ante las congelaciones.
Además de las manos, en muchos lugares se han encontrado diseños en forma de pies o brazos, en ocasiones transformados en extraños signos, que siguen una evolución equivalente aunque son mucho menos numerosos que las manos.
Los artistas del ciclo auriñaciense también realizaban signos claviformes y series de puntos que se prolongaron hasta el ciclo magdaleniense, como los ejemplos de la Cueva de El Buxú, Cangas de Onís (Asturias), descubierta por Vega del Sella en 1916, junto a figuras de caballos, ciervos y bisontes del periodo magdaleniense.
Las pinturas y grabados más importantes, por su calidad y cantidad, que la Prehistoria tradicional ha adscrito al periodo auriñaciense se localizan en su mayoría, como se verá a continuación, en el territorio cantábrico.
En la Cueva Clotilde de Santa Isabel (Cantabria), aparecen unos toros trazados con los dedos, que pudieran ser algunos de los primeros tanteos de esta técnica. Estas pinturas se han datado en este periodo, entre otras razones, porque aparecen con las patas en una perspectiva ciertamente forzada o con tres patas, buscando represent r el movimiento; así mismo, también cuernos y orejas se representan de frente, en un convencionalismo propio de todo el auriñaciense.
La Cueva El Castillo de Puente Viesgo (Cantabria) fue protagonista de una de las primeras y más importantes excavaciones de la prehistoria europea, en la que participaron Hugo Obermaier - dirigiendo el "Institut de Paleontologie Humaine" de París y con patrocinio del Príncipe Alberto I de Mónaco, entre de 1910 a 1914 -, Breuil y Teilhard de Chardin, aunque su descubridor fue Hermilio Alcalde del Río, en 1903.
El nombre de la caverna proviene del lugar en que está enclavada, pues en la cima de la colina existió una pequeña fortaleza y más tarde un santuario, en la actualidad en ruinas, bajo la advocación de "Nuestra Señora del Castillo".
Leroi - Gourhan clasificó los grabados y pinturas en seis "santuarios", realizados entre el ciclo auriñaciense y el magdaleniense. El conjunto de obras representa la secuencia más completa de restos arqueológicos, desde el Paleolítico Inferior a la Edad del Bronce, habiendo aparecido restos medievales en superficie, lo que supone una trayectoria histórica de 1.500 siglos de vida prácticamente ininterrumpida.
Antes de empezar el análisis es necesario tener en cuenta que las excavaciones realizadas en la zona han convertido lo que antes era una pequeña entrada, por la que había que cruzar casi tumbado, en un foso que tiene una profundidad de 18 metros, con un relleno actualmente de casi 2 metros de tierra por encima de la afloración de roca.
Uno de los hallazgos más interesantes, entre las numerosas manos de esta cueva, casi todas de este ciclo y asociadas con figuras arcaicas de bisontes y gran cantidad de signos, es una espléndida huella roja e izquierda en negativo.
En otras partes de la misma caverna, sobre las siluetas manuales, los diseños de animales auriñacienses y los signos abstractos - series de puntos, discos rojos -, hay figuras policromadas realizadas al final del ciclo magdaleniense, que se analizarán más adelante.
Uno de los más fantásticos conjuntos pictóricos, descubierto en 1911 por H. Obermaier, P. Wernert y H. Alcalde del Río, es la Cueva de La Pasiega, (Puente Viesgo, Cantabria). En 1911, mientras se realizaban los trabajos de excavación del Castillo, un operario informó a Obermaier de la existencia de una cueva que se denominaba en la zona La Pasiega y pronto se iniciaron las investigaciones.
La distribución de la caverna es de una gran complejidad, debido a los numeroso recovecos que dificultan enormemente su paso. Es aún hoy un misterio cómo el hombre paleolítico llegó a lugares tan alejados y de tan difícil acceso.
La primitiva entrada, por la que tuvo lugar el descubrimiento de las pinturas, ofrecía enormes dificultades, por ello se abrieron dos nuevas entradas que comunican directamente con las representaciones pictóricas.
El conjunto es un auténtico laberinto de galerías largas, bajas y estrechas con más de 250 pinturas, la mayoría arcaicas. Se trata de toda una espléndida gama de pinturas, solas o combinadas con el grabado, que van desde sencillos diseños de puntos o líneas en rojo y amarillo que forman siluetas de caballos y ciervos a animales - elefantes, toros, bisontes, cabras monteses, gamuzas… - en rojo, marrón o siena. En total: cuarenta y seis caballos, diecisiete bisontes, sesenta y cinco cérvidos, catorce uros, doce cápridos, trece indeterminados, dos antropomorfos, dos manos y más de ochenta signos. Entre todas estas imágenes, destacan una silueta fantástica semihumana y un hermoso y recóndito grupo de 20 signos.
Dada la variedad de representaciones del conjunto, se ha concluido que en la Cueva de la Pasiega podrían identificarse varios santuarios.
El periodo central y final del ciclo auriñaciense - perigordiense suponen el paso de los dibujos de contorno punteado en rojo o amarillo a la bicromía y el principio de los contornos negros. Tras los primeros ensayos lineales, en rojo, asociados a siluetas de manos en negativo y positivo, el hombre empieza a dibujar figuras de animales a base de sencillos trazos rojos, gruesos o finos, que se encuentran tanto en Cantabria como en Andalucía, Pirineos o el Lot.
Además, poco a poco irán desarrollando las técnicas con tintas planas y trazos difuminados y se llenarán las figuras casi por completo de color.
Los planteamientos básicos del arte rupestre paleolítico quedan definitivamente fijados durante este largo periodo auriñaciense; a partir de entonces, las soluciones serán un permanente desarrollo de las líneas ya firmemente trazadas.
Austria
República federal de la Europa Central y uno de los pocos países que no tiene salida al mar.
Limita:
Al Norte: Con la República Checa.
Al Noreste: Con Eslovaquia.
Al Este: Con Hungría.
Al Sur: Con Eslovenia, Italia y Suiza.
Al oeste: Con Liechtenstein, Suiza y Alemania.
Comprende varios estados (llamados lander)
Viena: comprende la ciudad y sus inmediatos alrededores.
Baja Austria y Alta Austria: A orillas del Danubio.
Burgerland: Cerca de la frontera con Hungría.
Estiria: En las últimas estribaciones orientales del sistema alpino.
Carintia: En el sector centro – meridional del país, en el límite con Italia y Eslovenia.
Salsburgo: Que abarca el Valle de Salsach.
Tirol y Voralberg: En la zona de la montaña alta occidental.
Arte
El primer gran florecimiento artístico en Austria se debe a los misioneros que, llegados desde Irlanda y Escocia, fundaron hacia el s. VIII monasterios y obispados para la cristianización de los barbaros, establecidos después de la retirada de las guarniciones romanas (476 d. de J.C.). Salsburgo, en particular, empezó a tener, desde entonces, importancia artística y se convirtió en el centro de los scriptorium, es deicr, una escuela monástica de copistas y miniaturistas en la que se manfiesta una fuerte influencia irlandesa. Esta influencia se revela también en la orfebrería, como se ve en el Cáliz de Trassilón, aporximadamente del año 780, conservado en el monasterio de Kremsmünster. Salsburgo mantuvo largo tiempo activo su scriptorium, que en s. XII recibió influencias germano – renanas. En esta época surgieron en toda Austria imponentes castillos, y por obra de los cistercienses se fundaron numerosas abadías y se extendió el uso de la bóveda. Una edificación característica la constituyen las capillas de planta circular. Ricos portales esculpidos, de estilo gótico, se conservan en Millstatt, Schöngrabern, Salzburgo y el la Catedral de San Esteban, en Viena. En 1118, Nicolás de Verdún realizó, para el monasterio de Klosteneuburg, un maravilloso altar de esmaltes. Son asimismo notables numerosos relicarios, objetos sagrados y tejidos.
Con la arfirmación política de la Casa de Habsurgo coincide un gran desarrollo en la arquitectura: junto a los más sencillos tipos de iglesias construídas por las órdenes mendicantes (franciscanos, dominicos, etc.) encontramos elegantes capillas de una sola nave, a imitación de Saint Chapelle de París (en Graz e Inbach), y, por influencia alemana, iglesias de 3 naves de igual altura, cubiertas de bóvedas (Hallenkirche). La Catedral de San Esteban, en su monumental reconstrucción, ofrece un elegantísimo coro. La influencia francesa, cada vez más sensible, llevó progresivamente a complicadas decoraciones y a virtuosismos arquitectónicos (bóvedas altísimas, de crucería, pilastras cruzadas, etc.). Son magnificas las orfebrerías, especialmente las vienesas. A la escultura en madera, ya a partir del s. XII, le siguió a medidados del s. XIV, una escultura de piedra, a menudo de intenso realismo, influida por Peter Parler, y que tuvo su centro en Viena, junto al obrador de piedra de San Esteban. A principios del s. XV, la refinada elegancia del gusto gótico cortesano se manifiesta también en la pintura, representada en particular por Hans von Tübigen, así como también en la escultura, con las llamadas Vírgenes bellas. Hacia mediados de s. se produce un retorno al estilo realista, representado en la pintura por Conrad Laib y en la escultura por Jakob Kaschauer. Trabajan en Austria artistas flamencos, como Nicolás Gerbaert, de Leiden, autor de la tumba de Federico III en San Esteban, en Viena, y Suabos, como Hans Multscher.
A principios del s. XVI, el mayor acontecimiento artístico es la participación de notables pintores, como Rueland Frueaquf el Joven y Wolf Huber, en la creación de la “Escuela Danubiana”, caracterizado por acentuado naturalismo, especialmente en los paisajes. A la muerte de Maximiliano I se produjo un ambiente favorable a los grandes artistas del renacimiento alemán (Lucas Cranach, Albretch Altdorfer, Peter Vischer, etc.) y empezaron a desarrollarse las artes gráficas. El renacimiento austríaco acusó gran influencia italiana en la arquitectura privada; los castillos, en particular, dejaron de ser lugares fortificados para convertirse en moradas palaciegas. El castillo de Ambras, por ejemplo, albergó una de las mayores colecciones de arte y de ciencia, y los tesoros allí recogidos constituyen hoy día uno de los núcleos más importantes de los grandes museos vieneses. En cuanto al s. XVII hay que recordar la difusión de las iglesias de planta de basílica con cúpula, como la magnífica catedral de Salzburgo, y de importantes palacios. A fines de s. empezaron a brillar los grandes arquitectos locales, como Johann Bernhard Fischer von Erlach, autor, entre otros, del Castillo de Schönbruck. Johann Lukas von Hildebrandt, autor de varios palacios en Viena, como el famosísimo de Belvedere, y Jacob Prandtauer, creador de uno de los más bellos monasterios barrocos, la Abadía de Melk. Entre los numerosos pintores que decoraron las nuevas iglesias de estilo barroco destaca Franz Anton Maulberstch. Al neoclasicismo, notable sobre todo en la arquitectura privada y en la decoración de interiores, sucedió un romanticismo que se caracteríza por la utilización de diversos estilos. Es típico en este sentido el eclecticismo del estilo Biedermeier, tan apreciado por la burguesía austríaca.
Alrededor del centro de Viena se construyó, por entonces, una gran avenida circular, el Ring, sobre la que se alzan grandes edificios públicos (la Ópera, de August, Siccard von Siccardsburg y Eduard van der Null; el Parlamento, en estilo griego, de Theophil von Hansen, etc.) que despertaron muchas imitaciones, especialmente en la Europa Oriental. A fines del s. XIX, con el riguroso racionalismo de los arquitectos Otto Wagner, Adolf Loos y Joseph Hoffmann, y con la secesión vienesa, movimiento de vanguardia en relación con el Liberty, Viena ocupó el primer plano de la vida artística europea. También el expresionismo tuvo notable resonancia en Austria, sobre todo por obra de Egon Schiele y Oskar Kokoschka. Un gusto severo, no carente de influencias arcaicas, informa la obra del escultor Fritz Wotruba. Entre los artistas más interesantes de hoy se hallan los pintores Hans Staudacher, Gustav K. Bech, Gottfried Fabian, Joisef Mikl y Arnulf Heiner, que oscilan entre la abstracción geométrica y la informal.
Existe una dificultad de principio en delimitar y definir lo que es el arte austriaco, tanto por parte de los que lo crearon como por el territorio en que se extienden las obras de arte realizadas. Hay que prescindir de nueve décimas partes de lo que constituía hasta hace 50 años el Imperio danubiano y limitarse a lo que actualmente se extiende y hay en Austria. En este caso no puede decirse que el arte existente en esta nación sea el espejo de su historia y cultura.
1. Antiguos relictos y arte románico. Hallstatt (v.) constituye el primer eslabón cultural, y hasta el periodo romano apenas hay nada que mencionar como no sea la llamada Venus de Willendorf (Naturhistorisches Museum, Berlín) de unos 15.000 años a. C. Al extenderse las fronteras de Roma hasta el Danubio han quedado rastros de su arte pero reducidísimos, por las numerosas invasiones posteriores. Cabe mencionar las colonias fronterizas de Carnuntum, Petronell y Vindobona (Viena) junto al Danubio, donde murió Marco Aurelio, conservándose parte del anfiteatro para 8.000 personas, un templo a Júpiter, algunos mosaicos y fundamentos de casas. En algunas poblaciones del sur han quedado lápidas, algún busto y capiteles. Del s. VI existen mosaicos godos que muestran ya su entronque con el medieval (Teurnia junto a Klagenfurt).
En los s. VII y posteriores, es en Salzburgo y alrededores (Saint Peter y Nonnberg en el 696, Mondsee 748, Innichen 769, Mattsee y Kremsmünster en el 777, etc.) donde se empiezan a construir las primeras iglesias y monasterios de origen románico, por estar dicha zona amparada contra las invasiones eslava y ávara. A éstos les siguen Seckau, Vorau, Admont, Millstatt, Zwett1, Seitenstetten, etcétera, hasta el s. XIII. La mayoría sufrieron desgraciadamente posteriores cambios, ampliaciones, superposiciones o simplemente fueron derruidas para dar paso a estilos posteriores. Aunque el arte románico austriaco es uno de los más puros, se notan, sobré todo en la zona de Salzburgo, influencias de Irlanda, Bizancio, Roma y Siria, preferentemente en la pintura. Es precisamente allí donde ya a fines del s. VIII adquiere fama su escuela en las miniaturas del Evangeliario de Cutbercht del 770, del Codex Millenarius, Biblia gigante de Admont con 500 páginas, culminando con el bellísimo Antifonario de San Pedro. También la pintura en vidrio empieza en aquella zona, en el s. X, perfeccionándose hasta el s. XIII (ventanal de Santa Margarita en Ardagger, 1240), ya de transición al gótico. La pintura mural adquiere gran florecimiento en la época de los cruzados, gracias al impulso de los archiduques y de los arzobispos-príncipes de Salzburgo. Entre el s. XI y XIII se pintan numerosas iglesias, de las cuales hoy se pueden admirar más de cincuenta, entre las que destacan la de Friesach, María WSrth, la Leonhardkapelle de Nauders, la Johannes de Pürgg, la Nikolaus de Matrei, la S. Georg de Bischofshofen, la Dominikus de Krems y los frescos de las abadías de Gess en Leoben y de la catedral de Gurk.
Mención aparte merece el llamado altar de Klosterneuburg, de Nicolás de Verdún (1181) por no tener parangón en todo el país y prácticamente en el área de habla alemana. Sobre bronce dorado, plata y esmaltes en azul se elevan en orden casi arquitectónico, en grupos de tres pisos, escenas bíblicas, en maravillosa concordancia y perfección artística.
Respecto de la escultura cabe decir que está en función de la arquitectura, preferentemente en pórticos (San Esteban de Viena 1240, Millstatt 1170, Saint Peter en Salzburgo 1213, iglesia redonda de Petronell 1140 y Gurk 1200). Se conservan más de una docena de crucifijos, algunos grupos junto a la Cruz, como el de Kremsmünster, bastantes imágenes de María con el Niño en la rodilla izquierda y unos pocos santos y lápidas mortuorias.
En el gótico, cabe señalar la existencia de dos zonas de extensión: la danubiana y la de Salzburgo. En esta última destaca el tipo interesante de arquitectura de la catedral de Salzburgo, con cinco naves, y la iglesia de los franciscanos. En la zona danubiana se construyen la catedral de Viena (v.) (1304), Klosterneuburg: capilla de San Leopoldo VI, Zwettl y los monasterios de Lilienfeld (Císter) y Melk y Admont (benedictinos). El gótico de los Habsburgo da gran importancia al coro y ábside por tener carácter representativo. En el gótico tardío se edifican menos torres que al principio, pero la nave central conserva su carácter «feudal», las bóvedas son de red, sobre todo después de la experiencia hecha en la catedral de Praga (Peter Parler, 1385), existiendo además un llamado góticobarroco desde fines del s. XV. En la pintura destacan las cristaleras y la realizada sobre tabla, con influencias bizantinas e italianas. Existen ejemplos en la catedral de San Esteban de Viena y en Maria am Gestade; también en Saint. Leonhard Lavanthal, Lilienberg, Steyr, Herzogenburg, judenburg, Waasenkapelle de Leoben y Klosterneuburg; hay también seis tablas en la Leopoldskapelle (1329) con una indudable influencia de Giotto. En 1365 aparece el primer retrato de Centroeuropa, en óleo sobre pergamino y tabla: es el del archiduque Rodolfo IV. Ha desaparecido la influencia de Siena y se crea la propia por pintores de Bohemia, que bajo el emperador Carlos IV difunden desde Praga su estilo por la zona danubiana.
En el gótico tardío la influencia de Bohemia es mayor y surge el llamado Weiche Stil, idealizador, suave, lírico y lujosamente elegante y palaciego, que denota el comienzo del Renacimiento. Los maestros Teodorico, de Wittingau, de Liechtenstein y de la Wiener Anbetung y Darbringung (Albrechtaltar de 1438 con 24 tablas de diez m.) pintan los mejores retablos. Florecen además numerosos talleres donde trabajan en equipo arquitectos, escultores, pintores de retablos, paredes y vidrieras bajo el patronazgo del emperador Federico III. El más importante es el Wiener Neustádter Altar, de la catedral vienesa.
En la escultura en piedra y madera, de carácter casi exclusivamente religioso, destacan las bellísimas Vírgenes del Weiche Stil, apóstoles, Descendimientos, Ecce Homo, lápidas mortuorias y ornamentación en los interiores de iglesias a media altura de las columnas, así como en el exterior de las mismas.
El renacimiento propiamente no llegó a hacer mella en Austria. A Salzburgo llegan las influencias italiana y flamenca en la pintura: Masaccio (v.) y Jan Van Eyck. Konrad Laib (1449) y después Hüeland Frueauf el Viejo y el joven crean un estilo que desemboca en la escuela del Danubio. De carácter distinto es el gran pintor Michael Pacher (v.), del Tirol, que logra la máxima unidad artística en sus retablos de influencia flamenca (S. Wolfgang, 1471). La escuela del Danubio de pintura renacentista está formada fundamentalmente por paisajistas, cuya influencia será duradera. La serie de pintores como Reichlich, J. Breu, A. Alidorfer (v.), Wolf Huber (m. 1553) y los maestros de Pulkau y Angerer, culmina con la gran figura de Lucas Cranach (v.), que en sus famosos cuadros San jerónimo, La Huida, 1502, muestra un humanismo religioso muy propio de la época de la Reforma. En esta etapa se deja notar en los retratistas la influencia de Durero (v.), sobre todo en grabados y aguafuertes. Decae la producción de vidrieras y también de miniaturas en libros, debido a la imprenta. Entre los retratos que cabe mencionar figura el del emperador Maximiliano I muerto, pintado con impresionante naturalismo sobre fondo verde, del maestro de Grossreifling, que se conserva en Graz y otros retratos del mismo artista en Innsbruck.
La desaparición del gótico en el norte de los Alpes lleva a un manierismo que desemboca en el barroco. En la pintura del s. XVI tienden a desaparecer los temas religiosos como influencia de la Reforma: existen retratos al óleo sobre tela, temas de caza, torneos, etcétera. En esta época surgen los pintores de corte que unen la doble influencia italo-flamenca en un estilo propio que reúne el colorido y la observación particularista. Desde Praga pasa a Viena la colección del mayor mecenas y coleccionista de la época: el emperador Rodolfo II. En el s. XVII, con el triunfo de la Contrarreforma, vuelven a resurgir las artes. Cabe destacar al único pintor de categoría, Jakob Seisenegger, que pintó el primer retrato de tamaño natural y cuerpo entero de Carlos V en 1532, siendo entregado a Tiziano para que adoptara e introdujera la forma y tamaño en Italia. Desde Praga llega el llamado «manierismo alemán», estilo propio con gran influencia veneciana y flamenca. B. Spranger (v.) muestra en su figura serpentinata la figura humana realzada, pero irrealmente estilizada y con carácter ornamental. La influencia de Rubens y Tintoretto se muestra en 4 el gran pintor de la guerra de los Treinta Años, Joachim von Sandrart (1606-88), pintor de corte de Fernando III. Figuran también H. von Aachen, J. Heintz y F. Sustris.
En el palacio Ambras de Innsbruck es donde aparece por primera vez en el área germánica la pintura monumental barroca. Johannes Lucchese pintó (1570) en sus salas sirviéndose de marcos de estuco. Podríamos llamarla pintura palaciega renacentista, pero es el comienzo del barroco. Como tal, el barroco no viene cronológicamente después del Renacimiento, sino que ya se manifiesta durante el mismo. La consolidación del Imperio después de las victorias contra los turcos permite el florecimiento del barroco. Nunca en Austria. habían alcanzado las artes una mayor unidad, difusión y calidad: se eleva de la arquitectura por la escultura hacia la pintura, en forma elegante, grandiosa, riquísima, sensible y espiritual a la vez. En todo el país tiene un carácter uniforme con la excepción del Tirol, donde Johann y Egid Paul, junto con el maestro Kaspar Waldmann, tienden principalmente al rococó. La pintura de M. Rottmayr (1660-1730) y Daniel Gran (1694-1757) resalta en las obras de los grandes arquitectos de la época.
A comienzos del s. XVIII vienen de Milán y Nápoles, entonces posesiones austriacas, numerosos pintores, pero sólo Martín Altomonte asimila los gustos austriacos (Belvedere, San Florián), siguiéndole su hijo Bartolomé (Admont, Linz). Mención especial merece asimismo Paul Troger (1698-1762) (Altenburg, Melk, Zwettl, Geras, Gáttweig). En esta época pueden contarse hasta 40 buenos pintores con alrededor de unas 500 obras. La apoteosis de los Habsburgo se demuestra en la construcción de numerosos palacios e iglesias encomendadas principalmente a cuatro grandes arquitectos. Johann Bernhard Fischer von Ertach (v.) (165él723), que fue, como Miguel Ángel, arquitecto, pintor y escultor. Entre sus obras cabe destacar la inigualable Bibl. Nacional y la iglesia de San Carlos en Viena, su obra cumbre. Su cúpula se inspira en Bernini y las dos gigantescas columnas en la de Trajano, las cuales, simbolizando las de Hércules, se refieren a las pretensiones de Carlos VI a la corona de España: es el templo de la Casa de Austria; un nuevo templo salomónica. Sus numerosos proyectos fueron realizados en gran parte por su hijo Josef Emmanuel. En Klosterneuburg, junto al Danubio y al lado de Viena, intentó hacer un Escorial austriaco, pero sólo construyó una cuarta parte por falta de fondos: allí se une la iglesia y el palacio como símbolo del poder imperial. Construyó además los palacios de Schánbrunn, Althan, Schwarzenberg, Albrecht, Riegersburg, Austerlitz, Frain y otros en Moravia, Praga y Budapest. Especial mención merece la gran sala de la escuela española de equitación, en el nuevo palacio imperial, en cuya construcción, participó también su gran rival y gran arquitecto, Lukas von Hildebrandt (1668-1745). Éste es el autor del bellísimo Belvedere para el príncipe Eugenio de Saboya, de la riquísima iglesia de San Pedro, de la Piaristenkirche y de otros palacios. El cuarto gran arquitecto del barroco austriaco es Jakob Prantdauer, cuyas obras principales son la abadía de Melk junto al Danubio, San Florián, Dürnstein y parte de Klosterneuburg junto a estos grandes maestros hay que mencionar al escultor Georg Raphaé1 Donner (1693-1741), representante de la gracilidad vienesa al unir la fuerza expresiva con la elegancia formal. Es más clasicista que Miguel Ángel y menos barroco que Bernini. Sus bellísimas fuentes, sobre todo la del Neuer Markt vienés, contienen temas míticos, aunque también hizo escultura religiosa como lo prueba la Pasión de Gurk y otras obras en Salzburgo y Viena.
La tendencia a encontrar formas más leves y suaves desemboca en un clasicismo más naturalista y burgués, seguramente por influencia de la Ilustración. Es en la época de María Teresa y de José II cuando aparecen las miniaturas de retratos y paisajes. Sus representantes son Angelica Kaufmann, los tiroleses Kroller y J. A. Koch (1768-1839), junto con el retratista de moda durante la época del congreso de Viena, F. H. Füger (1751-1818). A pesar de todo, el barroco sigue existiendo hasta principios del s. XIX. Sus representantes son Kremser Schmidt (Martirio de San Sebastián, de influencia flamenca, 1772) y J. Bergl (Kleinmariazell y Schónbrunn) de carácter ilusionista con imitaciones arquitectónicas en la decoración de palacios, junto con elementos exóticos tropicales y orientales.
El afán de dar un alma al clasicismo lleva al romanticismo, donde se buscan los valores genuinos nacionales. En 1808, F. Overbecks (1789-1869) y varios artistas vieneses emigran a Italia (v. NAZARENOS) y a su regreso imponen el Biedermeier, que más que un estilo representa el nombre de una época en la que la burguesía encuentra una expresión artística, armónicamente elegante y práctica de idealizar las cosas. En la pintura existen tres vertientes: la del retrato en tela o miniatura de influencia inglesa (F. von Amerling); los costumbristas de carácter ilustrativo novelístico (F. G. Waldmüller y P. Fendi son los más genuinos) y los pintores románticos, retratistas de la naturaleza. Aparte están los historicistas Defregger y Romako, junto a los Vedutenmaler, que calcaban la naturaleza y fueron barridos por la fotografía. En la arquitectura y escultura no merece mencionarse nada especial en el Biedermeier (v. VIENA III).
Desde principios de siglo, al desmoronarse el Imperio y perder Viena la hegemonía, se nota en la pintura un resurgimiento de estilos proveniente de las nuevas provincias federales. Cariptia logra como nota común un acoplamiento plástico de lo físico y metafísico, lo sensible y espiritual en los lienzos del impresionista Wlegele y en Kolig Clementschitsch y Zunk. Estiria tiende al expresionismo y cubismo y la Alta Austria. al impresionismo. Tirol, con su pintor Albin EggerLienz, constituye un caso aislado que influye sin embargo en F. Hodler (v.) de Suiza. En Viena, el famoso grupo de la Sezession tiene un lema: «cada época su arte y cada arte su libertad». Su meta fue alcanzada: que salieran a relucir estilos y formas, nacidos del ritmo siempre nuevo de cada época. En el centro de este grupo Jugendstil (v. MODERNISMO), paralelo al art nouveau o liberty, figura el pintor Gustav Klimt (1862-1918) que tiende a transformar lo sensible en signos ornamentales. En sus cuadros sólo hablan los contornos y los colores. Sus discípulos Kolo Moser, y sobre todo Egon Schiele (1890-1918), logran adentrarse en el expresionismo y preparar el camino del genial Oskar Kokoschka (v.). En Kokoschka se realiza algo que ha sido siempre un denominador común en los grandes artistas austriacos: coger estilos ya existentes en el extranjero, desarrollarlos y darles un carácter muy propio, elevando dicho estilo a una completa madurez y perfección con un sello marcadamente austriaco que trasciende las fronteras.
Entre los numerosos museos austriacos merecen citarse, por lo que respecta a Viena, la Akademie der bildenden Künste, que contiene cuadros de D. Bouts, el Bosco, Tiziano, Rubens, Rembrandt, etc. La Albertina, que es, sin duda, la más importante colección del mundo de dibujos, grabados, estampas de Durero, Rafael, Rubens, Rembrandt, Fragonard; el Erzbischófliches Dom und Didzesahmuseum, museo de arte religioso, con cuadros de L. Cranach, Scháufelein, esculturas y objetos posteriores al gótico. La Harrach'sche Gemüldegalerie, importante colección privada de cuadros (pinturas napolitanas y españolas de la época barroca); la Kapuzlnegruft, cripta de los capuchinos en donde se encuentran las tumbas de la familia Habsburgo (doce emperadores y quince emperatrices). El más importante museo de Viena es el Kunsthistgrisches Museum, que contiene cuadros de Brueghel, Durero, Ilo1bein, Cranach, Velázquez, Rembrandt, Rafael, etc. Colección de esculturas y objetos de arte (el famoso Salero de B. Cellini) y una importantísima colección de antigüedades egipcias, orientales, griegas, etruscas, romanas, etc., además de un gabinete de medallas. El ósterreichische Barockmuseum contiene pinturas y esculturas del barroco austriaco. En el Naturhistorisches Museum se exhibe una interesante colección de restos prehistóricos, entre los que figuran la Venus de Willendorf.
En Innsbruck es interesante el Tiroler Landsinuseum con cuadros, esculturas, monedas, medallas, objetos prehistóricos y antigüedades, historia natural, etc. En Salzburgo, la ResidenzGalerle con importante colección de cuadros pertenecientes a las familias Czernin y. Schónbom. Buchheim (pintura europea después del s. XVI).
Austria, Don Juan José de, pintor español (Madrid, 1629 – 1679)
Pintor aficionado, hijo de Felipe IV, hermano de Carlos II, y el que en medio de las importantes ocupaciones, árduos negocios y destinos qué tuvo á su cargo, se divertía pintando, no como un aficionado, sino como un profesor, habiendo sido su maestro D. Eugenio de las Cuevas. D. Juan Carreño, que habia visto una pintura en porcelana de su mano, deciaque de no haber nacido príncipe, pudiera con su habilidad vivir como tal.
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