Abü Simbel
Es el emplazamiento de dos templos a orillas del río Nilo, al sur de Asuán, en el Alto Egipto. Los templos fueron excavados en un acantilado de piedra arenisca hacia el 1250 a.C., durante el reinado de Ramsés II. El interior del templo mayor tiene una profundidad de más de 55 m y está compuesto por una serie de vestíbulos y cámaras que conducen a un santuario central. Este templo fue dedicado por Ramsés II a los dioses principales de Heliópolis, Menfis y Tebas. Está orientado de tal modo que los rayos del Sol naciente iluminan las estatuas de los tres dioses y la de Ramsés II, en la parte más profunda del santuario. El templo más pequeño fue dedicado por Ramsés a su reina, Nefertari, y a la diosa Hator. La fachada del templo mayor posee cuatro estatuas sedentes de Ramsés II, cada una de 30 m de altura. Pequeñas estatuas de Ramsés II, de Nefertari y de sus hijos adornan la fachada del templo de Nefertari. El templo mayor tiene numerosas inscripciones y relieves, algunos de ellos de inusual interés histórico. Una serie de relieves representan la batalla de Qades entre egipcios e hititas. Dos de las grandes figuras sedentes de Ramsés tienen inscripciones en griego que datan del siglo VI a.C. Fueron escritas por soldados mercenarios griegos y se encuentran entre las primeras inscripciones griegas datadas.
Los templos, los monumentos más importantes de la antigua Nubia, no se conocieron en Occidente hasta 1812, cuando fueron descubiertos por el explorador suizo Johann Ludwig Burckhardt. En 1964 se inició un proyecto internacional para salvar los templos de la inundación que produciría el lago Nasser, depósito de la presa de Asuán. En un reto de ingeniería notable, los templos fueron desmontados y, en 1968, vueltos a montar en un lugar a 64 m sobre el nivel del río.
Abul Hasan, pintor hindú (1589 – 1616)
Nacido en 1589 en la corte imperial mongol de la India, era hijodel pintor persa Aka Riza. Empezó a trabajar en el período de Akbar, pero se consagró definitivamente durante el reinado de Jahangir (1605 – 1628). Este le dio el título de Nadir-al-Zaman (maravilla de la era) y escribió en su biografía que su obra era perfecta y su pintura una de las obras maestras de la época y que en la actualidad no tenía rival. Especializado en retratos alegóricos, estuvo bastante influido por el arte europeo, especialmente en lo que se refiere al tratamiento de la luz y el color. Aunque no era especialista en historia natural, su cuadro “Ardillas en un árbol chennar” (India Office Library, Londres) es un prodigio de observación y sensibilidad, superando incluso a las mejores obras de Mansur. Entre sus principales obras destacan: el “Retrato de Jahangir junto a un globo terráqueo” (Colección Chester Beatty, National Gallery, Dublin), “Durbar de Jahangir” (Museum of Fine Arts, Boston), y algunas obras que se encuentran en el Museo del Hermitage, en Leningrado.
Abydos (Egipto)
Lugar del Egipto Medio, junto a la actual Al-Balyana, al S de El Cairo, situada a 14 km de distancia de Beliané y a 522 km de El Cairo. La ciudad pertenecía al VIII nomo del Alto Egipto; Tinis, su capital, también lo había sido del Egipto unificado. Abydos, en antiguo egipcio Abotu, figura entre las ciudades más antiguas de Egipto. En sus alrededores hay dos pequeñas poblaciones, Harabat-el-Madfana (Harabat la enterrada) y el Járgueh. Allí se encontraba el sepulcro de Osiris, en el que según la leyenda estaba enterrada la cabeza del dios. Con el traslado de la capital a Menfis, los reyes siguieron construyendo sus tumbas ficticias en la necrópolis de los reyes tinitas. A fines de la V dinastía, el culto de Osiris apareció en el delta y se desarrolló en Abydos, que se convirtió desde entonces en la ciudad santa de Osiris. Desde la dinastía XI, Abydos fue uno de los mayores centros religiosos de Egipto.
El templo que Seti I (1500 a.J.C.) mandó construir en Abydos es una de las más célebres obras arquitectónicas y decorativas egipcias. En este sitio fue descubierta la célebre lista real, conocida con el nombre de tabla de Abydos, en la que están mencionados los reyes más importantes del Egipto antiguo. Al oeste del templo está el cenotafio del rey (Osireion); al norte, las necrópolis del Nuevo Imperio y el templo de Ramsés II y las necrópolis de los imperios Antiguo y Medio, al sur se localizan las ruinas de la ciudad antigua de Abydos y de su templo de Osiris. Las tumbas de los reyes tinitas conforman el pie de la meseta desértica. El palacio, el Memnonium, está enteramente labrado en sillería con muchas galerías y tiene un manantial subterráneo que brota a gran profundidad, hasta el que se desciende por una bóveda tallada en un bloque único de grandes dimensiones. Hay un canal del Nilo hasta el templo y en las orillas existen bosquecillos de acacia espinosa de Egipto, consagrados a Apolo. El mayor interés de Abydos está en este templo de Setí I, el Memnonium de Estrabón, un edificio magnífico terminado por el sucesor de Setí, Ramsés II; sus muros son de caliza finísima, y las columnas y arquitrabes de otra piedra con grano más grueso. Hay siete capillas consagradas a Osiris, Isis, Harmakis, Ammón, Horus, Ptah y al rey Setí divinizado. Tiene decoraciones de gran interés artístico y unos relieves de Setí I que figura entre las mejores obras escultóricas de Egipto. En el vestíbulo hay un pórtico con doce columnas de piedra caliza, donde se abrían antaño siete puertas que daban acceso a las siete naves.
Abydos era el primero de los Santos Lugares para el creyente egipcio, y como Jerusalén para el cristiano, albergaba también su santo sepulcro: la tumba de Osiris, el dios de la muerte y de los muertos. Primero se interpretó como tumba del dios, algo que probablemente no era más que un montículo natural, en las proximidades de los túmulos y protopirámides de los reyes tinitas; después, por sugerencia regia seguramente, el sepulcro de uno de éstos, Dier, de la Primera Dinastía; y finalmente, algo que todavía hoy sigue atrayendo, si no a fieles y creyentes, sí a multitud de curiosos que encuentran en estas ruinas algo similar al Templo del Valle de Kefrén: una grandiosa arquitectura en piedra, tan sencilla y depurada como una abstracción geométrica.
La biografía de Osiris, dios-hombre, su muerte a manos de un asesino, el llanto inconsolable de su esposa Isis, el nacimiento de su hijo póstumo y después vengador de su muerte, Horus, todo contribuía a hacer de él un personaje mucho más simpático a ojos del pueblo que el excelso e inaccesible Re, el bello y aristocrático dios-Sol, distante y ajeno siempre a las miserias que aquejan a los mortales.
Desde tiempos inmemoriales Abydos era el lugar de reposo de las almas de Sequem: los reyes tinitas, sus cortes, sus harenes, sus legiones de siervos. Allí se veían cientos las estelas sepulcrales que señalaban sus últimas moradas. Abydos había sido para Thinis, la primitiva capital, lo que Sakkara para Menfis, cuando ésta no tenía aún la categoría de sede regia y balanza del país. Hallábase la necrópolis lejos del Nilo, en pleno desierto, dominio de un "genius loci" que asumía la forma de un chacal y se llamaba Khenti-Imentiu, "el que está en la cúspide de los del oeste", como llamaban eufemísticamente a los difuntos. Khenti depositó su cetro en manos de Osiris cuando éste abandonó su sede originaria de Bubastis, en la comarca del Delta, para buscar en el Alto Egipto la compañía de los reyes seguidores de Horus.
La elección de Abydos como centro del culto de Osiris se produjo ya durante el Imperio Antiguo, y de la fama de que gozaba como lugar santo en el Primer Período Intermedio tenemos pruebas en la "Doctrina para el Rey Merikaré", en que la ciudad de los muertos fue asaltada y destruida por las tropas del Akhtoes III de Heliópolis, causando a éste una herida moral de la que nunca se recuperó.
Desde la dinastía XI todo egipcio hubiera deseado tener su tumba en las cercanías de la de Osiris, o por lo menos peregrinar a ella, dejar constancia del acto en una estela y participar en los misterios. También entonces se implantó la costumbre de llevar hasta Abydos las momias de los muertos, en barcos dedicados a este trasiego, para devolverlas después al cementerio de su lugar de origen, con el consuelo de haber pedido personalmente al dios su indulgencia a la hora del juicio. Uno se imagina el atraque de estas embarcaciones y la subsiguiente procesión de las momias, como las romerías que hoy se celebran en Santa Marta de Ribarteme (Las Nieves, Pontevedra), cuando los enfermos, milagrosamente curados por intercesión de la santa, son llevados en ataúdes en solemne procesión, entre el repique a muerto de las campanas y los cánticos de acción de gracias: "Virxen Santa Marta,/ color de limón,/ quen fixo a promesa/ vai na procesión./ Virxen Santa Marta,/ Virxen adorada,/ aquí lle traemos/ a resucitada".
El argumento de los misterios no lo tenemos completo; pero era al parecer una passio, como la de los misterios eleusinos y otros por el estilo. Los iniciados antiguos -y los egipcios no eran excepción- se mostraban muy reservados a la hora de tratar de estos temas. Sólo alcanzamos a barruntar las líneas generales de la acción, salpicadas de bastantes lagunas. Wepwawet, el Marte de Asiut, moviliza sus efectivos contra los enemigos de Osiris; éste se les suma en su barca sagrada, y se entabla una lucha entre atacantes y defensores. Como ocurría antes en las procesiones del Corpus, en que se permitía a las turbas apedrear a las tarascas y a las cocas, dragones de Satán, estas refriegas, que debieran constituir simples manifestaciones de piedad religiosa, solían acabar como el rosario de la aurora, con un elevado número de contusos y heridos, o algo peor. Así lo observó Heródoto (11, 63) siglos después en una procesión similar, en la que los participantes se tomaban muy en serio sus papeles. No sabemos si el dios moría en la refriega; sólo que sus leales llevaban a la tumba una barca con su imagen. Después se recrudecía la lucha contra los adversarios de Osiris. La comedia acababa con el desfile triunfal del dios resucitado y su entronización en el templo de Abydos.
Abydos [Turquía]
Antigua ciudad de Turquía. Estaba situada en la región de Misia, a 6 km al N de la actual ciudad de Chalak Kalesí. Se encontraba situada en la orilla meridional del Helesponto, sobre el sur de la bahía del Cabo Nasra, en uno de los sitios más angostos del estrecho. Su anchura en ese lugar era, según Estrabón, de 7 estadios (1.295 m) y, según los geógrafos modernos, de 2.000 m. La acrópolis recibía el nombre de Mal Tepe.
Arqueología
El yacimiento de la ciudad no fue descubierto hasta 1675, ya que ésta se encontraba alejada de las mejores rutas comerciales y de las mejores bahías del estrecho. Los relatos de los viajeros que la visitaron con anterioridad a 1830 hablaban de la existencia de numerosos restos de murallas y edificios, pero todos ellos se perdieron a mediados del siglo XIX. A comienzos del siglo XX, el área se convirtió en zona militar; se situaron allí baterías y cuarteles que tenían la misión de vigilar la entrada de los Dardanelos, por lo que el acceso fue prohibido a toda persona no militar. Durante el siglo XIX se encontraron numerosas monedas; en la mayoría de ellas aparecía con la cabeza de Diana con diadema en el anverso y el símbolo de la ciudad, un águila y un báculo envueltos en un áurea, en el reverso.
Academia
Representación del modelo desnudo del natural, por lo general de cuerpo entero. También movimiento cultural y artístico originado en Europa en los s. XVII y XVIII. En Francia el movimiento adquiere especial significación, dominando todo el panorama de la plástica de entonces que orientó sus miras al redescubrimiento del arte clásico, siendo exponentes máximos en la pintura de su país Nicolás Poussin, Charles Le Brun y Jean-Auguste-Dominique Ingres.
Sus principios se asientan principalmente en la composición de tema mitológico o histórico, de construcción geométrica, de corte neto simbólico o alegórico, de inspiración literaria y de construcción racional.
En Florencia también nacen nuevas sociedades académicas que exaltan los valores formales y de asociación como motivo de inspiración, ligándose a la práctica del arte con la teoría de la belleza formal. Buscando siempre la antigüedad, principalmente en Platón, el fundamento teórico de su arte.
Apoyados en esta inspiración clásica se escriben extensos tratados teóricos donde se incluyen preceptos sobre la práctica del arte, como el que en 1696 publicó el académico francés Henry de Testelin, que se ocupaba de todos los aspectos de las artes espaciales y donde la intelectualización de la naturaleza, la proporción, la expresión, la composición, el claroscuro, estaban sujetos a preceptos fijos orientados a tener un efecto didáctico sobre sus lectores.
Allí se establecían precisiones sobre temas técnicos como las proporciones de la figura humana, por ejemplo indicándose la cantidad de veces que un rostro entraba en el ancho de una espalda o cuantos largos de rostro tiene una figura de pie. Así se establecen módulos sobre las proporciones del hombre y la mujer, etc., en pos de un ideal de belleza rescatado de la antigüedad clásica.
Todo ello no fue obstáculo para que se produjeran obras plásticas como las de Jean-Auguste-Dominique Ingres, Nicolás Poussin y Joshua Reynolds.
Es interesante observar que a pesar de estas estrictas reglas para encuadrar la creación, un erudito francés de la época (Roger de Piles) es su tratado “Abrége” llega a observar que “solo los genios están por encima de las leyes porque saben usar adecuadamente esta licencia…”
Academia de bellas artes
Las academias nacieron a partir del s. XVI, de las asociaciones profesionales y gremios medievales o de los talleres y escuelas de los famosos maestros, como es el caso de la Accademia degli Incaminnati, de los hermanos Carracci, en Bolonia. En estas academias, cuyos miembros o profesores son artistas consagrados, se estudia dibujo, pintura, grabado artístico y, a veces, arquitectura Algunas de ellas han formado su propio estilo y escuela. Las más famosas son:
En Europa:
Accademia degli Incaminnati: Fundada por los hermanos Ludovico Annibale y Agostino Carracci; fue un centro de enseñanza modelo de las modernas academias, que vino a sustituir al viejo sistema del maestro que enseña en su taller al aprendiz, por una institución donde además de las enseñanzas técnicas se daban clases de las más variadas disciplinas. Su éxito fue grande y aunque en realidad no enseñó reglas nuevas de pintura, no puede tampoco decirse, como antes se creía, que fomentara un fácil eclecticismo originado en los estilos de Miguel Ángel Buonarroti, Rafael Sanzio, Antonio Allegri llamado el Correggio y Tiziano Vecellio. La Escuela Boloñesa fue una escuela artística surgida en Bolonia entre los siglos XVI y XVII, y que aglutina a una serie de artistas activos en esta ciudad, así como en Roma, Florencia y otras ciudades italianas. Perteneciente al periodo del Arte Barroco, se enmarca dentro del estilo denominado Clasicismo. La escuela se formó en torno a la Accademia del Naturale, fundada en 1582 por Ludovico Carracci y sus primos Agostino Annibale; a partir de 1590, la escuela es conocida como Scuola dei Desiderosi –“deseosos” (de aprender) – o Accademia degli Incamminati –“encaminados” (en el sentido de progresistas) –. A sus miembros se les suele conocer como Incamminati.
Accademia delle arti del disegno: La Academia de Artes del Diseño, tuvo su origen en la más antigua Academia de Arte y Diseño establecida por Cosimo I de Medici el 13 de enero de 1563, por sugerencia de Giorgio Vasari. Originalmente fue ideada para todos los operadores en el campo artístico florentino, que formaron el "cuerpo" de la Compañía, mientras que un pequeño número de artistas tenía la responsabilidad de llevar las actividades artísticas en el principado Medici. Entre los primeros académicos estuvieron Miguel Ángel Buonarrotti, Giorgio Vasari, Bartolomeo Ammannati, Agnolo Bronzino y Francesco da Sangallo. Desde su fundación la Academia destacó entre las instituciones culturales como una escuela de arte y por su calidad de guardiana de las tradiciones artísticas nacionales. Un papel que se manifiesta claramente con el aparato preparado para el funeral de Miguel Ángel en 1564, y para la boda de Francesco de Medici con Juana de Austria en 1568. Los académicos también fueron llamados a examinar los proyectos a petición Felipe II de España y, desde 1602, exportó obras de arte. Después de recibir los nuevos estatutos en 1585, la Academia cesa en sus tareas hasta 1784, cuando fue reformada por el Gran Duque Pedro Leopoldo de Lorena, y fue nombrada como la Academia de Bellas Artes. En esta circunstancia, se retiraron, mientras que la responsabilidad de "profesional" artistas, fueron reconocidas habilidades artísticas a través de la formación escolar, y la supervisión sobre las artes del Gran Ducado de Toscana encomendado a la Universidad de Académicos. En 1873 la Academia se dividió en dos diferentes organismos, el Colegio de Académicos, a saber, la Academia de Bellas Artes de Concepción, y el establecimiento educativo. Incluso se le reconoce la experiencia en el campo de la preservación y la protección de obras de arte, como demuestran sus estatutos y, en particular, el decreto de aprobación del Presidente de la República de 17 de mayo de 1978, que fue publicado en la Gaceta Oficial N º 192 del 11 de julio de 1978.
Accademia de San Lucas: La Accademia fue fundada en 1593 por Federico Zuccari, que fue su primer director, con el propósito de elevar el trabajo del artista a algo más que la simple artesanía. Durante sus primeros años de vida, la asociación estuvo en la órbita del patronazgo papal, que dominó y controló la institución. La Accademia fue dedicada desde principios del siglo XVII al evangelista San Lucas, como protector de los pintores, ya que según la leyenda San Lucas fue el autor del primer retrato de la Virgen María. La institución tomará su referente de la antigua Universidad de Pintores, Miniaturistas y Bordadores (Università dei Pittori, Miniatori e Ricamatori), corporación de maestros cuyos estatutos y privilegios fueron renovados por Sixto IV el 17 de diciembre de 1478" 1478. En 1605, el papa Paulo V concedió a la institución, para el día de la fiesta de San Lucas, el derecho de conceder la gracia a todos los condenados elegidos por los miembros de la Accademia. En 1620, Urbano VIII concede el derecho a la Accademia di San Luca de establecer quién podía ser considerado "artista" en Roma, y en 1633, la capacidad de poder tasar todos los artistas y el monopolio sobre todas las comisiones públicas de los Estados Pontificios. Con el curso de los años la autoridad papal tendrá el control de la institución. La Accademia tenía la finalidad según muchos críticos de dar una alta educación a los artistas pero al mismo tiempo ejercer sobre ellos el control directo de la Iglesia. Los directores de la Accademia di San Luca eran eminentes personalidades artísticas elegidas por el cuerpo académico, y entre los que ostentaron este cargo se encuentran personajes ilustres del mundo del arte como Gian Lorenzo Bernini o Domenico Zampieri, llamado el Domenichino. Pese a ello muchos artistas importantes permanecieron fuera de esta institución y no fueron nunca admitidos en el circuito de la Accademia. Por este motivo nacieron en Roma en el curso de los años escuelas de artistas alternativas a la Accademia, que se oponían al modo de concebir el arte por esta institución; una de las más famosas fue la Scuola dei Bamboccianti (aún no redactado)" Scuola dei Bamboccianti. Después de la unidad italiana, y la anexión de Roma al reino de Italia (1870), en 1872 se transformó en Academia Real (Accademia Reale), y con la llegada de la república (1948) pasó a ser Academia Nacional (Accademia Nazionale).
Accademia di belle arti (Venecia): Surgida de la antigua Scuola dei Depentori, fundada en el s. XIII. El Colegio académico fue formada por treinta y seis profesores entre ellos, de un año a otro, se eligieron cuatro profesores de las enseñanzas: Figura, retrato, paisaje y escultura. Gianbattista Piazzetta fue el primer director. Mientras Gianbattista Pittoni y Gianmaria Morlaiter fueron los primeros directores y, por tanto, tenía la tarea de elegir entre ellos los académicos se dieron los profesores: Gasparo Diziani, Francesco Zanchi, Francesco Fontebasso y Bartolomeo Nazzari. La enseñanza de la perspectiva y la arquitectura se estableció en 1768 con un curso, que se mantuvo y era renovado anualmente por Francesco Costa. Desde su creación la Academia de Venecia se ocupa de la conservación y restauración de pinturas. En 1807 la academia de Pintura, Escultura y Arquitectura " pasó a llamarse" Real Academia de Bellas Artes "y se trasladó a los locales del convento, iglesia y escuela de Santa María de la Caridad. El catedrático de arquitectura de Giannantonio Selva, conocido representante del clasicismo, logró adaptar el complejo de edificios a las nuevas funciones que cumplirían con una inédita y desprejuiciada fusión de estructuras góticas, neoclásicas y palladianas. Desde 1817 las galerías están abiertas al público. Muchos artistas importantes pasaron por la academia, entre ellos, Giovanni Battista Piazzetta, Giovanni Battista Tiépolo, Francesco Zanchi, Gasparo Diziani, Giovanni Maria Morlaiter, Giannatonio Selva, Antonio Canova, Francesco Hayez, Lipparini, T. Matteini, Michelangelo Grigoletti, Politi, Pompeo Molmenti, Favretto, Luigi Nono, Guglielmo Ciardi, Milesi, Tito, Guido Cadorin, Giuseppe Cesetti, Bruno Saetti, Giovanni Giuliani, Arturo Martini, Alberto Viani, Mario de Luigi, Carlo Scarpa, Santomaso, Emilio Vedova. Estos nombres son sólo una parte de lo que la Academia de Venecia siempre ha sido capaz de entregar, convirtiéndose de facto una de las más prestigiosas instituciones artísticas en el ámbito internacional. Tiempo después, la Academia de Bellas Artes de Venecia se expande incluso físicamente. La histórica sede de la Caridad, se destina a acomodar en su totalidad el patrimonio del túnel situada en el almacenamiento es pasando gradualmente sus aulas a la restaurado complejo de la Incurabili Hospital. La nueva ubicación, anteriormente ocupadas por eltribunal de menores, será el anfitrión, además de los ya establecidos Archivo Histórico del instituto y la biblioteca, el Nuevo Museo de Arte Contemporáneo de la Academia de Bellas Artes, fecha de nacimiento de la colección de obras donadas por los profesores que, A partir de Virgilio Guidi hasta el día de hoy, enseñó en la Academia. Sobre la base de un acuerdo de programa entre las autoridades locales el Ministerio de Educación e Investigación (en el año 2000) la academia abre su sede en Villa Manin, residencia histórica de Ludovico I Manin, ahora propiedad del Friuli Venezia Giulia y la ubicación, entre otras cosas, un centro de catalogación y un laboratorio de restauración. La sede separada, activo durante horas con un único curso oficial equivalente al grado académico de la pintura, es el primer núcleo de la futura Academia de Bellas Artes de Friuli Venezia Giulia. Hoy su función es educar y formar al más alto nivel en el ámbito de la cultura y la producción de arte. Para alcanzar estos objetivos se renovaron los cursos de una forma más funcional y se han activado otros nuevos, a título de prueba, con el objetivo de proporcionar, en relación con los intereses, a las vocaciones y motivaciones personales de los estudiantes, las herramientas cognitivas y operativas más adecuada para el establecimiento de nuevos perfiles profesionales y las posibles oportunidades de empleo. La Academia de Bellas Artes de Venecia es una institución de alta cultura en el ámbito de las artes, situado en el segmento de formación a nivel universitario.
Academia de bellas artes de Münich: La Academia de Bellas Artes de Múnich, (del alemán: Akademie der Bildenden Künste München) fue fundada en H1808 por el rey Maximiliano I de Baviera" Maximiliano I de Baviera en Múnich como "Real Academia de Bellas Artes", cuyo nombre cambió en 1953 al actual. El 26 de octubre de 2005, se inauguró un nuevo edificio y nuevas instalaciones justo al lado al lado del antiguo, el cual que fue construido entre 1874 y 1887 en estilo renacentista. Tuvo profesores y alumnos famosos, entre ellos, Franz Ackermann, Lawrence Alma-Tadema, Ignat Bednarik, Lovis Corinth, Peter von Cornelius, Lothar Fischer, Otto Greiner, Nicholaos Gysis, Hermann Helmer, Jörg Immendorff, Vasily Vasilyevich Kandinsky, Alfred Kubin, Heinrich Kirchner, Paul Klee, Richard Lindner, Franz von Lenbach, Stefan Luchian, Franz Marc, János Mattis-Teutsch, Vadim Meller, Willy Meller, Otto Mueller, Elisabet Ney, Markus Oehlen, Eduardo Paolozzi , Bruno Paul, Sergius Pauser, Carl Theodor von Piloty, Richard Riemerschmid, Franz Roubaud, Karl Saltzmann, Johann Gottfried Steffan, Franz von Stuck, Yoshi Takahashi, Nicolae Tonitza y Lascr Vorel.
Académie de beaux arts (París): Fue creada por Ordenanza del 21 de marzo de 1816" 1816, que disponía la reagrupación de las siguientes antiguas academias reales en una sola institución:
Académie royale de peinture et de sculpture : Fundada en 1648.
Académie royale d'architecture: Fundada en 1671.
Tras la supresión de las antiguas academias, en el seno del Instituto de Francia se crearon tres clases, siendo una de ellas la de «Literatura y bellas artes», que contaba a su vez con ocho secciones (gramática, lenguas antiguas, poesía, antigüedad y monumentos, pintura, escultura, arquitectura, y música y declamación). La detención de cónsules del 3 de brumario del año XI (1803) dividió esta clase en tres nuevas clases, siendo una de ellas la de bellas artes. Es lo que constituye la base de la nueva Academia de 1816. En virtud de la Ley del programa para la investigación de 2006, la Academia de Bellas Artes es una entidad moral de derecho público con un estatuto particular. La Academia de Bellas Artes concede varias premios, unos por concurso (Grand Prix d'Architecture, Prix de Dessin Pierre David-Weill, Prix de Photographie, Grand Prix d'Orgue Jean-Louis Florentz (aún no redactado)" Grand Prix d'Orgue Jean-Louis Florentz, prix littéraires, Concours d’admission à la Casa de Velázquez) y otros que son galardones que premian una obra o trayectoria, como:
Prix de chant choral Liliane Bettencourt
Prix Pierre Cardin
Nahed Ojjeh Prize
Prix François-Victor Noury
Prix de musique de la Fondation Simone et Cino Del Duca
Prix de peinture ou de sculpture de la Fondation Simone et Cino Del Duca.
Academia de bellas artes de Viena: Fue fundada en 1692 como una academia privada por el pintor de la corte Peter Strudl, quien se convirtió en el Praefectus Academiae Nostrae. En 1701 fue ennoblecido como Barón del Imperio. A su muerte en 1714, la Academia cerró temporalmente. El 20 de enero de 1725, el emperador Carlos VI nombró al francés Jacob van Schuppen como Prefecto y Director de la Academia, que fue refundada como la K. K. Hofakademie der Maler, Bildhauer und Baukunst (Academia de la Corte Imperial y Real de pintores, escultores y arquitectura). Durante el reinado de la emperatriz María Teresa, en 1751 un nuevo estatuto reformó la academia. El prestigio de la academia creció, y en 1767 las archiduquesas Carlota Carolina y María Ana fueron los primeros miembros honorarios de la Academia. En 1772, se produjeron ulteriores reformas en la estructura organizativa. El canciller Wenzel Anton Graf Kaunitz" integró todas las escuelas de arte existentes en la K. K. vereinigten Akademie der bildenden Künste (Academia Imperial y Real unificada de Bellas Artes). La palabra "vereinigten" (unificada) fue más tarde abandonada. A principios del siglo XIX, la Academia era un baluarte del neoclasicismo, con el que rompieron los estudiantes alemanes Friedrich Overbeck y Franz Pforr, quienes fundaron, el 10 de julio de 1809, la Lukasbund, origen del movimiento nazareno. En 1872 el emperador Francisco José I aprobó un estatuto que hizo de la academia la suprema autoridad gubernamental sobre las artes. Se construyó un nuevo edificio, obra de Theophil Freiherr von Hansen durante la construcción del Ringstraße. El 1 de abril de 1877, se inauguró el nuevo edificio en la Plaza Schiller, donde permanece hoy en día. En 1907 y 1908, un joven artista conocido por el nombre de Adolf Hitler fracasó en 2 ocasiones en su solicitud de admisión para realizar estudios artísticos, ya que como lo manifestó el director de esta institución, sus cualidades se volcaban de lleno hacia la arquitectura, más por desgracia éste no poseía la preparación matemática que se requería para el ingreso en la Escuela de Arquitectura. Permaneció en Viena e intentó sin éxito continuar su profesión como artista. Más tarde achacaría su fracaso a la hora de entrar en la academia a los miembros judíos que estaban en el consejo de admisión. Cayó en la miseria y vendió pinturas de aficionado, en su mayor parte acuarelas, para obtener un pequeño sustento, antes del estallido de la Primera guerra mundial. Durante la ocupación nazi (1938-1945), la academia se resintió al obligar a muchos judíos miembros del personal a abandonar sus puestos. Parte de los tesoros artísticos que albergaba resultaron destruidos en los bombardeos de la segunda guerra mundial. Después de la Segunda Guerra Mundial, la academia fue reconstituida en 1955 y confirmada su autonomía. Tiene status de universidad desde 1998, pero mantiene su nombre original. En la actualidad es la única universidad austriaca que no tiene la palabra «Universidad» en su nombre. Se divide en los siguientes institutos: Instituto de Bellas Artes, que alberga tres departamentos de pintura, dibujo, artes visuales, medios de comunicación de masas, escultura; Instituto de Teoría del Arte y Estudios culturales (teoría del arte, filosofía, historia); Instituto de Conservación y Restauración; Instituto de Ciencias Naturales y Tecnologías del Arte; Instituto de Enseñanza secundaria (artesanía, diseño, artes textiles); Instituto de Arte y Arquitectura. A disposición de los alumnos, y con propósitos académicos, tiene una pinacoteca y un gabinete de dibujos, siendo una de las mayores colecciones de Austria, y en parte está a disposición del público. La pinacoteca tiene unos 250 cuadros de maestros célebres, desde pintores italianos sobre tabla de los siglos XIV y XV hasta la pintura académica de los siglos XVIII y principios del XIX. Entre otras, hay obras de El Bosco (Tríptico del Juicio de Viena" el Juicio Final), Lucas Cranach el Viejo, Rembrandt, Rubens, Tiziano, Murillo y Guardi. El «gabinete de dibujos» (Kupferstichkabinett, lit. «Gabinete de grabados en cobre») tiene unos 150.000 dibujos y láminas, siendo una de las más considerables colecciones de artes gráficas austriacas. En ella se han graduado famosos artistas, entre ellos, Otto Wagner, Friedrensreich Hundertwasser y Gottfried Helwein.
Académie de France: Establecida en Roma en 1666 para la especialización de los becarios del llamado Prix de Roma. La Academia de Francia en Roma, mejor conocido como la Villa Medici es una institución de arte francés situada en la colina de Pincio en Roma y dedicado a la casa-en-residencia para un período determinado, dentro o fuera de sus muros, jóvenes artistas a desarrollar sus proyectos creativos. Fundada en 1666 por Jean-Baptiste Colbert, la Academia de Francia en Roma se encuentra en el Gianicolo. En 1803, Napoleón Bonaparte la transfiere a la Villa Médicis. En 1803, la intención del futuro emperador de los franceses está a perpetuar una institución amenazada por una vez la Revolución, y, por tanto, para permitir que los jóvenes artistas a que sigan enfoque y copiar las obras maestras del mundo antiguo o el Renacimiento a continuación, a extraer de ellos para su "los traslados de Roma." Estos anuales de trabajo, enviados y juzgados en París, están obligados ejercicios para todos los pensionistas. Inicialmente, la villa y sus jardines se encuentran en un estado lamentable y debe ser reformado para dar cabida a todos los ganadores del Premio de Roma. Este último hará posible una estancia de tres a cinco años, dependiendo de las disciplinas. Después de la primera interrupción de la competición durante la Primera Guerra Mundial, Benito Mussolini confisca el lugar en Francia en 1941. La Academia de Francia en Roma debe retirarse a Niza y luego en Fontainebleau hasta 1945. Los concursos y premio de Roma fueron abolidos en 1968 por André Malraux (el último Gran Premio de arquitectura finaliza en 1967). La Academia de Bellas Artes de París y el Instituto de Francia luego perder la tutela de la Villa Medici pasan a depender del Ministerio de Cultura y Estado. Los residentes ya no estudian sólo las disciplinas tradicionales (pintura, escultura, arquitectura, grabado o medallas de piedra, composición musical), sino también sino otras ya olvidadas (la historia del arte, arqueología, literatura, diseño, fotografía, cine, vídeo e incluso la cocina). El edificio y sus dependencias han sido objeto de una nueva campaña de rehabilitación y modernización de las cuales la restauración de la fachada en los jardines es la etapa más espectacular. El procedimiento se llevó a cabo entre 2004 y 2007 bajo la dirección de Richard Peduzzi. En los últimos años, la Villa Medici se abre al mundo exterior y presenta exposiciones y espectáculos producidos por sus residentes.
Royal academy: La Real Academia de las Artes es una institución independiente, dirigido por distinguidos artistas y arquitectos, cuyo propósito es promover la creación, disfrute y apreciación de las artes visuales a través de exposiciones, la educación y el debate. Fue fundada por George III en 1768. Regida por los artistas, tiende a "promover las artes de diseño 'la Real Academia fue la primera institución en Gran Bretaña dedicada exclusivamente a la promoción de las artes visuales y la elevación de la posición de arte, artistas y arquitectura. Ha celebrado una exposición anual de venta desde su formación y su primer préstamo exposición se celebró en 1870.Ahora goza de una reputación inigualable como lugar de celebración de exposiciones de importancia internacional. La Academia de la escuela de arte (se le conoce como 'Las Escuelas', ya que cada "Escuela" originalmente correspondía a otro elemento en la formación de los artistas que había que dominar en un orden determinado) es el más antiguo de Gran Bretaña. En ella estudiaron muchos famosos artistas británicos como William Blake, Joseph Mallord Willian Turner, Edwin Landseer, John Everett Millais y, más recientemente, John Hoyland, Sir Anthony Caro y Sandra Blow. Hoy, sesenta estudiantes estudian dibujo, pintura y grabado en un período de tres años como curso de postgrado (el único de esos cursos disponibles actualmente en Gran Bretaña).
Academia de bellas artes de San Fernando: Aunque proyectada su fundación bajo el reinado de Felipe IV, no llegó a crearse hasta el de reinado de Felipe V, en cuyo tiempo el escultor de la Real Casa, Juan Domingo Olivieri, y el primer Secretario de Estado y del Despacho, Marqués de Villarías, asentaron generosamente los primeros cimientos del futuro templo de las Artes. En 1744 el monarca aprobó el establecimiento de una Academia similar a las de otros países, y fijó las normas que deberían regirla en el triple aspecto artístico, gubernativo y económico. Ese mismo año se nombraron los diversos cargos y se celebró la primera reunión preparatoria en casa del citado Olivieri. Poco después tuvo lugar la primera junta general y pública, en la que el rey expuso que había concedido el piso principal de la Real Casa de la Panadería a la Corporación, y al año siguiente se adjudicaron las primeras pensiones para estudiar en Roma. En 1749, fallecido el rey y el marqués de Villarías, el sucesor de la Corona, Fernando VI planteó los nuevos estatutos de la Academia, aprobados por Decreto Real en 1751, por los cuales se decidió que los miembros de ésta serían profesionales. Al principio la Academia contó con un Protector, un Viceprotector, seis Consiliarios, un Director general, seis Maestros directores (dos para cada rama) y tres tenientes de los mismos, seis sustitutos, dieciséis Profesores -de entre los cuales, cuatro eran de Pintura, cuatro de Escultura y ocho de Arquitectura-, un Secretario, un Contador, un Tesorero, un Demostrador anatómico y un sustituto del mismo, un conserje, un portero y dos modelos. Se crearon ocho plazas para grabadores, talladores en relieve, pintores en miniatura de flores, de animales, países, mármoles y perspectivas. Además, se establecieron tres clases de académicos de indeterminado número, a saber, la de honor, para personas de calidad aficionadas o conocedoras de alguna Arte Plástica; la de mérito o supernumeraria, y la de gracia, reservada para nacionales y extranjeros aficionados a las artes. Asimismo, se fijaron las prerrogativas, exenciones y privilegios de la Corporación y de sus individuos. En 1747 se colocó bajo el patrocinio de San Fernando, y la Academia se erigió por Real Decreto en 1752 y se celebró su solemne apertura, bajo el nombre de Real Academia de Nobles Artes de San Fernando. Cinco años más tarde se aprobaron nuevos Estatutos, en virtud de los cuales la autoridad dejaría de estar en manos de los profesores y sería asumida por el poder real. Así las cosas, el 13 de junio de 1752 se celebró la solemne apertura de la Academia en nombre del Monarca, como lo consigna el primer folleto impreso existente de las actas corporativas. Su divisa representó los atributos de aquellas tres Artes y una mano arrojaba sobre ellas otras tantas coronas, figurando alrededor de la misma la leyenda "Non coronabitur nisi legitime certaverit". En 1773, la Academia se trasladó de la Casa de la Panadería al inmueble que ocupa en la actualidad, adquirido a tal fin por el soberano en nombre de la Real Academia. Algunos años más tarde, en 1793, el rey Carlos IV firmó los nuevos Estatutos, pues los antiguos habían quedado insuficientes. Se abrieron entonces nuevas perspectivas para el estudio de la pintura, la escultura, la anatomía, el yeso, la copia de estampas o el grabado, con lo cual las Artes adquirieron un nuevo lustre, brillante período que se apagó hacia 1808, durante la invasión francesa, cuando el país se vio sumido en la miseria y la desolación. Con la paz, la institución cobró nuevos bríos, a lo que contribuyó no poco el que en 1816 asumiera la dirección de la Academia un Infante de la Familia Real. Poco después, el sexo femenino pudo tener acceso a las enseñanzas de esta noble Casa, bajo la protección de la reina Isabel de Braganza, gran amante de las artes y las letras, merced a los Estatutos que su esposo, Fernando VII, aprobó en 1819. Fueron llegando nuevas reformas, que intentaban renovar los planes de estudios y los métodos pedagógicos, lo cual, muy lamentablemente, no siempre se consiguió. En 1845 se creó la Escuela Especial de Bellas Artes, bajo la inspección y vigilancia de la Real Academia, y un año después vinieron los nuevos estatutos, afianzados luego con las disposiciones de 1854. Cuando se firmó la Ley de Instrucción Pública de 1857, que creó escuelas dependientes del Ministerio de Fomento, la Academia revisó sus funciones y reestructuró sus cometidos; así pues, suprimió la Comisión Central de Monumentos y pasó a ocuparse de la inspección de los monumentos históricos y artísticos y la de los museos artísticos y de antigüedades, para lo cual delegó en Comisiones provinciales, formadas por individuos correspondientes de la Academia y de la de Historia. Por otra parte, en 1864 se revisaron los estatutos una vez más, por orden de la reina Isabel II, quien consideraba que su organización debía ser semejante a la de las demás Reales Academias, y no dedicarse en exclusiva a las tres Artes Plásticas. Tras la instauración de la República, en 1873 se creó la Sección de Música, formada por doce individuos encabezados por Hilarión Eslava. Esto hizo que se pensase en ajustar el nombre de la Institución a sus nuevas características y denominarla, únicamente, Academia de Bellas Artes, pero ante las reclamaciones de la Corporación, el gobierno aprobó definitivamente el título de Academia de Bellas Artes de San Fernando. Posteriormente, una vez restaurada la Monarquía, se antepuso el término Real, con que se la sigue conociendo en la actualidad. La Guerra Civil, iniciada en 1936, tuvo inmediatas consecuencias para las Reales Academias, pues el gobierno de la República dictó su disolución y ordenó que tanto los edificios como el patrimonio quedaran a disposición del Ministerio de Instrucción Pública y Bellas Artes. Franco devolvió a las Academias el tratamiento de Reales, las agrupó en un Cuerpo denominado Instituto de España -cuyos miembros eran exclusivamente los supernumerarios de las academias-, y ordenó reanudar sus tareas en la ciudad de San Sebastián, con sede en el Palacio de San Telmo. En lo que respecta a la Real Academia de San Fernando, en 1939 volvió de nuevo a su domicilio madrileño. Con motivo de la reforma y ampliación de la sede propia de la Academia, la Dirección General de Bellas Artes le cedió temporalmente los locales que en la Biblioteca Nacional había ocupado el Museo de Arte Moderno (hoy día, Museo de Arte del siglo XIX). A tal efecto, en 1974 se trasladaron en su mayor parte las dependencias de la Academia a dicho edificio, donde quedaron instaladas provisionalmente. En 1982 se reanudaron las sesiones académicas; en 1987 se aprobó la Reforma parcial de los Estatutos de la Academia, en la que se fijaban algunas disposiciones como que la cifra de Académicos numerarios en cincuenta y uno (de los cuarenta y ocho que había inicialmente), o la incorporación a la Real Academia de las denominadas "artes de la imagen" (fotografía, cinematografía, televisión y vídeo), que quedaron incluidas en una de las cuatro secciones, que pasó a denominarse "Sección de Escultura y Artes de la Imagen", y para la cual, en 1996, se creó una nueva plaza, con lo que el número de académicos se elevaba a cincuenta y dos. La última remodelación del edificio fue realizada por el académico y arquitecto Fernando Chueca-Goitia en el madrileño palacio de Goyeneche en 1972, y coincidió con la revisión definitiva de los fondos. El 25 de enero de 1943 la Academia instituyó, con carácter anual y honorífico, la Medalla de Honor para aquellas personas o instituciones de carácter público o privado que más se hubiesen destacado en el fomento o la protección de las artes. La concesión del premio se realiza en la onomástica de San Fernando. Por último, cabe citar que la Academia cuenta con un museo, un archivo y una biblioteca abiertos al público. La procedencia de los fondos de la Academia es muy variada. En un principio fueron donaciones de tipo privado, particularmente de algunos nobles (pongamos por caso a Manuel de Godoy) o generosos mecenas (como, en pleno siglo XX, Fernando Guitarte) que cedieron su propia colección particular, sino una institución, como un convento o un colegio, que entregaba sus bienes artísticos. A esto se unieron los premios que promovía la propia Academia para procurarse fondos y que, en general, fueron muy concurridos. La Academia cuenta con una dilatada colección artística que abarca desde el siglo XVI al XX, y que comprende esculturas, pinturas, dibujos y grabados, así como cerámica, relojes, moblaje, cuberterías y esmaltes de diversa procedencia. Entre tal cantidad de muestras de arte, y a pesar de que sea verdaderamente dificultoso destacar alguna, merecen mención aparte la colección Suite Volard -una serie de dibujos de Pablo Picasso-, los originales de los grabados de Goya (Tauromaquia, los Desastres de la guerra, los Caprichos y los Disparates), lienzos de Velázquez y una obra de Archimboldo, única en su género en España.
Academia de bellas artes de Nüremberg: Establecida en 1766 por Joaquim von Sandrart. La Academia de Bellas Artes de Nüremberg está ubicada directamente en el verde del Jardín de los Animales. Se cuenta entre las escuelas de arte más pequeñas de Alemania. Pero el espectro de posibilidades de estudio que se les ofrece a los 350 estudiantes es muy amplio: Arte Libre y Aplicado, Arquitectura de Interiores, Educación Artística, Diseño Gráfico y Diseño Textil. Artistas libres tienen además la posibilidad de ser adoptados por profesores como alumnos magistrales.
Academia de bellas artes de Amberes: La Real Academia de Bellas Artes (Koninklijke Academie voor Schone Kunsten van Antwerpen) es una de las más antiguas de su clase que existen en Europa. Fue fundada en 1663 por David Teniers el Joven, pintor del Archiduque Leopoldo y Don Juan de Austria. Teniers era maestro de la Cofradía de San Lucas , que abarcaba las artes y algunas artesanías, y solicitó a Felipe IV de España , entonces maestro de los Países Bajos españoles, que le concediera una carta real para establecer una Academia de Bellas Artes en Amberes. Alberga la Academia de Moda de Amberes. La Royal Academy se convirtió en un instituto de Bellas Artes, Arquitectura y Diseño de renombre internacional. A partir del siglo XIX, la academia atrajo a jóvenes artistas del extranjero. Artistas irlandeses, alemanes, holandeses y polacos que buscaban una sólida formación clásica llegaron a Amberes. Bajo la dirección de Gustave Wappers (1803-1874) y su registrador Hendrik Conscience , la academia enfrentó una reestructuración significativa. La importante colección de arte de la academia se exhibió en su propio espacio de galería. En 1890, esta galería se convertiría en el Museo Real de Bellas Artes (holandés; Koninklijk Museum voor Schone Kunsten) y se trasladaría a su ubicación actual en Amberes. En 1880, un joven y prometedor artista Henry Van de Velde se inscribió en la Academia de Amberes. Se convertiría en uno de los arquitectos y diseñadores pioneros del siglo XX. En 1885 y 1886, Vincent van Gogh también pasaría un corto tiempo en la academia de Amberes, antes de su partida a Francia. En 1885, el rey Leopoldo II encargó la creación del Instituto Nacional Superior de Bellas Artes de Amberes (Nationaal Hoger Instituut voor Schone Kunsten) como un programa de posgrado único, inspirado en la Ecole des Beaux-Arts de París . En 1946, el programa de Arquitectura se convirtió en un instituto independiente, el Instituto Nacional Superior de Arquitectura. Otro momento clave en la historia de la academia sería 1963. Comenzó un nuevo curso único "Diseño de moda". Este curso tuvo un éxito moderado desde el principio, pero se convirtió en líder mundial a principios de los años ochenta. “The Antwerp Six ” con Dirk Bikkembergs , Walter Van Beirendonck , Marina Yee , Dries Van Noten , Dirk Van Saene y Ann Demeulemeester fueron un tema candente en los medios. Estilísticamente extremadamente diversos, estos jóvenes amigos tuvieron un gran impacto en la escena de la moda contemporánea. El programa de moda atrajo a más y más talentos de todo el mundo. Con más de 130 estudiantes, es, con mucho, el programa más grande del departamento de artes visuales y diseño. En 1995, el sistema de educación superior flamenco se enfrentó a una metamorfosis radical. La Academia de Amberes y el Instituto Henry Van de Velde se incluyeron como facultades en una estructura universitaria más grande, The University College of Antwerp (holandés: Hogeschool Antwerpen ). Sin embargo, el Instituto Superior de Bellas Artes se mantuvo independiente y se convirtió en una entidad separada. La Academia ofrece hoy en día tres programas distintivos: Artes Visuales y Diseño, Estudios de Conservación y una formación de profesores dedicada de un año. Un cuerpo de 540 estudiantes (de los cuales 230 son internacionales) trabaja en los cuatro edificios principales ubicados en el corazón de la ciudad: Mutsaardstraat (Fotografía, Orfebrería / Joyería, Diseño de Vestuario Teatral y Bellas Artes), Nationalestraat (moda) y Keizerstraat (gráfica diseño). Desde septiembre de 2013, los programas son ofrecidos por "Artesis Plantijn Hogeschool Antwerpen", una fusión entre Artesis Hogeschool Antwerpen y Plantijn Hogeschool.
Academia Imperial de las artes de San Petersburgo (Leningrado): Comúnmente llamada Academia de artes de San Petersburgo, fue fundada por el conde Iván Shuvalov con el nombre de Academia de las tres artes más nobles en 1757. La academia se hallaba en el Palacio Shuvalov, que se encuentra en la calle Sadovaya, hasta que en Catalina la Grande la renombró como Academia Imperial de las Artes y comisionó a su primer rector, Alejandro Kokorinov para elegir una nueva sede para la institución. Fueron necesarios 25 años para construir el edificio neoclásico que se halla frente al río Neva. De la suntuosa decoración de sus estancias se encargó Konstantin Thon. También diseñó un muelle con grifos y esfinges de 3000 años de antigüedad que hubieron de ser traídos desde Egipto. Ivan Betskoy reorganizó la Academia de forma que pasó a ser de facto un gabinete gubernamental con el cual poder regular la creación artística en el imperio ruso. La Academia impulsó con fuerza los principios del neoclasicismo enviando a Europa Occidental a sus más aventajados alumnos para que se instruyeran en el estilo del arte clásico e Italia y de Francia. La academia también disponía de su propia colección de obras de arte para su estudio y copia. A mediados del siglo XIX el academicismo del personal docente, fuertemente influido por las doctrinas de Jean-Auguste-Dominique Ingres, fue desafiado por una generación más joven de artistas rusos que reivindicaban su libertad para pintar temas realistas. Este movimiento, conocido como Peredvizhniki, en español Los (Pintores) Itinerantes, con Ivan Kramskoi como líder, formalizó públicamente su ruptura con la Academia al organizar sus propias exposiciones de forma independiente, cosa que hicieron a través de Rusia, de ciudad en ciudad. Sin embargo, Ilya Repin, Mijaíl Vrubel y algunos otros miembros de este grupo siguieron considerando que la formación de la academia era la base indispensable para el desarrollo de las capacidades artísticas. Después de la Revolución rusa de 1917 la Academia sufrió una serie de transformaciones. Pasó a llamarse Academia Rusa de las Artes en 1933, luego Academia de las Artes de la 1947, y finalmente de nuevo Academia Rusa de las Artes en 1991. La sede de la Academia se encuentra en Moscú desde 1947. Ahora el histórico edificio del Palacio Shuvalov alberga la universidad con el largo nombre de Instituto académico de San Petersburgo de pintura, escultura y arquitectura Ilya Repin, pero sigue siendo llamada comúnmente Academia de las Artes de San Petersburgo.
Academia de bellas artes de Brera: Es una institución académica pública situado en el centro de la ciudad de Italia, en medio de via Brera 28. Fue fundada en 1776 por la Emperatriz María Teresa I de Austria. El principal objetivo es enseñar a la investigación y creativa en la pintura, escultura, gráfica, fotografía, vídeo, etc.) y culturales históricas disciplinas. En el marco del actual reglamento italiano (MIUR Ministerio de Educación, Universidad e Investigación), la Academia de Brera está incluido en el programa de la universidad en el campo de la Formación Artística y Musical expedición de los títulos académicos a nivel de 1 ° (equivalente a grado) y nivel de los títulos académicos de 2° (equivalente a profesor graduado). En Italia, es la institución académica con la más alta tasa de internacionalización (mayor a 24%), tiene alrededor de 3500 estudiantes entre ellos más de 850 extranjeros (en su mayoría ya se graduaron en los países de origen) de 49 naciones. La Academia de Brera mantiene las relaciones y los intercambios de estudiantes y maestros, a través del Programa Erasmus, con muchos países europeos. Desde 2006 ha sido invitado a entretener a las relaciones con los países de fuera de Europa, como Japón, China, México y Australia. En 2005 la enseñanza de la academia ha sido clasificada por la UNESCO como "A5" el mismo que la Universidad Bocconi. También es considerado como uno de los líderes mundiales en las instituciones académicas. El actual Director de la Academia (2008) es el Profesor Fernando De Filippi.
En Hispanoamérica:
Academia nacional de bellas artes de Argentina: Fue fundada en 1936, con carácter de asociación civil con personalidad jurídica propia, por un grupo de intelectuales que recibieron el necesario apoyo de los organismos y autoridades públicas. Su principal objetivo es procurar el desarrollo de las bellas artes en todos sus campos (artes plásticas y visuales, música, arquitectura y urbanismo, entre otros). Asimismo, dedica parte de sus actividades a realizar estudios e investigaciones, y a promover la conservación y el incremento de los bienes que conforman el patrimonio artístico nacional. Está constituida por seis comisiones académicas (Plástica; Arquitectura y Urbanismo; Música; Historia y Crítica de Arte; Archivo y Biblioteca; y Diapositivas y Publicaciones) y es depositaria de un importante número de obras de arte (en muchos casos cedidas por los propios autores). También son reseñables los fondos de su biblioteca (aproximadamente 6.000 volúmenes), de su archivo fotográfico (7.000 negativos) y de su banco de diapositivas (casi 7.000). Además, la Academia Nacional de Bellas Artes argentina organiza de forma periódica concursos, exposiciones y conciertos.
Academia colombiana de bellas artes: Fundada en 1939.
Academia de bellas artes “Remigio Crespo Toral”: de Ecuador.
Academia de bellas artes de Cuzco: En Perú
Academia de bellas artes de San Carlos (México): Entidad mexicana dedicada al fomento de la actividad artística, cuya tradición es continuada en la actualidad por la Escuela de Artes Plásticas de la UNAM. La academia fue fundada en 1783 por el virrey Matías de Gálvez, en nombre de Carlos III. Tenía por objeto, al igual que sus contemporáneas españolas entre las que sobresalía la de Bellas Artes de San Fernando, la ordenación y regulación del ejercicio de la arquitectura y las bellas artes, además de su enseñanza, dentro de una línea de clara oposición al Barroco y promoción del Neoclasicismo. La principal misión de la institución fue supervisar y corregir los proyectos presentados por arquitectos, cuyas realizaciones debían seguir el criterio académico. En 1785 ocupó el cargo de director de arquitectura Antonio González Velázquez, quien urbanizó la Plaza Mayor (1797). En 1791 fue nombrado director de escultura el escultor y arquitecto valenciano Manuel Tolsá, que desarrolló una importante labor como arquitecto; a él se debe la Escuela de Minería (1797-1813) y la escultura ecuestre de Carlos IV (1803) conocida como El Caballito. Discípulo suyo fue Pedro Patiño, nombrado director general de la Academia en 1826, cuando México ya era independiente. Durante las luchas independentistas fue clausurada, pasando, a partir de 1824, por un periodo de escasa actividad, hasta que en 1843 la reorganiza el general Santa Anna, en una de sus múltiples presidencias. Poco después llegaron a México algunos artistas de Europa para impartir enseñanzas, como los catalanes Pelegrín Clavé, pintor, y Manuel Vilar, escultor; ambos formaron un nutrido grupo de discípulos. Bernardo Couto, presidente de la junta directiva desde 1853, promovió la reforma de la fachada del edificio y la construcción de salón de actos, biblioteca y galerías de pintura y escultura, que decoró el pintor Sagredo. La academia tomó un aire clasicista y romántico hasta el advenimiento de la revolución mexicana en 1910. En ella se formaron grandes artistas, como Juan Cordero y José María Velasco y en general la institución, bajo el nombre de Escuela Nacional de Bellas Artes, resultó fundamental para la vida cultural mexicana del período. En 1912 recuperó en parte su antiguo nombre, pues pasó a denominarse Academia Nacional de Bellas Artes. Bajo la dirección del pintor Alfredo Ramos se establecieron por entonces las escuelas de pintura al aire libre. En 1928 fue nombrado director Manuel Toussaint, que fue su último director, ya que al renunciar en 1929 la institución se dividió en la Facultad de Arquitectura y la Escuela Central de Artes Plásticas, dirigidas por Francisco Centeno y Diego Ribera, respectivamente. Mientras la primera se instaló en la ciudad universitaria, la segunda permaneció en el viejo edificio de San Carlos, en el que aún permanecen algunas de sus dependencias. Una parte de sus fondos pictóricos se puede admirar en el Museo de San Carlos y en la Pinacoteca Virreinal de la capital mexicana.
Academicismo
Se llama así a la manera realista del arte oficial europeo de la mitad del s. XIX que tiene particularmente como modelo el arte antiguo del período llamado clásico, en reiterada imitación del modelo natural, cuyo celo en la reproducción lo lleva a extremar la fidelidad hasta revestir sus obras de cierta actitud soberbia y antinatural. Tuvo como exigencias ciertas metas de ejecución, el “oficio” como prueba de valor de la obra, los temas anecdóticos o alegóricos y un neoclasicismo a ultranza.
La representación de la anatomía humana tuvo valor absoluto con rigor casi científico, accionando en un medio cuya reconstrucción histórica adquiere, en ciertos casos, contornos cercanos a lo escenográfico y grandilocuente, con muy bajo interés plástico.
En realidad puede decirse que es un oficio sin ideas, sin imaginación creadora, de factura cuidadosa en el detalle, un arte menor, vacío, destinado a no dejar huella valedera en la historia.
En Arte, se habla de una obra u obras académicas, cuando en éstas se observan las normas clásicas establecidas, generalmente, por una Academia de Artes. Las obras académicas suelen hacer gala de una gran calidad técnica, pero escasa creatividad. El anti-academicismo suele ser, en cambio, signo de rebeldía y de renovación. El academicismo es una corriente artística que se desarrolla principalmente en Francia a lo largo del siglo XIX y que responde a las instrucciones de la Academia de las Artes de Francia y al gusto medio burgués. No deja sin embargo de ser una degeneración del Clasicismo. Se huye del realismo (esto es, de los aspectos más desagradables de la realidad), pero carece de la grandeza del Clasicismo. Se utilizan los mismos patrones una y otra vez ya que no se busca una belleza ideal partiendo de las bellezas reales, lo cual es propio del Clasicismo, que resulta ser un idealismo con base en la realidad por su suma de experiencia. El academicismo no es lo bello ideal pero tampoco es lo feo; únicamente busca objetos para ser consumidos. Se trata de representar idealmente la realidad a fin de manejarla o controlarla. En general, el poder y las instituciones francesas favorecieron estas tendencias porque no generaban problemas; ésta es la causa por la que posteriores regímenes políticos totalitarios impulsaron su recuperación. Academicistas fueron Jacques Louis David, Antoine-Jean Gros, Anne-Louis Girodet de Roucy Troissot, William Adholpe Bourguereau y Antonio Ciseri.
Término referido a toda pintura, escultura o construcción creada siguiendo las normas de una academia, es decir, de una institución que da carácter oficial a las normas estilísticas de un periodo concreto. Durante los siglos XVII y XVIII las academias de arte en Europa eran fundaciones reales y, por lo tanto, el arte que preconizaban iba de forma inevitable dirigido al gusto aristocrático y seguía los ideales y principios de las clases dirigentes. Casi todos los artistas de entonces valorados en la actualidad tuvieron alguna formación de tipo académico. A comienzos del siglo XIX los académicos pasaron a dictar las normas artísticas y las obras se creaban en concordancia con ellas. Pero más adelante, la Escuela de Bellas Artes de París, donde se formaban artistas y arquitectos, empezó a ser menospreciada por muchos artistas posteriores, cuya originalidad estribaba en haber emprendido estilos nuevos sin seguir las normas establecidas, y hacia 1930 el término académico o academicista había adquirido un matiz peyorativo de obra afectada, ecléctica y de segundo orden. Sin embargo, en la década de 1970, al revisar los historiadores del arte esta postura, revalorizaron este concepto, definiendo el academicismo como creación sujeta a reglas y gustos preestablecidos.
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