02 octubre, 2020

De Alari Bonacolsi a Alberti, León Batista

Alari Bonacolsi, Pier Jacopo, llamado el Antiguo, escultor y medallista italiano (Mantua, c. 1459 Gazzuolo, 1528)

Fue un experto estudioso en escultura clásica. Durante bastante tiempo trabajó para los Gonzaga como medallista y orfebre. Los trabajos que realiza en este ámbito están estrechamente ligados a los ejemplos de la antigüedad. De su producción hay que destacar un Vaso mantuano de bronce y el Hércules estrangulando a Anteo que conserva el Kunsthistoriches de Viena.

El escultor de Mantua Pier Jacopo Alari Bonacolsi, llamado "L'Antico", hizo un meticuloso modelo en cera del Apolo de Belvedere, que fundió en bronce, con un fino acabado y en parte dorado, para que figurase en la colección de los Gonzaga.

El escultor de Mantua Pier Jacopo Alari Bonacolsi, llamado Antico, se instaló en Roma para la ejecución de reducciones en bronce de mármoles antiguos.

Alamón, Gustavo, pintor uruguayo (Tacuarembó, 1935 - 2020)

Estudia con Anhelo Hernández y luego continúa en la Escuela de Bellas Artes. Dirige los Talleres de Artes Plásticas de Paysandú, Salto y Fray Bentos. Director de Cultura del Departamento de Río Negro. Director del Departamento de Artes Plásticas del Ministerio de Educación y Cultura. Condecorado por el Ministerio de Educación de Francia, como "Caballero de la Orden de las Artes y las Letras de Francia". Obras en Museo de Arte Moderno de Asunción (Paraguay), Colección Chase Nanhattan Bank en Nueva York (EEUU), Museo de la Fundación Rally (Punta del Este, Uruguay), Museo de Arte Moderno de Valparaíso (Chile), Biblioteca Nacional de España y colecciones privadas de Europa y las tres Américas.

"Desde 1970 Alamón emplea soluciones plásticas diversas para configurar series en las que el tema fundamental es la desnaturalizada automatización moderna. Utiliza conjunta o alternativamente el óleo, el "collage" y el grabado incorporado a la pintura.

Las primeras obras de esta índole reflejan la influencia del cubismo y su admiración por la pintura egipcia; son creaciones muy frontales y casi abstracta en las que aún no ha definido claramente su iconografía.

Luego incorpora progresivamente la imagen, utiliza el claroscuro para darle sensación de volumen y comienza los diversos procesos de impresión y "collage", la entinta con diverso colores y la imprime en tela; posteriormente pinta esa superficies creando efectos y calidades plásticas que el mero uso del pincel y el óleo no le permiten. El cuadro obedece compositivamente a una cuidadosa geometría ortogonal que pauta las figuras: cada plano se integra a un todo constructivo.

La utilización de las técnicas mixtas no lo aleja de la pintura realizada exclusivamente al óleo.

"Los Notables", realizada en 1980 alude a todos aquellos que detentan el poder en forma absoluta y aterradora. Dice acertadamente el escritor Washington Benavides"... surgen, ahora, definidos, los "Notables", los pelucones de este mundo, los ejecutivos alevosos, los falsos de toda laya, los representantes de la NADA..." (Alicia Haber, Profesora y Crítica de arte).

En 1981 viajó a Europa gracias a un premio otorgado por la Embajada de España en Uruguay, un viaje que repitió en 1987. En 1991 se instaló en Madrid. Desde 1970 empleó distintas soluciones para configurar series cuyo tema fundamental era la desnaturalizada automatización moderna. Tras una primera etapa de "construcciones" bajo la influencia del cubismo y la pintura egipcia, incorporó progresivamente la figura en series como La Pareja, Desfile de Robots y Robot, figuras recurrentes en toda su producción posterior, tanto si se trata de elaborar mundos fantasmagóricos basados en los naipes españoles como en la recreación de ambientes urbanos.

        Dirigió el Departamento de Artes Plásticas del Ministerio de Educación y Cultura en 1999, fue Director del Taller Nacional de Formación para Docentes de Artes Plásticas del MEC desde el año 2000 al 2004.

Sus obras se encuentran en colecciones privadas en Alemania, Argentina, Bélgica, Brasil, Chile, Colombia, España, Estados Unidos, Francia, Holanda, Inglaterra, Israel, Italia, Nueva Zelanda, Suecia y Venezuela, e integran acervos del Chase Manhattan de New York, la Biblioteca Nacional de España, el MAN de Santiago de Chile y de Asunción en Paraguay, de los Cuatro Museos RALLI (Punta del Este, Santiago de Chile, Marbella y Cesárea) y en varios Museos del Uruguay (Museo Nacional de Artes Plásticas y Visuales, Museo de Arte Americano de Maldonado, Museo Nacional de Bellas Artes, Museos Departamentales de Rivera, Treinta y Tres, Rocha, San José).

Álamos, Tatiana, artista chilena (Cachinal de la Sierra, Antofagasta, 1938-  )

Autora de obras en distintas disciplinas y utilizando los más diversos materiales: pintura, escultura, tapices, cerámica, tallados, etc., incluso algunas de ellas combinadas con música y literatura. 

Nacida en un pequeño pueblo minero del norte de Chile, de niña se trasladó junto a su familia a la capital, en cuya escuela de bellas artes ingresó en 1960. Compaginó su formación artística con estudios de antropología, física, literatura y arqueología, disciplinas que despertaron su interés por las raíces artísticas americanas en la época precolombina: con tal objetivo, viajó por toda Sudamérica en busca de muestras de este arte, que posteriormente utilizó en sus obras. Licenciada en 1968, estudió en París las técnicas del textil, que aprendió de la yugoslava Yagoda Buik, y del tapiz, cuya técnica reconoció haber aprendido del maestro catalán Garrida. Posteriormente abrió su propio taller en Santiago y se relacionó con algunas de las más grandes figuras de la literatura latinoamericana, como Gabriel García Márquez y su compatriota Pablo Neruda. Entre sus obras más célebres destacan las ilustraciones del libro Los motivos de San Francisco de Asís, Pachamama y Conexión. En 1976 realizó sendas exposiciones individuales en las galerías Guayasamin de Caracas y Quito; al año siguiente en el Instituto Chileno Francés de Cultura, en Santiago; y en 1979 en la Sala Agora-Sevres (dibujos y pinturas) y en el Forum des Halles de París. En 1993, el pontífice Juan Pablo II recibió como regalo una de sus obras. 

Entre sus más originales creaciones destacan las "cajas de poesía", o como ella misma denomina, objetos poéticos: pequeñas cajas cuidadosamente decoradas con colores vivos e imágenes que contienen una poesía en su interior. Además, entre su rica producción se pueden encontrar pinturas acrílicas, acuarelas, pintura al temple o tintas de colores, combinadas con otros materiales, como lana, yeso, plumas, e incluso hojas, tierra y piedras; esculturas en cerámica; tallados en madera; libros artesanales; muñecas de trapo; y telares y tapices. Esta variedad en su arte es fruto del continuo afán de experimentación, la búsqueda de una riqueza de formas y estilos que le convierten en una artista difícilmente clasificable. No obstante, es evidente su cercanía a la tradición artística prehispánica, el empleo de una simbología ligada a ella, y la manifestación de una cultura auténticamente americana que se entremezcla con su propio sentir, sin olvidar cierta concomitancia con las tendencias del arte contemporáneo; en este sentido, lo primitivo del dibujo y el uso de colores fuertes recuerdan a la estética naif. 

Además de los ya citados, su obra ha sido expuesta en museos y galerías de Estados Unidos, Galería PAHO de Washington y Bellini de Texas; Argentina, La Recoleta de Buenos Aires; Brasil, Teatro Central de Brasilia; México o Canadá. También ha expuesto en países europeos como España, Francia, Alemania y Suiza, entre otros. Tatiana Álamos fue galardonada en 1982 y 1983 con sendos Premios de la Crítica, y en 1986 con el Primer Premio del Concurso Nuestro Mundo Andino.

Tatiana Álamos explora en diversos medios del quehacer artístico: pintura acrílica, telar, cerámica, instalación, esmalte y escultura, además de la creación de lo que ella denomina “objetos poéticos”: cajas preciosamente trabajadas, con poemas en su interior.

En toda su producción, se trasluce un buscado sello americanista, que se evidencia por el uso de colores fuertes, figuras próximas a la estética ‘naïf’ y la incorporación en el soporte de tierra, hojas y piedras que recolecta; su intención es acercarse a la cosmovisión de las culturas prehispánicas.

Dada la diversidad de intereses intelectuales que posee, es que su obra explora temáticamente en variados ámbitos, que van desde la poesía hasta la física, pasando por los extraterrestres y el cosmos.

Ejemplo de esto es la obra “Los motivos de San Francisco de Asís” (1998), libro recopilatorio de poemas de Gabriela Mistral, que la artista ilustró para una delicada edición.

Además, realizó cuatro grandes telares y una serie de pequeñas y coloridas cajas, obras en las cuales todas las imágenes están inspiradas en los versos de la poetisa. Otro destacado trabajo es “Conexión” (1999), una selección de la obra literaria de Robinson Saavedra, padre del reconocido científico Igor Saavedra. En esa obra, explora en el color azul, el dorado, buscando expresar temas tan conmovedores como la teoría científica de la “música de las esferas” o la refracción de los colores. 

Tatiana Álamos ha expuesto individualmente en galerías y museos de Chile, Colombia, E.E.U.U, Canadá, Ecuador, España, México y Francia, entre otros. En 1993, una obra suya fue regalada al Papa Juan Pablo II. Ha realizado actividades de difusión y desarrollo de las artes en Chile: con ese motivo, en 1998 recorrió numerosas escuelas públicas de alejados poblados del país, incentivando la expresión plástica de cientos de niños de escasos recursos económicos.

Alaon, pintor griego (s. IV a.C.)

Vivió a mediados del siglo IV antes de J.C. Para célebrar el triunfo de Alcibiades, en los juegos Nemeos, le pintó con la diosa Nemea sentada sobre las rodillas. Según Ateneo, Alcibiades expuso este cuadro públicamente en Atenas.

Alarcón, José , platero español (Galicia, hacia 1740 – 1787)

Pronto se trasladó a Madrid donde desarrolló su etapa de aprendizaje. No se conocen las fechas de su nacimiento, pero se le documenta por primera vez en 1740, cuando se graduó como maestro platero en el Colegio de Madrid, el 3 de noviembre de ese año.

De sus obras solo conocemos varios cálices limosneros que llevan su marca personal ALAR/CON. Debió de ser un profesional muy conocido dentro del gremio de plateros de Madrid; en el año 1754 apareció inscrito en la Cofradía Sacramental de las Ánimas Benditas del Purgatorio de San Cosme y San Damián, sita en la parroquia de Santiago de la Villa y Corte, de la que fue diputado. Al año siguiente intervino como testamentario en el testamento que, el 30 de diciembre, hizo su colega, el platero francés Juan de Sanfauri, en nombre de Doña Ana de Lasegues, su madre, lo que muestra una importante relación de amistad con sus compañeros de profesión.

En 1771 fue secretario del Colegio de Plateros y en 1786 firmó, con otros plateros de la Villa, la solicitud de aprobación del reglamento de la Cofradía de Nuestra Señora de la Salud. Todavía debía de vivir en 1787, fecha en la que su sobrino solicitó la plaza de platero de la Real Casa, donde alegó que, dada la salud tan quebrantada que padecía José Alarcón, él tenía a su cargo el obrador y la tienda de éste. De esta forma quedó establecida la dinastía de plateros Alarcón, a la que también perteneció su hijo, Vicente Alarcón, que poseyó casa y obrador propio, razón por la que el de José lo heredó su sobrino. La calidad de los trabajos de Vicente, cuya técnica aprendió con su padre le valió ser, desde el 12 de marzo de 1788, platero del Rey, especializado en oro.

Alas Rodríguez, Genaro, arquitecto español (Madrid, 1926)

Cursó sus estudios en la Escuela Técnica Superior de Arquitectura de Madrid, obteniendo el título de Arquitecto en 1954. El mismo año es nombrado arquitecto del Instituto Nacional de Colonización de Cáceres, pasando en 1956 a ser el arquitecto representante de la Dirección General de Arquitectura de la provincia de Extremadura.

En 1955 se asocia con Pedro Casariego y fundan un estudio común bajo el nombre Alas y Casariego. A comienzos de los años sesenta realizó un viaje por centroeuropa al ser seleccionado como miembro del equipo español que estudiaba la prefabricación en la construcción de Europa.

Trabajó durante un tiempo como profesor de construcción en la Escuela Técnica Superior de Arquitectura de Madrid (E.T.S.A.M.). En 1966 le es otorgado el título de Doctor Arquitecto.

Iniciada la década de los noventa, participa en el "Curso de Nuevas Tecnologías de Arquitectura" en la Universidad de Santa María de la Rábida (Hispanoamérica).

Alas y Casariego constituyen una fuente importante de la arquitectura española actual. Asociados desde 1955, pertenecen al periodo que marcó la pauta de la arquitectura contemporánea de España.

En sus obras está latente en muchas ocasiones el sentimiento moderno de las postguerra aunque se trate de proyectos basados en la racionalidad constructiva y surgidos de argumentos claramente arquitectónicos que obedecen al tiempo actual. Son capaces de proyectar una arquitectura sólida que presenta una estricta geometría llevada a veces al exterior.

Sus obras más notables son, entre otras: La Fábrica de Café Monky (1960) donde la transparencia del vidrio constituye un papel importante; el edificio Centro (Madrid, 1965); el edificio Windsor, que se trata de una pieza clave dentro de la arquitectura del Paseo de la Castellana de Madrid (1974-1979); la Estación de Ferrocarriles y el Centro Comercial en Tres Cantos (1986) que constituye su obra más tecnológica.

Alas y Casariego fueron los encargados de llevar el papel en la dirección de las obras de la Torre Picasso (Madrid) y actualmente son reconocidos sus proyectos para casas individuales en la zona este de Madrid, así como agrupaciones para viviendas colectivas: Urbanización Parque Ansaldo (Alicante) y conjunto de viviendas en la calle Sierra Elvira (Madrid).

Alaska

Estado perteneciente a los Estados Unidos y situado en su punto más septentrional; ocupa el extremo noroeste de Norteamérica.

Limita: 

Norte: Con el océano Glacial Ártico.

Este: Con el Territorio del Yukón. 

Sureste: Con la Columbia Británica.

Sur y Suroeste: Con el océano Pacífico.

Oeste: con el mar de Bering y el océano Glacial Ártico.

Alaska comprende dos grupos importantes de islas: las islas Aleutianas, que se extienden hacia el suroeste formando un arco desde el extremo suroccidental del continente, y el archipiélago Alexander, colindante con la costa suroriental del estado.

Arte

La exposición Espíritus del Agua. Arte de Alaska y la Columbia Británica presenta, a través de 198 objetos, el arte producido por los esquimales inuit de Alaska y por los indígenas de la costa noroeste de América, entre la bahía de Yakutat y el río Columbia. Se arranca en la muestra de los períodos prehistóricos, para posteriormente situar las piezas desde un punto de vista cronológico teniendo en cuenta fundamentalmente las expediciones que españoles, ingleses, rusos y americanos realizaron a esos lejanos territorios, completándose la exhibición con los dibujos y grabados elaborados por los primeros exploradores, que dejaron en estos trabajos constancia gráfica de los acontecimientos que las crónicas narraban, planteándose en su realización la visión que los europeos tenían de aquel nuevo mundo.

Entre 1774 y 1795, los exploradores españoles desempeñaron un papel protagonista en el reconocimiento de esas tierras y a ellos debemos atribuir el establecimiento de la cartografía del área. Hallaron un grupo de pueblos culturalmente homogéneos, fuertemente jerarquizados en sus estructuras sociales, que producían máscaras, cajas, cucharas, placas de cobre y otros muchos objetos de gran belleza destinados a las ceremonias invernales.

En 1778, los barcos del capitán Cook recorrieron la costa noroeste, iniciándose un comercio de pieles que alteraría la cultura de los nativos hasta su práctica desaparición. Aunque los pioneros en la exploración del norte helado fueron los rusos que, desde la expedición de Vitus Bering en 1721, fueron ocupando las costas de Alaska y las islas Aleutianas. Los norteamericanos no llegaron hasta la segunda mitad del s. XIX, cuando los museos enviaron a sus representantes a reunir los últimos vestigios de unas culturas en extinción.

Los inuit actuales son los descendientes de los últimos grupos que llegaron hace más de dos mil años, ya que América fue poblada por cazadores asiáticos que atravesaron el estrecho de Bering en un dilatado proceso migratorio. En los aspectos artísticos, en la exposición encontramos parte de las raíces que nutren el arte del s. XX, desde Picasso, pasando por los vanguardistas históricos, hasta llegar a los escultores que incorporan la madera en las últimas décadas en un maridaje entre el pasado y el presente que fusiona tradición con modernidad. Los delicados marfiles de la muestra provienen del área norte de Alaska, mientras que en el sur fabricaron máscaras que ‌representan el espíritu que comparten humanos y animales.

Entre los dos centenares de piezas que se exhiben, resultan de gran interés, tanto por su realización formal como por las permanentes necesidades del hombre de camuflarse, las “máscaras de transformación” que contienen en su interior, con la técnica de las muñecas rusas, elementos que quebrantan la apariencia inicial. La magia es un componente extraordinariamente importante en estas culturas, que tienen en los chamanes a algunos de sus protagonistas permanentes, variando las expresiones faciales según estén considerados buenos o maléficos.

Hay tres imponentes figuras totémicas realizadas en madera de cedro que impresionan por su fuerza expresiva característica muy acusada en toda la exposición y también por su modernidad. Una de ellas es una Figura de orador a la que se supone una voz tonante y conminatoria. De los objetos curiosos hay que destacar un aparato de magnífica belleza y supongo que eficaz funcionamiento que sirve para enderezar las flechas, una camisa de guerrero trabajada en piel de ciervo, distintas hachas ceremoniales, un casco con forma de cara, un espléndido mascarón, una preciosa maraca y diferentes trabajos de marfil, realizados en sus cromatismos originales, en los que, al margen de su hermosura y perfecto acabado, hacen gala de una impar delicadeza.

Las esculturas y tallados de los indígenas de Alaska son de varios tamaños y generalmente retratan animales o nativos de Alaska. Antes de comprar una figura tallada, infórmese sobre los diferentes materiales que son más comúnmente utilizados como base. Esto puede ayudarlo a detectar una artesanía falsa.

El marfil de colmillo de morsa (walrus ivory) es uno de los materiales más caros y populares utilizados para las esculturas indígenas de Alaska. En los tallados, el marfil nuevo presenta algunas grietas o delgadas líneas negras que se producen naturalmente y que debieran añadir belleza a la pieza. Estas líneas son causadas por los cambios abruptos en las temperaturas que sufre la morsa al ir desde las rocas templadas hacia las aguas heladas de la región Ártica. Por ley, el marfil de colmillo de morsa nuevo puede ser tallado únicamente por artistas o artesanos nativos de Alaska y puede ser vendido sólo después de haber sido tallado o esculpido. El marfil viejo puede ser tallado por no-nativos. El marfil fosilizado puede utilizarse, aunque es más raro y de mayor valor. Debido a las diferencias que se presentan en el marfil fosilizado, no hay dos tallas o piezas que tengan el mismo diseño o color.

La esteatita, también llamada piedra de tiza (soapstone) es una piedra blanda suave al tacto. Está muy generalizada entre los artistas nativos de Alaska ya que es de amplia disposición y fácil de tallar. La esteatita tiene una variedad de tonos que van del gris al verde y si bien se mella fácilmente también resiste los ácidos, químicos y el calor.

La arcilla (argillite) es una roca compacta utilizada primordialmente por el pueblo Haida de Alaska. Usualmente presenta un color marrón agrisado y es suave al tacto.

El hueso, generalmente proveniente de ballenas y otros animales marinos, es utilizado para crear tallas y máscaras. Las máscaras de hueso se hacen con las vértebras o discos de las ballenas. El color de las máscaras de hueso varía desde el marrón claro amarillento hasta el marrón oscuro. Las tallas en hueso también son utilizadas como una forma de expresar el “estilo de vida” de los indígenas de Alaska. Los artículos hechos con hueso se parecen a los de marfil pero son menos costosos.

El alabastro (alabaster), generalmente una piedra blanca o traslúcida, también es utilizado como un material de escultura por los nativos de Alaska. El alabastro usado en Alaska es importado.

Los artistas y artesanos nativos de Alaska también producen canastas, muñecos, tambores, máscaras, estampas y grabados.

El hueso de ballena (baleen) es un material flexible extraído de las fauces de las ballenas. Este material es utilizado para tejer canastas y hacer grabados. Los grabados de los nativos de Alaska generalmente representan relatos o escenas de la cultura exclusiva del artista y son creados en un estilo similar a la técnica de tallados de los balleneros de Boston del siglo XIX.

Los muñecos de Alaska son hechos a mano por mujeres nativas de Alaska y tienen un estilo exclusivo. Generalmente, los muñecos representan las actividades del pueblo del artista. Típicamente, los vestidos de los muñecos y los cuerpos son hechos con piel de becerro o ternero (la piel de becerro ha reemplazado al cuero de caribú/reno y no es originario de la región), visón, tejón, nutria marina, conejo ártico, foca o castor. En la creación de muchos muñecos se utilizan para la vestimenta los intestinos disecados de mamíferos marinos (que muchas veces son blanqueados naturalmente al sol a bajas temperaturas transformándose en un material de color muy blanco o que también puede presentar un aspecto levemente amarillento como si fuera papel parafinado o encerado). El cabello de los muñecos generalmente se hace con buey almizclado y algunos artistas usan hueso de ballena o marfil para hacer los ojos.

Las estampas y grabados de los nativos de Alaska son creados con una variedad de técnicas. La serigrafía, también llamada impreso de transferencia, comprende la impresión a través de una superficie sedosa, similar a la técnica de esténcil. Los impresos en relieve se realizan sobre la superficie de una piedra cortada o bloque de madera; la técnica de impresión “intaglio” se utiliza para grabar o estampar platos metálicos de cobre o lata con una imagen tallada en bajorrelieve. La litografía comprende el uso de una técnica de óleo al agua para aplicar una variedad de colores al diseño o dibujo grabado sobre piedra o platos de metal.

Álava, Flavio, pintor ecuatoriano (Guayaquil, 1957)

Realiza sus estudios en la Escuela de Bellas Artes Juan José Plaza, de Guayaquil, y más tarde participa, a partir de 1979, en numerosas exposiciones en Ecuador, Estados Unidos, México, Costa Rica y Basilea (Suiza), ciudad en la que reside desde 1990. En su obra utiliza elementos de la cultura popular, acordes con los sentimientos de una conciencia pluricultural (sobre todo en la primera etapa). A través del uso de objetos de los medios masivos, parodia un mundo cotidiano alienado. Más adelante utilizará objetos kitch -como juguetes pintados con intensos colores-, o plumas y otros elementos, que inmediatamente nos transportan al mundo amazónico. Fue parte de la agrupación artística "La Artefactoría" hasta que se fue a vivir al extranjero en 1990. En su obra utiliza elementos de la cultura popular, acordes con los sentimientos de una conciencia pluricultural (sobre todo en la primera etapa). A través del uso de objetos de los medios masivos, parodia un mundo cotidiano alienado. Más adelante utilizará objetos kitch -como juguetes pintados con intensos colores-, o plumas y otros elementos, que inmediatamente nos transportan al mundo amazónico.

Alava, Juan de, arquitecto español (Larrinoa, Alava, 1480 - Salamanca, 1537)

Fue uno de los iniciadores del estilo plateresco. Suyos son el patio y la portada del Colegio de los Irlandeses, el convento de San Esteban y varias capillas de la catedral nueva, en Salamanca.

Se formó con Juan Gil de Hontañón, de quien aprendió las formas góticas características de la época de los Reyes Católicos. Se supone que hacia 1502 realizó un viaje a Italia, donde conoció los motivos decorativos típicos del Renacimiento, que después aplicó en sus obras. Así, con estructuras góticas y profusa decoración renacentista, sobre todo a base de grutescos, realizó algunas de las obras maestras del plateresco, en particular la fachada principal de la catedral de Plasencia y el convento dominico de San Esteban en Salamanca, cuya fachada es una de las más espectaculares de la arquitectura española. Comenzó el claustro de la catedral de Santiago de Compostela, finalizado por Rodrigo Gil de Hontañón, y en Salamanca se ocupó de la capilla de la universidad y de la dirección de las obras de la catedral nueva.

Su formación coincide con el auge de las tendencias góticas que se desarrollan bajo el reinado de los Reyes Católicos. En los primeros años del s. XVI se traslada a Italia para ampliar sus conocimientos. No se vuelven a tener noticias suyas hasta 1505, fecha en la que se le ubica en Salamanca. Aunque sus primeros proyectos responden plenamente a la estética gótica, a medida que pasa el tiempo inserta elementos propios de la arquitectura renacentista. De su legado es importante señalar la Capilla Real de Granada que realiza en 1513. Estando en Sevilla, colaboró con Juan de Badajoz y Juan Gil en varias obras. Otro de sus compañeros de oficio fue Francisco de Colonia, con quien trabajó en la Catedral de Plasencia. Una de sus creaciones más importantes es el claustro de la Catedral de Santiago de Compostela, cuyo diseño se adscribe a la ‌tradición gótica. En estos años también se encarga de la catedral de Salamanca, donde trabajaría hasta 1535. Destaca en esta localidad la fachada típicamente plateresca del Convento de San Esteban. Su claustro se divide en dos alturas con arcos de medio punto. Mientras que la decoración del piso bajo responde a los cánones góticos, la parte superior resulta más clásica.

Albacete, Alfonso, pintor español (Antequera, Málaga 1950)

Se formó en Murcia y realizó su primera exposición en Madrid en 1979. Su obra pictórica ha pasado por tres etapas formales: la metapintura (En el estudio, 1979), el sensacionismo (Levante, 1982) y la pintura sintética (Serie 2 continentes, 1987), en la que se aprecia la influencia de Cézanne y de Diebenkorn.

Fue discípulo de Juan Bonafé en La Alberca (Murcia). Posteriormente cursa estudios de Arquitectura y Bellas Artes en Valencia y Madrid. Realiza su primera exposición individual en 1972 en la Galería Chys de Murcia. Su obra se acerca a la órbita del arte pop y del arte conceptual en realizaciones como el montaje de figuras humanas en las calles de Valencia en 1976. A finales de los años setenta regresa a la pintura dentro de un estilo a caballo entre la figuración y la abstracción, con una clara influencia del expresionismo abstracto americano, que hace propio mediante una pincelada sistemática y constructiva. Poco a poco su obra se vuelve más abstracta en las series de bodegones, marinas y figuras humanas. En los últimos años Viena y Madrid centran la geografía de su creación, en la que la pintura parte del dibujo para ir enriqueciéndose con elementos arquitectónicos y geométricos. En sus obras tiene un papel primordial la materia. Sus pinturas se encuentran en el Museo de Bellas Artes de Bilbao, Museo de Arte Abstracto Español de Cuenca, MNCARS, Colección de la Casa Blanca, Washington y Chase Manhattan Bank de Nueva York entre otras.

Continuó sus estudios pictóricos asistiendo a las clases del Círculo de Bellas Artes de Valencia. Durante esos años también realiza Arquitectura en la Escuela Técnica Superior de Madrid. En 1977 termina Arquitectura y dos años más tarde, en 1980 es becado por el Ministerio de Cultura en la categoría de Artes Plásticas. En Madrid tendrá la oportunidad de conocer la obra de los grandes artistas españoles que se exponía en Museos y Galerías, y también la obra de artistas contemporáneos que buscaban una renovación.

En 1972 Alfonso Albacete realiza la que sería su primera exposición individual. El lugar escogido fue la Galería Chys, lugar de exposición de los más importantes pintores murcianos. En 1979 presenta su obra en la Galería Egam de Madrid.

Reside actualmente en Madrid, donde continúa con sus reflexiones intelectuales y artísticas, además de participar en numerosas exposiciones.

A partir de 1979 volvió a la pintura con un estilo que puede inscribirse en la figuración y la abstracción y en el que, en una primera etapa, se aprecia la huella del expresionismo abstracto americano, combinada con una pincelada sistemática y constructiva. Después de su primera serie, denominada El estudio, en torno al lugar de trabajo del pintor, se produce un reencuentro con la naturaleza levantina.

Posteriormente, su obra se hace más abstracta en una serie sobre temas andaluces, a los que siguen bodegones, marinas y temas sobre la figura humana. En los últimos años su pintura se ha centrado en temas de las ciudades de Viena y Madrid, a la vez que ha introducido apoyaturas mitológicas y un mayor énfasis en la narrativa. A principios de los años noventa la representación se mantiene como constante, abandonando el interés por los objetos en favor de una búsqueda permanente en el terreno del espacio pictórico.

Albacini, Carlos, escultor italiano (Roma, 1739 – 1807)

Su técnica en la ejecución de obras dentro de la tradición estética neoclásica es perfecta. Otra de sus actividades es la de copiar y restaurar obras antiguas. Restauró prácticamente todos los mármoles antiguos que pasaron a Inglaterra así como la colección Farnese de antigüedades que había heredado el rey de Nápoles. En 1780 realiza la tumba del pintor Rafael Mengs en San Pedro de Roma. Trabaja para el papa Pio VI. Fue académico de San Lucca en Roma en 1783. El Museo de Bellas Artes de San Fernando en Madrid contiene una buena muestra de su obra.

Restaurador de la escultura romana antigua , fue alumno de Bartolomeo Cavaceppi , un escultor eminente y restaurador de Roma. Albacini fue notable por sus copias después de los originales clásicos, como el Hércules Farnesio , su versión de la Cástor y Pólux en el Prado está ahora en el Museo del Hermitage) o la Flora Capitolinos de la Villa de Adriano , para el Grand Tourist mercado. Al igual que Cavaceppi, también restaurado esculturas clásicas, en particular la mármoles Farnesio , que Albacini trabajado en 1786-1789, en preparación para su traslado a Nápoles, bajo la dirección del pintor alemán Philipp Hackert y Domenico Venuti . Algunas de sus restauraciones eran libres, para los estándares modernos: en la famosa Farnesio Kallipygos Afrodita . en Nápoles, la cabeza, el pecho derecho al descubierto, el brazo izquierdo y pierna derecha por debajo de la rodilla son las restauraciones de Albacini. No es restaurado en Roma antes de su envío a Nápoles, sin embargo , eran los Tiranicidas pareadas Farnese restaurados como gladiadores. Albacini fue el restaurador principal de Thomas Jenkins , cuyo preeminente cliente era Charles Townley , la recolección de Townley se encuentra en el Museo Británico . Townley introdujo Albacini de Henry Blundell , cuya colección de esculturas romanas se muestra magníficamente en el Ince Blundell. En 1776, Blundell, teniendo en cuenta que una copia moderna bien era superior a una antigüedad mediocre, encargado de la Albacini una copia de una cabeza de mármol colosal de Lucio Vero, cuando el joven Antonio Canova visitó los talleres de Cavaceppi y de Albacini en 1779-80, se dirigió a uno de garzonieri Albacini, quien dijo que ya había pasado catorce meses que apunta hacia arriba una copia del busto Borghese de Lucius Verus y había cinco meses de trabajo aún por hacer.

El catalogó la inmensa colección de escultura antigua, parte de su libertad restaurada, a la izquierda por Cavaceppi, y que reunió la colección de moldes de bustos grecorromanos, que se vendió por Filippo Albacini y se puede ver en los Museos Capitolinos , los Museos Vaticanos , en Nápoles, y en el Prado y la Casa del Labrador, Aranjuez, especialmente, en la Galería Nacional de Escocia , donde moldes comprado la presencia de un numeroso grupo de yeso del hijo de Albacini en 1838 fue objeto de un coloquio sobre la importancia variable reputación y cultural de los moldes de esculturas clásicas y de los parámetros variables de restauraciones éticos.

En una escala menor su taller, en colaboración con Luigi Valadier , produjo la tabla elaborada puesta en dorado y patinado en bronce y mármoles de colores raros en el tema romántico-clásica Las ruinas de Paestum que se diseñaron a María Carolina de Domenico Venuti, 1805.

El taller Albacini también ejecuta esculturas arquitectónicas, como las dos repisas de la chimenea simples de mármol blanco y de color para la galería de Fernando IV de Nápoles cuadro de caza ", el Reale Casino Carditello, a unos 14 km al noreste de Nápoles. Pedestales para la escultura, para lo cual Albacini fue a pagar, fueron enviados desde Livorno en 1780 por Gavin Hamilton destinados a Thomas Pitt, más tarde lord Camelford , que no los tomaban.

Su hijo, también Carlo Albacini (1777 - 1858), fue escultor.

Albanese, familia de artistas italianos

Albanese, Francesco, llamado el Viejo, escultor y arquitecto 

Escultor y arquitecto de Vicenza, del que sólo se tienen noticias entre 1567 y 1611, padre de los más famosos Giovanni Battista y Girolamo. De 1583 es el monumento funerario a Gaetano Thiene en la catedral de Vicenza, de evidente derivación palladiana; de 1587 un altar para la familia Trissino en la iglesia de los Servi. Se le atribuye el sepulcro de Giuliano Rutilio (1593) en la catedral de Vicenza, en el que se ve claramente que se adhirió a la investigación pictórica del gusto de la época. Se le atribuye también el diseño del altar de S. Antonino en S. Corona para la familia Monza (1598) y el diseño de la escalera poligonal entre el Palacio de Crico y las Logias Palladianas que conduce a la Piazza dei Signori. En general, en la ejecución de los altares, a menudo acompañados de monumentos funerarios, se puede observar su adhesión al esquema escultórico-arquitectónico, común en las iglesias de Vicenza de la segunda mitad del siglo XVI.

Al taller iniciado por Francesco, en el que se distinguieron las personalidades artísticas de los dos hijos, se le atribuye una serie de obras de estilo palladiano y scamozzi: la ejecución del Arco de la Escalera, que conduce a Monte Berico (1595); la capilla del Rosario en S. Corona; el altar con el retablo de mármol de la Asunción y el friso del ático del Oratorio de la catedral; la estatua del Redentor sobre una columna en la Piazza della Signoria (hacia 1640). La expiración del taller del A. èpalese en Francesco, hijo de Girolamo y nieto del fundador, heredero adoptivo de Scamozzi, cuyo apellido tomó junto al suyo. Activo en Vicenza alrededor de 1665, es recordado como colaborador en la fábrica de la iglesia de S. Caterina para la ejecución de las estatuas del tímpano de la fachada (alrededor de 1672). Los críticos más recientes (Cevese) le atribuyen el palacio Valle-Sala de Vicenza, con evidentes motivos escamozzianos.

Albanese, Giambattista, escultor y arquitecto italiano (Vicenza, 1573 – 1630)

Fue discípulo de Andrea di Pietro della Góndola, más conocido como Andrea Palladio. Está considerado como uno de los primeros escultores barrocos. Era miembro destacado de la familia Albanese y del taller que operaba en la zona de Vicenza. Hijo de Francesco Albanese y hermano de Girolamo, pertenecía a la segunda generación de una familia, los albaneses (o albaneses), de escultores y arquitectos de Vicenza. Participó, junto con otros escultores y arquitectos, en la construcción de numerosas villas venecianas de los siglos XVI y XVII.

Obras suyas son: las estatuas dentro de la rotonda del Palladium, el friso y las estatuas de la iglesia de San Vincenzo, la estructura monumental y estatuas en la Capilla del Rosario de la Iglesia de Santa Corona en Vicenza, la fachada del Oratorio del Gonfalone en Vicenza. Los altares y vestiduras del ábside de la Iglesia de San Pedro en Vicenza.

Albanese, Girolamo, escultor y arquitecto italiano  (Vicenza, 1584 - Vicenza, hacia 1660) 

Perteneciente a la segunda generación del taller albanés, fue reconocido por sus contemporáneos como un artista versátil, siendo también orfebre y pintor; dejó muchas obras de temática mitológica, histórica y religiosa en palacios, villas e iglesias de Vicenza.

Se formó en el ambiente manierista de la familia, pero luego se distinguió por sus aptitudes artísticas más personales. Una inscripción (ahora en la iglesia de S. Lorenzo en Vicenza), que lo recuerda junto con su hermano, lo define como "ille alter Phidias, hic Policletus erat". Tuvo dos hijos, uno de los cuales, Giovanni Battista, es recordado como escritor, y el otro, Francesco, fue el último en dar su nombre al taller familiar. Celebrado por sus contemporáneos como un artista versátil, orfebre y pintor, así como escultor y arquitecto, dejó muchas obras de temas mitológicos, históricos y religiosos en palacios, villas e iglesias de Vicenza. La suya es la Virgen entronizada entre San Vicente y Esteban en el santuario de la Torre de la Plaza de Vicenza. La atribución a él de edificios como el Oratorio de la Catedral y el Oratorio del Crucifijo, que se le reconocen sobre todo por la peculiar interpretación del esquema de Palladio de un edificio sagrado con un tímpano apoyado en pilastras corintias, es cronológicamente difícil. La fecha de su muerte en Vicenza alrededor de 1660 es incierta: en 1663, de hecho, Molini lloró su muerte.

Albani, Francesco, llamado el Albano, pintor italiano (Bolonia, 1578 – 1660)

Influido por los Carracci, trabajó en Roma y en Bolonia. Sus obras mitológicas, impregnadas de sentimentalismo, fueron muy apreciadas, ejemplo de ellas son “Apolo guiando su carro” y “El bautismo de Jesús”. Rafael Sanzio y Guido Reni (con quien trabajó en Nontecavallo) nutrieron con posterioridad su clasicismo.

Estudia en Bolonia, donde adopta el manierismo de Clavaert. Más tarde se une al estilo de Guido Reni y de los Carracci. De hecho colaboró con Aníbal y Ludovico en algunos trabajos. En 1602 se traslada a Roma, donde se establece de forma asidua con Aníbal Carracci. En esta época intervino en la Galería Farnesio. A medida que pasa el tiempo se convierte en uno de los artistas más prestigiosos del momento. Al tiempo que Guido Reni adquiere renombre. En la década de los años veinte trabajó con gran profusión, realizando algunas de sus obras maestras. Hacia 1635 se instala en Bolonia donde dejó sus mejores obras de altar.

Discípulo de Agostino Carracci, instaló su taller en Bolonia, siendo difícil determinar con precisión qué cuadros de los que llevan su firma son suyos o de sus discípulos.

Nacido en Bolonia, su padre fue un mercader de sedas que intentó instruir a su hijo en el negocio familiar; pero a la edad de doce años, el joven Albani se convirtió en aprendiz del manierista flamenco Denys Calvaert. En su taller conoció a Guido Reni, a quien siguió a la Accademia degli Incaminnati, fundada por los hermanos Carracci. En este estudio se forjaron las carreras de los principales pintores de la escuela boloñesa del Seicento, tales como Domenichino, Lucio Massari, Giovanni Lanfranco, Giovanni Francesco Grimaldi, Pietro Faccini, Remigio Cantagallina y, por supuesto, Reni.

En 1600, Albani se instaló en Roma para trabajar en la decoración al fresco del Palazzo Farnese, a las órdenes de Annibale Carracci. Bajo la férula del papa Clemente VIII Aldobrandini (1592 1605), Roma gozó de un período de estabilidad que favoreció de nuevo el mecenazgo artístico. El matrimonio de Ranuccio I, duque de Parma, con Margarita Aldobrandini propició una alianza de las familias Farnese y Aldobrandini. No es extraño que el cardenal Odoardo Farnese, hermano del duque, eligiera patrocinar a los Carracci. Su trabajo en el Palazzo Farnese estableció la supremacía de la escuela boloñesa en el panorama artístico romano durante las siguientes dos décadas.

Albani se convirtió en uno de los discípulos más destacados de Annibale. Usando los diseños de su maestro y ayudado por Lanfranco y Sixto Badalocchio, completó los ‌frescos para la capilla de San Diego en San Giacomo degli Spagnoli entre 1602 1607. También son de su mano las decoraciones del Palazzo Mattei di Giove en Roma. Posteriormente completaría estos frescos con otra serie sobre la Vida de José.

En 1609, completó la decoración del techo de la gran sala del Palazzo Giustiniani (actualmente Palazzo Odescalchi) con frescos con la Caída de Faetón y el Consejo de los Dioses. Estos trabajos le fueron encargados por el marqués Vicenzo Giustiniani, patrono también de Caravaggio. En 1612 1614 realizó los frescos del coro de la iglesia de Santa Maria della Pace, recientemente remodelada por Pietro da Cortona. En 1616 pintó los frescos del techo del Palazzo Verospi en Via del Corso para el cardenal Fabrizio Verospi, con el tema de Apolo y las Horas. En sus últimos años, Albani mantuvo una leal rivalidad con el más famoso Guido Reni, que gozaba de la total confianza de los Aldobrandini. Albani había trabajado bajo su dirección en la capilla del Palazzo del Quirinale. Los mejores frescos de Albani son siempre de tema mitológico. Entre sus mejores obras de tema sagrado están un San Sebastián y una Asunción de la Virgen, ambos en la iglesia de San Sebastiano fuori le Mura, en Roma. Se encuentra entre los pintores italianos aficionados a la pintura de gabinete. Sus obras mitológicas incluyen una Venus Durmiente, Diana en el Baño, Danae, Galatea, y el Rapto de Europa. Un raro grabado, con la Muerte de Dido, le es atribuido. Entre sus alumnos cabe destacar a Carlo Cignani, Andrea Sacchi, Pier Francesco Mola, Giacinto Bellini, Girolamo Bonini, Giacinto Campagna, Antonio Catalani, Giovanni Maria Galli, Filippo Menzani, Andrea Sghizzi, Giovanni Battista Speranza, Antonio Maria del Sole, Emilio Taruffi y Francesco Vaccaro. A la muerte de su esposa, regresó a Bolonia, donde contrajo un segundo matrimonio y residió hasta su muerte.

Francesco Albani nunca consiguió la monumentalidad o el tinte tenebrista que revolucionaba la pintura de su época. Al contrario, su arte se caracteriza por su lirismo, su dulzura llena de querubines, que no está muy lejos de la sensibilidad manierista. Aunque por la temática podríamos relacionarlo con Nicolas Poussin, le faltaba el dramatismo y la fuerza del francés. Su estilo parece anunciar el advenimiento futuro del Rococó.

Obras suyas son: El tocador de Venus, Museo del Prado, Madrid; El juicio de Paris, Museo del Prado, Madrid; Metamorfosis de Salmáis y Hermafrodito, Pinacoteca de Turín; Frescos en el Palazzo Verospi; San Sebastián (Pinacoteca de Forli); Frescos en la Sala de Eneas Palazzo Fava, Bolonia, Frescos del Oratorio de San Colombano Bolonia; Frescos en la Sala de Eneas (1601 1602) Palazzo Doria Pamphili, Roma; Frescos en San Giacomo degli Spagnoli (1602 1607) Museo del Prado (en Barcelona); Sagrada Familia con ángeles (1608 1610) MFA, Boston; Alegorías de las Cuatro Estaciones (1616 1617) Galleria Borghese, Roma; Bautismo de Cristo (c. 1620) óleo sobre lienzo, 428.5 x 224.5 cm, Pinacoteca Nazionale di Bologna; Diana y Acteón (1625 1630) óleo sobre madera transferido a lienzo, 74,5 x 99,5 cm, Gemäldegalerie, Dresden; Los Cuatro Elementos (1628 1630) Pinacoteca, Turin; Sagrada Familia con ángeles (1630 1635), óleo sobre lienzo, 57 x 43 cm, Palazzo Pitti, Florencia; Autorretrato (c. 1630) Oil on canvas, 75 x 59.5 cm, Pinacoteca Nazionale de Bolonia; Venus atendida por ninfas y amorcillos (1633), óleo sobre lienzo, 114 x 171 cm, Museo del Prado, Madrid; Anunciación (1633) Iglesia de San Bartolomeo, Bolonia; ‌Anunciación óleo sobre cobre, 62 x 47 cm, Museo del Hermitage, San Petersburgo; Virgen con Niño en la Gloria con los Santos Francisco y Jerónimo (c. 1640) óleo sobre cobre, 43.5 x 31.8 cm, Pinacoteca Nazionale di Bologna; Bautismo de Cristo (c. 1640) óleo sobre lienzo, 268 x 195 cm, Museo del Hermitage, San Petersburgo; Rapto de Europa (c. 1640 1645) óleo sobre lienzo, 170 x 224 cm, Museo del Hermitage, San Petersburgo; Anunciación (c. 1640 1645) óleo sobre cobre, 62 x 47 cm, Museo del Hermitage, San Petersburgo; Las Santas Mujeres en la tumba de Cristo (1640s 1650s) óleo sobre lienzo, 170 x 224 cm, Museo del Hermitage, San Petersburgo; Danza de los amorcillos Pinacoteca di Brera, Milán; Tondo Borghese Galería Borghese, Roma; Paisajes de Tasso Galleria Colonna, Roma, y los frescos de la Iglesia de Santa Maria di Galliera.

Alberegno, Jacobello, pintor italiano (? - Venecia, c. 1397)

La única noticia cierta de su biografía es el testamento, hecho por su esposa Zanetta, el 14 de julio de 1397. Fue uno de los pocos pintores venecianos del siglo XIV que fueron influenciados por Giotto y Giusto de Menabuoi.

La única obra firmada, el pequeño Tríptico de la Crucifixión en la Gallerie dell'Accademia de Venecia, cuestionado por Cavalcaselle pero totalmente reconfirmado en 1947 por Longhi gracias a la limpieza de 1939, revela un contraste entre la parte central de la Crucifixión - de más cercana derivación justicial, y de ahí a los modelos toscanos más antiguos - y los laterales, con los santos Gregorio y Jerónimo inmensamente alargados en comparación con las medidas más humanas de las figuras centrales y claramente inspirados en la todavía escuela bizantina de Paolo Veneziano, incluso en la "deslumbrante intensidad de los rojos y azules".

Longhi también atribuyó convincentemente a Alberegno el Políptico del Apocalipsis, también a la Academia, ya en la iglesia del monasterio de San Giovanni Evangelista en Torcello hasta las supresiones luego transferido a Viena y regresado después de la Primera Guerra Mundial. Las notables influencias de Giusto de' Menabuoi también se le habían atribuido a estos, entre otros. En este caso Jacobello rinde homenaje a Giusto pero traduce "la lengua toscana a un nivel más veneciano" a la luminosidad de los colores y a la riqueza cortesana de los sentidos alegóricos del panel central de la Visión de San Juan en Patmos.

Su pariente era Pietro Alberegno, también pintor, mencionado en la parroquia de Santa Lucía el 11 de mayo de 1394, la misma de Jacobello. No es posible establecer ninguna relación con la familia patricia Alberegno, ya extinguida en 1301, ni con otros ricos Alberegno que poseían algunas casas alrededor de la corte homónima en fundaciones de los Ormesini o que tenían algunos entierros para los Siervos.

Alberola, Francisco, escultor español (1750-1822)

Fue Director de la Academia de Bellas Artes de San Carlos, y entre sus obras destacan una escultura que representa a San Jaime, dos bajorrelieves de la Academia de San Fernando que representan, uno a Claudio Nerón disponiendo la muerte de Séneca, y otro a Jael matando a Sisara.

Albers, Anni (1899-1944)

Su verdadero nombre era Anneliese Fleischmann y nació en Berlin-Charlottenburg en una familia acomodada de origen judío convertida al protestantismo. Su madre, Toni Fleischmann-Ullstein, provenía de una conocida familia judía alemana de editores, los Ullstein, y su padre, Siegfried Fleischmann, era un importante fabricante de muebles.

Durante su época escolar Anni recibió clases particulares de arte. En el libro "Ullsteinroman" (la novela de los Ullstein) Sten Nadolny dice que Anni era la más peligrosa para la familia Fleischmann, en el sentido de la más revolucionaria, que además era la más bonita y quería ser una artista bohemia.

Cuando tenía 17 años ingresó en el estudio de pintura y arquitectura de Martin Brandenburgen en Berlín, donde a pesar de ser desalentada de continuar por parte de Oskar Kokoschka, se graduó con una educación artística de tres años. Posteriormente intentó acceder a la Escuela Superior de Bellas Artes de Dresde, pero no lo consiguió, y en 1919 se marchó y se matriculó en la Escuela Textil de la Escuela Superior de Arte de Hamburgo.

Anni Albers llegó a entender perfectamente la esencia del arte textil y los fundamentos de su expresividad. Miembro pionero del taller de tejido de la Bauhaus, la escuela de diseño de Alemania en los años veinte, fue una de las artistas textiles más destacadas del s. XX. En 1963, en el Taller de Litografía Tamarind de Los Ángeles, se sintió atraída por el proceso de impresión y por el potencial creativo que ofrecía la ‌litografía. A lo largo de las dos décadas siguientes, Anni Albers creó una serie de impresiones que lograban traducir su innovador trabajo textil a este nuevo medio, introdujo los colores mexicanos en sus trabajos y sus textiles se liberaron de las estrictas limitaciones de la trama que habían dominado su trabajo realizado en la Bauhaus. Exploró nuevas técnicas con la litografía, la impresión en offset, los procesos fotográficos y la serigrafía, creando un cuerpo de obra que ahora se publica aquí en su totalidad por vez primera.

Huyendo de la persecución nazi, el matrimonio Anni y Josef Albers huyeron a los Estados Unidos y desde allí viajaron a Hispanoamérica, donde estudiaron y reelaboraron sus creaciones plásticas. Los dibujos y pinturas que llevaron a cabo en sus viajes por los pueblos y cordilleras latinoamericanas, tomados de los indígenas o inspirados en ellos, constituyen el tema de la exposición en el Museo Nacional Centro de Arte Reina Sofía. La muestra, se ha llevado a cabo en colaboración con la Josef and Anni Albers Foundation.

Anni y Josef Albers eran miembros de la célebre Bauhaus alemana, que buscaba llevar el arte a la vida cotidiana; al cerrar la escuela por presión nazi ellos encontraron trabajo en el Black Mauntain College de Carolina del Norte como profesores, desde donde impartieron las ideas de la Bauhaus.

En sus viajes por Latinoamérica, el matrimonio Albers se encontró con el rigor y la elegancia de diseños geométricos de las culturas precolombinas, fundamentalmente en sus textiles. Quedaron fascinados por la organización cromática y la ordenación espacial de su arquitectura. De ahí arrancó una sagaz investigación sobre el arte latinoamericano que a su vez nutrió y enriqueció el arte vanguardista de los Albers. Fue un diálogo profundo e intenso que ha quedado plasmado en multitud de dibujos y pinturas.

Los Albers visitaron el Perú en 1953 y conocieron las colecciones del Museo de Arqueología y Antropología de Lima. Allí Anni se encontró con la mejor colección de textiles andinos antiguos, con un colorido sutil y unos característicos dibujos geométricos, que le abrirían un mundo de estudio y reflexión.

Los viajes de la pareja a Latinoamérica se concentraron en un par de decenios, entre 1934 y 1956. “Dada su proximidad a los Estados Unidos, no es sorprendente que México fuera su destino más repetido”, cuenta la historiadora Brenda Danilowitz. “Pero su primera entrada en la región se produjo en Cuba en el invierno de 1934, y, cuando en 1953, una invitación docente para Josef les brindó la oportunidad de conocer Chile y Perú, aceptaron con entusiasmo.

Mientras Josef Albers exploraba aspectos de la línea en blanco y negro, los colores de México empezaron a invadir su pintura: rojos intensos, amarillos dorados, rosas vibrantes y naranjas cálidos se emparejaban con los verdes y marrones de la tierra y los perpetuos azules saturados del cielo. A medida que los colores cobraban importancia, las estructuras para sostenerlos variaban.

Josef Albers ha sido el gran teórico sobre la interacción de los colores y, ciertamente, ‌en América Latina tuvo un gran campo de observación. México y Perú le marcaron notablemente. Por su parte, Anni Albers hizo su primera obra de pequeña escala en sus conocidos “tejidos pictóricos”, libres de consideraciones utilitarias.

En septiembre de 1950 los Albers se trasladaron a Conneticut, debido a la oferta que Josef había recibido para presidir el departamento de Diseño de la Universidad de Yale. Anni siguió, dos años más tarde el curso de arte precolombino que impartió Georges Kubler. Años más tarde ella escribiría su ensayo Proceso estructural en el tejido, que se uniría al primero Sobre el diseño (1959).

Albers, Josef, pintor, artista gráfico y diseñador estadounidense de origen alemán (1888 1976)

Estudió durante tres años en el Bauhaus de Weimar, del que luego fue profesor (1923 33). Al advenimiento del nazismo emigró a los EE.UU., donde continuó su obra pictórica y docente. Fue profesor en el Black Mountain College de Carolina del Norte (1933 49) y en la Universidad de Yale desde 1950. Su obra pertenece a la corriente de pintura abstracta de tipo geométrico.

Maestro de gran influencia que investigó en sus abstracciones geométricas las relaciones cromáticas. Nacido en Bottrop, Alemania, Albers estudió arte en Berlín, Essen y Munich y más tarde participó en el taller experimental de vanguardia de la Bauhaus desde 1920 hasta 1923. Fue profesor de dibujo de la Bauhaus en Weimar entre 1923 y 1925, en Dessau entre 1925 y 1932 y en Berlín desde 1932 hasta 1933. Recalcó la importancia de la funcionalidad en el diseño moderno. Después de que los nazis cerraran la Bauhaus en 1933, Albers fue al Black Mountain College, en Carolina del Norte, donde enseñó los principios de la Bauhaus a sus alumnos, entre los que se encontraban Robert Rauschenberg y el compositor John Cage. Cuando en 1950 la Universidad de Yale creó un departamento de diseño, nombró director a Albers, puesto en el que se jubiló en 1958.

La obra de Albers se caracteriza por sus formas rectilíneas en colores fuertes y planos, cuya interrelación acentúa el efecto abstracto, puramente óptico de la composición. En su famosa serie experimental “Homenaje al cuadrado”, que Albers comenzó a principios de la década de 1950, utiliza el cálculo de formas cada vez menores para ilustrar su teoría de que los cambios de lugar, forma y luz producen cambios en el color. La Interacción del color (1963) es un ejemplo de su investigación cromática. Su obra influyó en el Op Art y en el minimalismo de la década de 1960.

Estudió y enseñó en la Bauhaus y se interesó por distintas ramas del diseño como la tipografía, las vidrieras, el mobiliario y los objetos de uso. El tema de sus primeras obras trata de la inestabilidad de la forma, buscando un rompimiento con el estatismo de la pintura. Para ello emplea collages de vidrio traslúcido al que al atravesarle la luz nos da una impresión de inestabilidad. Albers fue uno de los primeros profesores de la Bauhaus que emigraron a los EE.UU. cuando Hitler subió al poder el año 1933. También fue uno de los más activos propagadores de las ideas de este grupo en Norteamérica. Albers enseñó en Harvard y ‌en Yale, además del Black Mountain College. Como pintor Albers es conocido por una serie de cuadros titulados Homenaje al Cuadrado que inició en 1950. Las numerosas pinturas de esta serie se basa en la representación de cuadrados superpuestos con las proporciones muy bien calculadas y los colores varían en sus matices.

Los resultados de sus investigaciones sobre el color fueron publicados en su libro "Interaction of Color" de 1963 y sus rigurosas ideas y técnicas influyeron en el Op Art.

Albert Schneider, Tótila, escultor chileno (Santiago de Chile, 1892-1967)

Fue considerado el renovador de esta disciplina artística en Chile. Hijo del científico Federico Albert Taupp y de Teresa Schneider, los orígenes alemanes de sus padres fueron causa de que el pequeño Tótila hiciera en este país el bachillerato. A su vuelta ingresó en la Escuela de Ingeniería Agrónoma de la Universidad de Chile para estudiar esta carrera, pero pronto se manifestó en él su vocación artística, así que, apoyado por sus padres, en 1915 se dirigió nuevamente a Europa para iniciar sus estudios preparatorios en Berlín, bajo la tutela de Martín Koerte.

  Dos años más tarde ingresó en la Academia de Bellas Artes, para ponerse a las órdenes de Franz Metzner, uno de los más reputados artistas alemanes de la época; sin embargo, sus ansias de independencia le hiicieron abandonar la institución y montar su propio taller. En 1919 exponía por primera vez en solitario en la Academia de Sttutgart, luego participó en varias colectivas en París y en Berlín, en la Academia de Prusia y también se unió al grupo Berliner Secession. Elogiado largamente por la crítica, su éxito se vio truncado en gran medida ante sus reiteradas negativas a nacionalizarse alemán. 

  Su vida cambió a partir de 1923, cuando el público chileno conoció sus obras por unas fotografías que se publicaron en El Mercurio, así que cuando Albert regresó a su país natal a finales de año, ya era una figura conocida. Durante los cuatro meses que allí estuvo trabajó en seis bustos de personajes importantes a los que imprimió su estilo fuerte, de líneas dinámicas. Estos trabajos impresionaron favorablemente a otros artistas, como Armando Donoso o Joaquín Edwards Bello, que no dudaron en calificar sus obras de "modernas" en diversos periódicos y revistas, lo que hizo que la fama de Albert saltara fronteras, hasta el punto de que la propia Gabriela Mistral preguntara desde México por aquel "rompedor de la rutina artística". 

  En 1924 volvió a Alemania, donde continuó trabajando y exponiendo en colectivas por toda Europa, en las que fue calificado por los críticos como el mejor representante del expresionismo. Sin embargo, Alemania, que se hallaba en puertas del conflicto bélico, no era un lugar seguro para un extranjero, así que, en 1939, Tótila abandonó sus obras en Berlín -que fueron destruidas durante los bombardeos que asolaron la ciudad- y regresó a Chile, seguido meses más tarde por su novia alemana, Ruth Ehrmann, con la que se casó en 1940. 

En su país natal pasó algún tiempo como profesor en la Universidad de Chile, tarea que solapó con su labor creativa. Fue éste un fructífero período, del que datan algunas de sus mejores obras, básicamente retratos, relieves y, sobre todo, monumentos públicos, como el conocido Monumento a Rodó (1944) o el Monumento a Lastarria, además de otras que se admiran en el Cementerio General y la Biblioteca de la Universidad de Chile. Tres años más tarde hizo para la ciudad de Viña del Mar el proyecto para una fuente y para el monumento funerario a Pedro Aguirre Cerda, trabajos éstos que integraron una exposición en el casino de Viña del Mar en 1950.

  Su prolífica trayectoria en la escultura no impidió a Tótila volcarse en otras actividades artísticas; así, hizo incursiones en la pintura, en la música -era, como su abuelo materno, un excepcional tañedor de cítara- y en la literatura. Fruto de esta última actividad es la epopeya, escrita en alemán y castellano, El nacimiento del yo, que vio la luz en seis volúmenes. 

  Creador incansable, sus últimos años de vida continuó esculpiendo y formando alumnos en la Universidad y en su estudio particular. Murió un 27 de septiembre de 1967 en la misma ciudad que le había visto nacer.

Albertarelli, Rino, dibujante de historietas italiano (Cesena, 1908 – Milán, 1974)

Procedente del mundo del teatro, Albertarelli es uno de los dibujantes más notables del cómic italiano. Tras publicar sus primeras historietas en Il Balilla, pasa a dirigir entre 1933 y 1935 la revista Cartoccino dei piccoli. Consigue por esas fechas cierto renombre en el mercado de las publicaciones infantiles, gracias a lo cual pasa a realizar sus tres primeras series de importancia, I Pirati del Pacifico, Big Bill y Capitán Fortuna.

En 1937 idea un personaje que le llevará a la fama, Kit Carson, un aventurero del Oeste americano cuyas peripecias tendrán una considerable acogida entre los lectores italianos. Por esa época entra en contacto con quien será su guionista habitual, Federico Pedrocchi. Publica diversas historietas, todas ellas con buena acogida, entre las que destaca Il Dottor Faust y Gioietta Portafortuna. El régimen de Mussolini mantiene una fuerte censura que limita las posibilidades expresivas de los dibujantes. Será tras la Segunda Guerra Mundial cuando los artistas como Albertarelli consigan llevar a cabo sus obras más queridas. En el caso de este dibujante, serán las adaptaciones al cómic de las novelas de Emilio Salgari y un gran número de westerns e historietas románticas, que ilustrará con el mismo sentido estético que le hiciera popular en Kit Carson.

Sus obras más destacadas son: en 1936, I Pirati del Pacifico; Capitán Fortuna; Big Bill. 1937: Kit Carson; entre 1939-1941: Baghonghi il Pagliacco; Gino  e Gianni; Il dottor Faust; Gioietta Portafortuna; en 1942, Le perle di Haru. 

Alberti Barceló, Fernando, pintor, cartelista e ilustrador español (Madrid, 1870-1950)

Estudió en la Escuela Superior de Bellas Artes de San Fernando y ocupó desde 1905 una cátedra de la Escuela Superior de Artes e Industrias de Madrid, la cual ganó por oposición.

Obtuvo diversos premios por sus cuadros, acuarelas y carteles en las Exposiciones Nacionales de Bellas Artes: en 1892 consiguió una mención honorífica, terceras medallas en 1904 y 1908, una segunda medalla en 1912, y una condecoración en 1920. Destaca su prestigio como cartelista e ilustrador de la revista Blanco y Negro.

Catedrático de la Escuela de Artes Industriales de Madrid. Comenzó su formación en la Academia de Bellas Artes de San Fernando, destacando su colaboración como ilustrador y dibujante en la revista Blanco y Negro. Remitió sus obras a las Exposiciones Nacionales de Bellas Artes y obtuvo mención honorífica en 1892, sendas terceras medallas en 1904 y 1908, segunda medalla en 1912 por el lienzo titulado El enjambre (verbena), y condecoración en la edición de 1920.

Obras suyas son: Retrato de doña Consuelo Rocamora Menéndez, niña, óleo sobre lienzo, 105 x 75 cm, firmado en1912; Viejas celestinas, óleo sobre lienzo, 170 x 190 cm, firmado en 1905 (en dep. en la Real Academia de Bellas Artes de Santa Cecilia, El Puerto de Santa María, Cádiz); yEl enjambre (verbena), óleo sobre lienzo, 156 x 121 cm, firmado en 1912 (en dep. en el Instituto Nacional de Educación Especial, Madrid).

Alberti, León Battista, arquitecto, literato y humanista italiano (Génova, 1404 Roma, 1472)

Estudió en Padua y Bolonia, vivió en Roma. En 1428 fue a Florencia, ciudad en la que la arquitectura de Fillippo Brunelleschi, las esculturas de Donatello y las pinturas de Tomasso di Giovanni di Simone Guidi, llamado el Masaccio anunciaban claramente el nacimiento de un nuevo arte. Conocedor de la literatura clásica y del arte románico antiguo, Alberti tuvo plena conciencia de ello, y en su tratado “De pictura”, afirma que el arte florentino de aquella época superaba las obras de arte de la antigüedad.

Su concepto de la misión del arquitecto era, no ya artesanal sino sustancialmente moderno, por lo que se abstuvo de seguir paso a paso la realización de sus proyectos. En efecto Matteo de Andrea di Pasti cuidó de la realización del proyecto de la transformación de la Iglesia gótica de San Francisco, en Rimini, en el llamado Templo Malatesttiano, realizado según una sugerencia de Segismundo Pandolfo Malatestta. La fachada de la Iglesia, dividida en 2 órdenes, de los cuales el superior recuerda los arcos de triunfo romanos y el inferior, no terminado, preveía un tímpano semicircular y 2 círculos a los costados, señala la iniciación de una corriente romanizante y aúlica en la arquitectura del Renacimiento.

En Florencia, por encargo de la familia Rucellai, concluyó la fachada de Santa maría Novella y trazó el proyecto del Oratorio del Santo Sepulcro y del Palacio Gentilicio. Obras suyas son: la Tribuna de la Annuziata, que no fue realizada con la debida fidelidad, y las iglesias de San Sebastían y de San Andrés, de novísima concepción y muy admiradas en s. Posteriores.

El versátil ingenio, la rica cultura y la complejidad de Alberti se manifiesta a través de sus obras literarias y pedagógicas, que escribió en latín y en lengua vulgar. Entre las primeras se encuentran los 17 Opúsculos de las Intercoenales y el Nomus, especie de novela mitológica y alegórica compuesta en 1443. Entre las escritas en lengua vulgar son notables los 4 “Libros degla famiglia”, considerados como el más interesante trabajo del humanismo; el diálogo “Della tranquilitá dell’ animo” y el de la “Iciarchia”, en los cuales se transparenta un suave optimismo, un elevado ideal de armonía y equilibrio, y una ética basada en la moderación y en la templanza, pero rebosante de fe en la voluntad y en la inteligencia del hombre.

La estructura exterior del Templo Malatesttiano de Rimini se hizo según el diseño de ‌Alberti, sin embargo, su proyecto no se llevó a cabo sino parcialmente, la parte superior de la fachada no se concluyó y tampoco llego a construirse la cúpula; se considera a esta obra como su primer trabajo importante.

León Battista Alberti y Fillippo Brunelleschi son considerados los grandes arquitectos del s. XIX. El arte de Alberti aparece, comparado con el de Brunelleschi, más condicionado por la fascinación de la antigüedad clásica. Alberti también era escritor y filósofo y había tenido una formación distinta de la de este artista, más literaria y adquirida lejos de Florencia, pues nació en el exilio, posiblemente en Génova, siendo educado en la Italia Septentrional.

No conoció a Florencia ni a Brunelleschi hasta su madurez, pero le bastó esto para encender su entusiasmo y hacer de él uno de los mayores representantes del nuevo arte renacentista. Hay otro aspecto que lo diferencia de este artista, ya que este era un hombre práctico, provisto de una gran experiencia técnica y habituado a vivir personalmente los problemas constructivos, mientras que Alberti era todo un teórico, un proyectista.

Su primero obra, el Templo Malatesttiano (Iglesia de San Francisco) quedó inacabado, y su mayor construcción, la iglesia de San Andrés, en Mantua, fue terminada por otros que deformaron parcialmente sus ideas.

Alberti era más sensible que Brunelleschi en el uso de la decoración y rodeaba a sus obras de símbolos humanísticos. Se hallaba, por lo tanto, distante de la simplicidad lineal de Brunelleschi pero, en compensación, poseía un mayor sentido de la gravedad y de la masa, cosa que, por otra parte, le era sugerida por la propia arquitectura romana. Pero, respecto a los edificios romanos, las proporciones de sus obras son totalmente nuevas y, en este sentido Alberti acepta plenamente las reglas modulares que se habían convertido en regla en el Renacimiento.

En la iglesia de San Andrés abandonó el reparto tradicional de 3 naves menores y adoptó una sola grande, a cuyos lados abrió una serie de capillas: una solución que tendría gran aceptación, especialmente en la segunda mitad del Cinqueccento.

Trabajó también en Florencia, donde ejecutó en estilo renacentista la parte superior de la fachada gótica de Santa maría Novella y construyó también un edificio civil, el palacio Rucellai, dividiendo la fachada en los órdenes clásicos; también esto era una novedad de derivación humanística que lo diferenciaba de Brunelleschi.

La mayoría de los arquitectos del Quatroccento se inspiraron en Alberti o Brunelleschi; aunque fue el nítido racionalismo de este último el que ejerció una influencia más decisiva. Es en este momento cuando Florencia adquiere su incomparable aspecto urbanístico, encontrando en la nueva arquitectura la respuesta a la búsqueda que, durante s., había llevado a cabo.

Fue arquitecto, matemático y poeta. Además de estas actividades principales, también fue criptógrafo, lingüista, filósofo, músico y arqueólogo. Es una de las figuras artísticas más polifacéticas del Renacimiento.

Alberti pertenece a la segunda generación de artistas del Renacimiento, de la que fue una figura emblemática, por su dedicación a las más variadas disciplinas. Se mostró constantemente interesado por la búsqueda de reglas, tanto teóricas como prácticas, capaces de orientar el trabajo de los artistas; en sus obras menciona algunos cánones. Por ejemplo, en De statua expone las proporciones del cuerpo humano, en De pictura proporciona la primera definición de la perspectiva científica y por último en De re ædificatoria (obra que termina en 1450) describe toda la casuística relativa a la arquitectura moderna, subrayando la importancia del proyecto, los diversos tipos de edificios siguiendo las funciones que deben desempeñar.

El aspecto más innovador de sus propuestas consiste en mezclar lo antiguo y lo moderno propugnando de ese modo la praxis antigua y la moderna, que había iniciado Filippo Brunelleschi. Además, según Alberti: "...el artista en este contexto social no debe ser un simple artesano, sino un intelectual preparado en todas las disciplinas y en todos los terrenos". Una idea heredera del enciclopedismo medieval de los doctos, pero adaptada a la vanguardia humanista.

La clase social con la que Alberti se relacionará es la alta burguesía culta florentina. Trabajó al servicio de los mecenas más importantes de su época: el papado, los Este en Ferrara, los Gonzaga en Mantua, los Malatesta en Rímini...

Alberti nació en Génova cuando Brunelleschi tenía 27 años, aún estaba en activo. Era hijo natural de Lorenzo Alberti, miembro de una rica familia de comerciantes y banqueros florentinos, desterrados de la ciudad toscana en 1401 por motivos políticos. De hecho, Alberti no conocerá la ciudad de la que su familia era originaria hasta 1434.

Sus primeros estudios los dedicó a las Letras, primero en Venecia y luego en Padua, pero los abandonó al trasladarse a la Universidad de Bolonia, donde empezó a estudiar Derecho (y tal vez griego), a la vez que desarrollaba otras disciplinas artísticas, entre las que hay que señalar la música, la pintura, la escultura, las ciencias físicas y matemáticas, y la filosofía.

Alberti se dedicó a la literatura desde muy joven, incluso antes de iniciar sus estudios. En Bolonia escribió una comedia autobiográfica en latín, una lengua que dominaba con gran maestría, la Philodoxeos fabula (Amante de la Gloria), con la que consiguió engañar a todos los expertos de su época, que la consideraron original y la atribuyeron a Lépido, el nombre que usó para firmar Alberti. También en latín compuso diálogos, los Intercœnales, y en 1428, una obra titulada Deifira, en la que explicaba el modo de escapar de un amor que se hubiera iniciado con mal pie, inspirado con toda probabilidad en vivencias personales.

Tras la muerte de su padre en 1421, Alberti tuvo fuertes diferencias con la familia, a lo que se unieron problemas de tipo económico. Esta situación impulsó a Alberti a tomar los votos religiosos, para empezar la carrera eclesiástica. En 1431 se convirtió en secretario del patriarca de Grado, en 1432 se trasladó a Roma, en donde fue nombrado "abreviador apostólico" (su papel era el de rubricar los "breves apostólicos", las disposiciones papales enviadas a los obispos). Durante 34 años ‌trabajó como abreviador, viviendo entre Roma, Ferrara, Bolonia, Florencia, Mantua y Rímini.

En 1433 Alberti empieza a redactar cuatro libros en lengua vulgar, el italiano de la época hablado en la región toscana, una importante elección, los Libros de la Familia, que están considerados como su obra maestra, y que finaliza en 1441. Se trata también en esta ocasión de un tratado que "reproduce" un diálogo apócrifo desarrollado en Padua, en 1421. En el debate participan varios componentes de la familia Alberti, personajes reales. En el diálogo se enfrentan dos visiones opuestas: por una parte aparece la mentalidad emergente, burguesa y moderna, por otra la tradición, una mentalidad clásica unida al pasado. El análisis del libro es una visión de los principales aspectos de la vida social de la época, el matrimonio, la familia, la educación, la gestión económica de la familia, las relaciones sociales.

A pesar de haber escrito numerosos textos en latín, lengua a la que reconocía un gran valor cultural y unas cualidades expresivas superiores, Alberti fue un ferviente preconizador de la lengua vulgar, a la que consideraba más adecuada a las exigencias de una sociedad naciente en permanente transformación. La experiencia del Certame coronario, una competición de poesía dedicada al tema de la amistad, desarrollada en Florencia en 1441, sirvió como afirmación de la importancia y valor de la lengua vulgar. A la idea de este concurso hay que atribuir las pruebas de diversas líricas desarrolladas por Alberti, recogidas y publicadas sucesivamente con el título de Rimas, casi todas de tema amoroso, pero muy originales e innovadoras tanto en su estilo como en la métrica. Se trata de uno de los primeros ejemplos en la literatura italiana del recurso a una métrica "bárbara".

Su actividad como arquitecto 

Trabajó como arquitecto sobre todo para Giovanni di Paolo Rucellai, comerciante y humanista, amigo íntimo suyo y de su familia. Por encargo de Rucellai en 1456 proyecta la finalización de la fachada de la iglesia de Santa Maria Novella, que había quedado inacabada en 1365 en el primer nivel de arcadas. Alberti se encontró con el problema de tener que integrar elementos de épocas anteriores: debajo estaban las tumbas flanqueadas por arcos apuntados y las portadas laterales, también apuntadas, en cambio en la parte superior ya estaba establecida la altura del rosetón en el que, en la parte inferior insertó en el centro una portada clásica, y colocó una serie de arquitos, con una franja de mármol para separar y enmascarar las contradicciones entre los dos niveles. El factor de unificación más poderoso entre ambas partes fue completar la composición con incrustaciones de mármol inspiradas en el románico florentino, como en la fachada de la iglesia florentina de San Miniato. De hecho, la fachada se inscribe perfectamente en un cuadrado cuyo lado coincide con la línea de base de la iglesia. Dividiendo en cuatro dicho cuadrado, se obtienen cuatro cuadrados menores equivalentes a las partes fundamentales de la fachada: dos de ellos comprenden la zona inferior; mientras uno comprende la parte superior.

En 1447 se le encarga la construcción del Palacio de la familia Rucellai. Su intervención en él se centra en la fachada, sobre una base que imita el opus reticulatum romano, realizada entre 1450 y 1460, y formada por tres planos ‌superpuestos, separados horizontalmente por cornisas; la superposición de filas de columnas con distintos órdenes tiene origen clásico, y se basa en el Coliseo: en el piso inferior dóricas, jónicas en el piso noble y corintias en el segundo. El palacio pasará a ser modelo para todas las siguientes construcciones de residencias señoriales.

Estudios recientes creen que la Villa Médicis de Fiesole (edificada entre 1451 y 1457 es fruto de un proyecto ideado por León Battista Alberti, y rechazan la anterior atribución a Michelozzo (derivadas de Vasari).

Comparando la villa fiesolana con los edificios descritos en el libro V del De re ædificatoria (que termina de redactar en 1450), haciendo especial mención a la villa campestre y al jardín suburbano, la villa tiene una serie de requisitos que parecen estar inspirados de (o haber inspirado) la obra de Alberti: la posición de cercanía a la residencia urbana; la visibilidad "nada más salir de la ciudad"; contar con un magnífico panorama; vistas sobre la ciudad, la fortaleza, el mar o una amplia llanura"; la existencia de una sala central, el ‘sinus’ de Alberti, en lugar del patio que utiliza Michelozzo; la proyección al exterior, por medio de la terraza y el soportal que filtra la luz del jardín.

Además de la belleza del edificio no se basa en la decoración de tipo medieval, sino en la sencillez de la estructura que le confiere economía, necesidad y belleza y, sobre todo, en la armonía de las proporciones. La villa resulta proporcionada en todas sus partes, tanto internas como externas, según los conceptos de Alberti que remiten a los números, a la música y a la geometría.

La Villa Médicis de Fiesole tenía numerosos elementos innovadores que hacen de ella probablemente el primer modelo de residencia suburbana y de jardín totalmente renacentista.

Entrada de la Iglesia de San Francisco de Rímini, también llamado el Templo Malatesttiano

En 1450, Segismundo Malatesta lo llama y le solicita que vaya a Rímini. El objetivo es transformar la iglesia de San Francisco en un templo cristiano (el llamado Templo Malatesttiano) a mayor gloria suya y de su familia. A la muerte del señor el templo permaneció inacabado en la parte superior de la portada, en la parte izquierda y en la tribuna. Se sabe del proyecto de Alberti por una medalla acuñada por Matteo de Pasti. Alberti creó, para integrar la antigua iglesia, para no estropearla, un muro inspirado en modelos romanos, pero también en parte tomando modelos gótico venecianos, elevándolo sobre una tarima, siguiendo el modelo de los templos griegos. Para la fachada utilizó la forma de un arco de triunfo que encuadraba la puerta central, que había tomado del arco de Rímini, situando en los lados dos arcos menores que tendrían que haber enmarcado los sepulcros de Segismundo e Isotta, su mujer; en la parte superior de la fachada, la parte central debía realzarse y acabarse en forma semicircular, junto a dos volutas semicirculares. En los lados estaba prevista teóricamente una columnata, inspirada en los acueductos romanos. En el debían haberse alojado las tumbas de los hombres ilustres de Rímini. Para el ábside quería desarrollar una gran rotonda cubierta de una bóveda hemisférica, solución tomada del ‌Panteón. Una particularidad de esta obra era que el revestimiento no tiene en cuenta las anteriores oberturas góticas, de hecho, los arcos laterales no tienen la misma medida que las ventanas ojivales.

En 1459 es requerido en Mantua a instancias de Ludovico Gonzaga. Su primera intervención en dicha ciudad es la iglesia de San Sebastián, que empieza en 1460. Esta iglesia era privada para los Gonzaga; tiene planta de cruz griega, dividida en dos pisos, uno de ellos enterrado, con tres brazos absidiados alrededor de un cuerpo cúbico. El brazo anterior tiene delante un pórtico con cinco aberturas. En la fachada el arquitrabe con tímpano dividido sobrevolado por un arco siriaco, inspirado en el arco de Orange.

Su segunda intervención, también por encargo de los Gonzaga, es la iglesia de San Andrés, erigida para reemplazar una capilla anterior en la que se veneraba una reliquia de la sangre de Cristo. Alberti presentó su proyecto, inspirado en un modelo etrusco que toma de Vitrubio, en oposición al anterior, de Antonio Manetti. La iglesia, que se empieza a construir en 1472, tiene planta de cruz latina y una nave única, con capillas laterales rectangulares, inspirándose en el arco de triunfo clásico como el arco de Trajano en Ancona. La fachada se puede inscribir en un cuadrado, y todas las medidas de la nave, tanto en su planta como en su alzado, tienen un preciso módulo métrico. La tribuna y la cúpula se completaron siguiendo un diseño diferente del de Alberti.

De 1467 data otra de las obras que lleva a cabo para los Rucellai: se trata del templete del Santo Sepulcro en la iglesia de San Pancracio de Florencia, construido siguiendo un paralelepípedo corintio, decorado con mármol, con figuras geométricas en proporción áurea, decoraciones geométricas, al igual que en la fachada de Santa Maria Novella, y que según Alberti, llevan a meditar acerca de los misterios de la fe.

Alberti también trabajó en Ferrara, en donde crea la parte trasera del Palacio Municipal, por aquella época sede de los Este y el campanario de la catedral con su característica bicromía de mármoles rosa y blanco.

Alberti trabajó para la curia romana hasta 1464, cuando se suprimió el colegio de los abreviadores, pero permaneció en la capital hasta su muerte, sucedida el 25 de abril de 1472, a los 68 años, Tras una intensa vida en la que había destacado en múltiples disciplinas. En el momento en que muere, ya hay un relevo: Leonardo Da Vinci tiene 20 años.

Su actividad como teórico

Una de las facetas más importantes en Alberti son sus tratados teóricos, por los que hoy conocemos su pensamiento artístico. Es curioso el concepto que tiene del arte y definición de la idea. La función del arquitecto es matemática, crear, dar proporciones. La labor de aparejador la hacen sus discípulos, que son los que resuelven los problemas a pie de obra. El arquitecto es el que la inventa. Entre sus obras teóricas destacan:

El tratado De Pictura (1436): De regreso a Florencia en 1434 León Battista Alberti, se acercó a la obra de los innovadores florentinos (Filippo Brunelleschi, Donatello y ‌Masaccio). De 1436 data De Pictura, que el propio Alberti tradujo a toscano con el título "Della pittura", obra que dedica a Brunelleschi. En este tratado trata de dar reglas sistemáticas a las artes figurativas. El tratado se basa principalmente en Euclides. En su introducción marca la distinción entre la forma presente, la palpable y la forma aparente, es decir, la que aparece ante la vista, que varía según la luz y el lugar, a la que se unió la teoría de los rayos visivos. Luego trata de los colores: el rojo, el azul, el verde y el amarillo (en correspondencia con los cuatro elementos) que Alberti define como colores fundamentales. El blanco y el negro no los define como colores, sino como modificación de la luz. Sigue la descripción del método prospectivo siguiendo principios geométricos El II libro habla de teoría artística. Alberti divide la pintura en tres partes:

1) Circumscriptione: es decir, contorno de los cuerpos, en donde trata del llamado velo, del sistema para trazar contornos precisos.

2) Compositione: es decir, composición de los planos, en donde trata de la teoría de las proporciones basándola en la anatomía.

3) Receptione di lumi: que trata de tonos y tintas, se habla fundamentalmente del relieve, y en este apartado reprueba también el uso excesivo del oro puro para los fondos.

El libro III trata de la formación y del modo de vida del artista, que ya no es artesano como antes, en tanto en cuanto su arte se basaba en la técnica, sino intelectual puesto que su arte se basa en las matemáticas y la geometría. En este tratado Alberti diferencia entre copia y variedad, diferencia que se expresará durante todo el Renacimiento. Mientras la copia es la abundancia de temas presentes en una composición, la variedad, en cambio, es la diversidad, tanto en la decoración como en los colores, de los temas. A este principio de variedad se adaptarán artistas diversos como Fra Filippo Lippi y Donatello.

En 1437 escribe, en latín, los Apologi, una especie de breviario de su filosofía vital. De 1450 es el Nomus, una novela satírica en latín, que trata con bastante amargura las relaciones entre literatura y política.

De Tratado de re ædificatoria (1450): Un completo tratado de arquitectura en todos los aspectos teóricos y prácticos relativos a la profesión del arquitecto. La obra no fue publicada hasta unos años después de su muerte en 1485. En Roma, durante el papado de Nicolás V, restauró las iglesias de Santa María la Mayor y Santo Stefano Rotondo. Estando en dicha ciudad escribió De re ædificatoria en latín. Se trata de una obra dirigida no a especialistas, sino al gran público con formación humanística, tomando como modelo los diez libros de arquitectura de Vitrubio, que en aquel momento circulaba en copias manuscritas sin corregir filológicamente. La obra también está dividida en diez libros. En los tres primeros, trata de la elección del terreno, de los materiales que deben utilizar y de los cimientos (lo que Vitrubio llama firmitas). Los libros IV y V se centran en diversos tipos de edificios (utilitas). El libro VI sobre la belleza arquitectónica (venustas), y en él habla de la belleza como una armonía que se puede expresar matemáticamente gracias a la ciencia de las proporciones. Este libro ‌incluye, además un tratado acerca de la construcción de máquinas. Los libros VII, VIII y IX tratan de la construcción: respectivamente iglesias, edificios públicos y edificios privados. El libro X trata de Restauración. En el tratado parte siempre del estudio de la antigüedad, un estudio basado sobre medidas de los monumentos antiguos, para proponer nuevos tipos de edificios modernos, y también edificios nuevos por la diferencia cronológica pero inspirados en el estilo antiguo, entre los que se incluían las prisiones, que trata de hacer más humanas, los hospitales y otros lugares de utilidad pública. El tratado fue una obra imprescindible para muchos hombres cultos: Pellegrino Prisciani escribió su Spectacula (que dedicó a Ercole I de Este) entre 1486 y 1502, tratando de explicar mejor las partes de texto de Alberti que tratan sumariamente del teatro antiguo, uniéndolo a fragmentos de Vitrubio que éste había omitido.

El tratado De statua (1464): El definitor, instrumento inventado por León Battista Alberti De 1464 es su tratado De statua, en el que define la escultura tanto poniendo como quitando, dividiéndola en tres modos según la técnica utilizada:

1) Quitar y poner, esculturas con materiales blandos: tierra y cera.

2) Quitar, escultura en piedra.

3) Añadir, o sea, el realce sobre metal.

Más adelante Alberti fija sus reglas de procedimiento con los dos métodos: dimensio y definitio. El primero utiliza escuadra y regla y la teoría de las proporciones. El segundo, que utiliza un instrumento que el mismo Alberti había inventado, el definitor, cuyo objetivo es calcular las variables temporales producidas por el movimiento del modelo.

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