Acevedo Bernal, Ricardo, pintor colombiano (Bogotá, 1867-1929).
Hizo sus primeros estudios en San Bartolomé en donde recibió algunas lecciones de dibujo y de pintura del Padre Páramo. Luego, venciendo dificultades económicas y gracias a la ayuda de don Roberto Pizano, pudo ampliar sus estudios con Pantaleón Mendoza y Francisco Torres. También cultivó la música folclórica y hasta llegó a componer algunos pasillos.
1883 - Recibió su primer premio de pintura en la exposición del 20 de julio de ese año. Entre las obras ejecutadas en estos primeros años podemos mencionar dos retratos que se encuentran en el Museo Nacional: el de Alberto Urdaneta, y el de su maestro Pantaleón Mendoza.
1890 - 1895. Vivió en Nueva York en donde fue discípulo del americano William Chase y el sueco Nohrmann. Allí conoció las nuevas corrientes de la pintura moderna.
1894 - Fue nombrado miembro de la Liga de Artistas de Nueva York. Pintó La Niña de la Columna, actualmente en el Museo Nacional.
1899 - Regresó a Colombia. Participó en la exposición del 20 de julio y recibió el primer premio en composición por su cuadro: Sagrada Familia. De este año es también su primer ensayo en el campo de la escultura: una cabeza de Cristo modelada en greda.
1901 - Fundó una academia privada de pintura, que funcionó varios años. Pintó: El Bautismo de Cristo (hoy en la Sacristía de la Catedral de Bogotá) y la Virgen del Carmen, que le merecieron un caluroso elogio del gran poeta colombiano, Guillermo Valencia.
1902 - Fue nombrado Director de la Escuela de Bellas Artes de Bogotá, en donde fundó un Museo. Pintó el famoso Evangelista que decora una de las pechinas de la Catedral. (Ios otros tres fueron pintados por Garay, el Padre Páramo y Moros Urbina).
1903 - Viajó a Europa. Estudió en París con León Bonnat y Roberto Fleury, dos de los más notables maestros de la Academia Julián; y luego en los talleres de Jean Paul, Laurens y Joaquín Sorolla. Visitó también España, Inglaterra y Asís.
1905 - Pintó el retrato de su señora esposa doña Rosa Biester, hoy en el Museo Nacional N9 2119, y un gran cuadro titulado: "El Triunfo de la Virgen del Carmen". A su regreso a Colombia entró a formar parte de la Sociedad Colombiana de Bellas Artes.
1910 - Obtuvo una Medalla de Honor en la exposición del Centenario. En este año ejecutó para la Iglesia de la Veracruz un altar, el cual ya no existe, por las nuevas modificaciones que se le han hecho a la Iglesia desde 1960.
1911 - 1918. Nuevamente fue Director de la Escuela de Bellas Artes.
1916 - Pintó el modelo para la ejecución de un busto en mármol de Cervantes, el cual fue colocado en la plaza España. Hizo un dibujo a carbón titulado: "Cabeza de Hombre", el cual se encuentra actualmente en el Museo Nacional, señalado con el número 2398.
1928 - Abril 30. Fue coronado solemnemente en Bogotá, como uno de los mejores pintores del país. En este año también pintó el retrato del Padre Páramo, hoy en el Museo Nacional.
1929 - Viajó a Europa a donde fue enviado con el cargo de Cónsul de Colombia en Roma.
1930 - Abril 7. Murió en Roma y allí fue sepultado.
1963 - Enero 10. Se trajeron los restos de Acevedo Bernal y de su esposa, los cuales se guardan ahora en el templo de El Voto Nacional.
Acevedo Bernal fue el mejor retratista de la primera mitad de nuestro siglo. Su producción, muy abundante, se caracteriza por la delicadeza con la que manejó la gama cromática.
Obras suyas son:
En lo que refiere a retratos se pueden destacar: El de su segunda esposa, doña Rosa Biester; el de Alberto Urdaneta; el de su hija Rosita Acevedo Biester ; el del pintor Delio Ramírez; el del Padre Páramo; el de la Niña de la Columna; el de Pantaleón Mendoza (cuadro que fue robado del Museo Nacional el 7 de octubre de 1953 y luego recuperado en 1955). - El de Rafael Reyes; el de Salvador Camacho Roldán; el de Carlos E. Restrepo; el de José Vicente Concha; el dibujo al carbón del Maestro Recio; el de los de don Manuel Marroquín. - Don José Joaquín Casas. - Don Pedro María Ibáñez. - Don José Manuel Restrepo. - Don José María Vergara y Vergara. Dos retratos de Bolívar. - Otros retratos de personajes históricos. En colecciones particulares: El de los músicos José María Ponce de León y Julio Quevedo (propiedad de la familia Pardo Pardo). - Tres retratos diferentes de Daniel Ricaurte Carrizosa (propiedad de las familias: Picaurte Castello, Schlesinger Ricaurte y Ortega Ricaurte). - El de María Francisca Montoya de Ricaurte (propiedad de la familia Ricaurte Montoya). - El de Emilio Ricaurte Carrizosa. - El de Alberto Ricaurte Montoya. - El de Carlos Umańa. - El de Elisa Restrepo de Pizano. - El de Sofía Holguín de Koppel. El del Padre Almanza en la Iglesia de San Diego. - El de dolía María de Jesús Pardo de Pardo. - El de don José Segundo Peńa. - El de doña Blanca Tenorio de Acevedo. - El de doña Inés Pizano de Balén. El de doña Carmen Pardo Defrancisco. - El de José Asunción Silva (dibujo a lápiz). - El de Maruja Acevedo. - El de doña Magdalena Arango de Jiménez López (propiedad del doctor Raúl Jiménez). El de Gladis Koppel (niña). - El de la familia del pintor. - Su auto-retrato. El de don Joaquín Mosquera. - El de José Rafael Mosquera.
En lo que refiere a temas religiosos: la decoración de la Iglesia de San Antonio de la infancia desamparada, en donde además de algunos cuadros de caballete hay obras al fresco que representan pasajes de la vida de San Francisco de Paula. - En la Catedral Primada de Bogotá dejó: El Evangelista San Marcos que adorna una de las pechinas. - El San Juan Bautizando a Jesucristo en el Jordán, y El San Bernardo de la Sacristía de la Catedral. - El Sagrado Corazón de la Veracruz. - La Virgen del Carmen que se encontraba en la Iglesia de San Juan de Dios. - La Sagrada Familia de la Iglesia de las Nieves. - Mater Dolorosa. - El último beso. - La Virgen del Rosario con Fray Cristóbal de Torres del Colegio del Rosario. - La Coronación de la Virgen y Santa Rosa en la Iglesia de San Ignacio. - Los Discípulos de Emaús. - Jesús Adolescente. - La Virgen de los Lirios. - Las decoraciones del Voto Nacional. - 1,a decoración de la Catedral de Tunja. - Las pinturas que adornan las pechinas de la cúpula de la Capilla del Sagrario de Bogotá. Estas son: Los Discípulos de Emaús, La Multiplicación de los Panes y de los Peces, El Sacrificio de Melquisedec, y El Sumo Sacerdote Aarón. (Estas fueron las últimas obras del maestro).
En lo que refiere a temas históricos: retrato de Antonio Nariño (propiedad de la Revista "Cromos"). - Retrato de Gonzalo Jiménez de Quesada (en el Concejo Municipal de Bogotá). - La Batalla de Boyacá. - Retrato de Bolívar (reproducido litográficamente por una casa de Zurich). - La Constitución de Cundinamarca, en el Salón de la Asamblea Municipal de Bogotá.
Acevedo, Arllen, pintora portorriqueña (Ponce, 1948)
Inclinada desde su más tierna infancia hacia el dibujo, demostró una gran habilidad artística. Cursó sus estudios de Bellas Artes en la Universidad Católica de Puerto Rico y obtuvo su bachillerato en Artes, con honores, en el 1970.
Ha celebrado exposiciones en varias salas de Ponce, como el Museo de Arte de Ponce, y en la Universidad Católica de Puerto Rico. En Alemania expuso en Ausburgo, en el New Leaf Gallery (1985) y en Landsberg (1985-1986). En California, en 1983-1984, Arllen estudió la "wet-ou-wet technique" en óleos. Esta nueva técnica ha hecho maravillas por su pintura, que es dinámica y espontánea, y de colores brillantes. Logra una gran profundidad en su obra, que, a veces, parece ser tridimensional.
A la artista le gusta crear obras naturalistas y modernas en diferentes técnicas: el óleo, el acrílico y la acuarela. Le fascina hacer paisajes, florales y abstractos, y también practica la escultura y la cerámica.
Acevedo, Cristóbal de, pintor español (Murcia, primera mitad del s. XVII)
Fue un pintor barroco español seguidor de Vicente Carducho. Polo de Medina lo menciona en las Academias del jardín (1630), aludiendo con tópico encomio a la semejanza de su pintura con el natural, junto a los también murcianos Pedro de Orrente y Lorenzo Suárez. Lázaro Díaz del Valle es quien informa de su estancia en la Corte siguiendo a Vicente Carducho, aunque por evidente error Ceán Bermúdez lo hizo discípulo Bartolomé Carducho.
Retornó a Murcia en fecha ignorada, datando de 1634 la primera referencia documental de su estancia en ella, cuando comenzó a pintar el perdido retablo de Alcantarilla, completado en 1639 con seis historias de la vida de San Pedro. En Murcia instaló su taller y recibió aprendices. Consta además que en 1640 se encontraba preso en la cárcel pública de la ciudad por andar de noche con armas.1 En 1648 eran ya sus herederos los que cobraban lo que restaba del retablo de Alcantarilla.
Ceán Bermúdez menciona como obras suyas un San Fulgencio ante una aparición de la Virgen, que se hallaba en el Colegio de San Fulgencio, luego Seminario, un San Andrés Corsino a caballo, matando moros, en la escalera del Carmen Calzado, también perdido, y San Pedro Nolasco rescatando cautivos que con La aparición de la Virgen al rey Jaime I de Aragón, procedentes del antiguo retablo mayor de la iglesia del convento de la Merced, en el que colaboró con Lorenzo Suárez, son las únicas obras conservadas. Con ellas, según Ceán, se acredita entre los buenos profesores de su tiempo, por la corrección del dibujo.
Acevedo, Jesús Tito, arquitecto y crítico de arte mexicano (1882-1918)
Profesor en la Academia Nacional de Bellas Artes. Difundió las enseñanzas del arquitecto francés H. J. E. Bénard. Tuvo gran influencia entre los intelectuales de su generación.
Acevedo, Miguel, caricaturista paraguayo (1889-1915)
La máxima expresión del arte de la caricatura en el Paraguay nació en Villa Florida, Departamento de Misiones, el 6 de abril de 1890, hijo del uruguayo Miguel Acevedo y la paraguaya Bienvenida Llanes.
Estudiante del Colegio Nacional de la Capital -institución de nivel secundario abierta en el período de la post-guerra del Paraguay contra la Triple Alianza|triple alianza se dedicó, por intuición y de manera autodidacta al dibujo, específicamente al “retrato al lápiz”.
Inicialmente simple copista, evolucionó rápidamente su técnica y fundamentalmente su creatividad. Fue así que en 1913 se presentó casi irreverentemente al público con una exposición de unas 25 caricaturas de figuras intelectuales y políticas enormemente caracterizadas en ese tiempo. Esta muestra contó con unánime aceptación del público y de la crítica periodística.
Pocos meses después, una nueva exposición, con igual o mejor éxito que la inicial. Conocidas y autorizadas figuras sumaron su elogio a la aceptación general.
Fue entonces cuando llegó para Acevedo el momento de participar en “Crónica”, la más prestigiosa revista cultural de la época, entre las varias existentes. A partir de entonces, cada número de la publicación traía una caricatura de Acevedo, la cual se convirtió, por derecho propio, en el “plato fuerte” de cada entrega.
Pero fue en otra publicación, de alto corte satírico y picaresco, un caso insólito dentro de la historia del periodismo latinoamericano -la revista cuenta de ejemplares únicos, escritos a mano- “Tipos y Tipetes”, donde la obra de Acevedo obtuvo su mayor significación.
Pero también se refiere a todas las cuestiones concretas que aparecen en la diaria escena de la vida asuncena: caricaturiza personajes de la cultura, se mofa de la moda o la publicita en avisos, crea viñetas que alegorizan cualquier acontecimiento de interés colectivo, se ocupa con seriedad de pequeñas anécdotas desconocidas u olvidadas y hace comentarios, reflexiones, bromas, siempre atento a todo lo que sucede en su tiempo que él capta con agudeza y expresa con imaginación.
Pero, además, la diagramación ágil, la información vigente, la creatividad utilizada en la ilustración y en las soluciones técnicas, y el tono variado del texto suponen una concepción actualizada del periodismo que, indudablemente, no existía en la producción pictórica.
Obtuvo una beca para estudiar en París, en 1914. La profusión de museos y el movimiento cultural extraordinariamente dinámico y ágil de la capital francesa estimuló al joven paraguayo quien, a más de progresar en sus estudios, iba depurando su técnica. Lastimosamente, el estallido de la por entonces llamada “Guerra europea”, más tarde la Primera Guerra Mundial, truncó la presencia de Acevedo en Europa.
Influyó de manera decisiva en el otro gran caricaturista paraguayo de la primera mitad de este siglo, Juan Ignacio Sorazábal, quien reconoce en Acevedo a “su único maestro”.
A poco de regresar, y a la edad de 25 años, fallece el 5 de diciembre de 1915. Sus trabajos pueden apreciarse en la colección de sus caricaturas que poseen el Centro de Artes Visuales del Paraguay y el Museo de Bellas Artes de Asunción.
Ack, Juan, pintor en vidrio (s. XVI)
Vivió en Bruselas a mediados del siglo XVI. Son suyas las magníficas vidrieras de Santa Gudula, en Bruselas, que representan los retratos de Carlos V y su familia.
Acke, Johan Axel Gustav, pintor sueco (1859-1924)
Era hijo del botánico y profesor Nils Johan Andersson y de la artista Anna Tigerhielm, y hermano del artista Elias Anckers. Sus hermanas también fueron artísticamente activas. Creció en Bergielund, el precursor del Jardín Botánico Bergius, que estaba situado entre Vasa Park y Karlbergsvägen. El padre, que era conservador en el Museo Nacional, tenía su residencia oficial allí. Siendo niño acompañó a su padre en viajes de investigación a Laponia y Gotland e ilustró las primeras obras de su padre, con notas florales.
Estudió en la nueva escuela primaria de Estocolmo; luego en la Academia de Arte de la escuela secundaria desde el 4 de abril de 1876 hasta 1882, en la que, entre sus maestros, figuraba J. Kr. Boklund y luego estudió un período en la escuela de pintura libre de Edward Perséus. En 1881 realizó viajes de estudio a los Países Bajos y Bélgica y también a Francia, donde estudió grabado con F. A. Milus. A Acke le disgustaban los estudios académicos y se unió a los artistas jóvenes rebeldes en la Asociación de Artistas, pero de todos modos finalizó sus estudios en la Academia.
Acke llegó en 1886 a Åland y se convirtió en miembro de la colonia Önningeby, una colonia de artistas sueco-finlandesa que funcionó aproximadamente entre 1886 y 1914. El fundador fue el pintor finlandés Victor Westerholm. Acke pintó mucho en Åland y prosperó con los otros artistas, que lo veían como una persona un poco extraña, enérgica y humorística. Llamaba en tono de broma a Åland como "Måland". “Slåtterkarlen” (Hombre cortacéspedes) es su más famosa obra de este periodo. Entre los artistas existía un estado de ánimo de rebeldía en contra de la pintura académica y la escuela de Dusseldorf. Más tarde fue inspirado por el naturalismo y el Impresionismo. Acke se diferenció de los otros artistas en que durante el invierno también pintó escenas al aire libre de Åland, cosa que era entonces poco común por razones prácticas. En 1887 Acke conoció a su futura esposa, Eva Maria Topelius, de Önningeby, pero la relación fue primero sólo amistosa. Cuando las emociones comenzaron a surgir, Acke se debatió entre Eva Topelius y Anna Wengberg, una artista sueca que también pintaba en Önningeby. Finalmente se casó el 21 de octubre de 1891 con Eva Maria Topelius, nacida el 4 de septiembre de 1855, hija del poeta finlandés-sueco Zacharías Topelius.
En la década de 1890, Acke estaba involucrado en la restauración de las pinturas murales medievales de la catedral de Uppsala. Trabajó durante varios años en el gran cuadro “Snöljus”, que representaba la pesca de invierno en el hielo en Åland, y tuvo grandes esperanzas en una pintura que fue enviada al Salón de París, pero fue rechazada. La familia Acke alternó entre Finlandia y Suecia en los primeros años de su matrimonio y participaron en el mundo del arte finlandés. Pasaron gran parte de su vida con su padre, en parte por razones económicas. Tras la muerte de Zacharias Topelius en 1898, permanecieron cada vez más tiempo en Suecia y en el mundo del arte sueco.
Estas obras decorativas de medidas ciertamente significativas ayudaron a traer al artista desde el Impresionismo puro a una mayor libertad, imaginación y simbolismo poético particularmente creativos. Su expresión más característica en este sentido se encuentra en el gran cuadro "I skogstemplet” (El templo del bosque), 1901.
Por extraño que parezca, el artista, al mismo tiempo que libera su imaginación en composiciones decorativas, es capaz de representaciones de retratos totalmente convincentes - Topelius, Erik Wullum, Autorretrato, Tor Hedberg, etc. Pero incluso en los retratos se revela su imaginación, su búsqueda de un sentido personal; él busca caracterizar a sus personajes a través del tono de color, la línea, el ritmo y la composición.
En 1901 la pareja Acke se mudó a la Villa Akleja en Vaxholm. El matrimonio no tuvo hijos, pero durante un viaje a Italia desde 1900 hasta 1901 conocieron a una familia italiana, cuyo hijo Fausto Alessio, de tres años, adoptaron en 1903. En Suecia, la pareja dedicó su tiempo a compartir con varios de los artistas más famosos, como Carl y Karin Larsson y Rikard Lindström. Otro conocido fue Verner von Heidenstam, cuyo retrato pintó Acke. Entre 1902-1903 Acke ilustró con un par artistas finlandeses un libro de lectura de su suegro Zacharias Topelius, de cuentos para niños I y II. Adoptó el nombre de Acke en 1904 y también estuvo activo bajo el seudónimo JAG y Jag Acke.
En 1912 hizo un largo viaje a Río de Janeiro, que afectó a su pintura, sobre todo su manera de representar la luz. Destacan también sus estudios marítimos, que empujaron a Acke a realizar viajes de vela desde su casa en Vaxholm, Villa Ackleja, y a pintar durante el viaje a Río de Janeiro, de donde salieron una serie de estudios de figuras y escenas callejeras. Aparte de sus actividades como pintor también trabajó con obras escultóricas y además mostró su interés en la arquitectura, al presentar una propuesta imaginativa para un nuevo ayuntamiento en Estocolmo, en 1904, y del Palacio de las Artes de Charles XV en el puerto de Östermalm. La última obra importante de Acke fueron los frescos de la ciudad de Estocolmo. Murió repentinamente a los 65 años de edad durante el trabajo sobre la visión de Suecia para el Museo Nacional.
Es considerado como uno de los artistas más importantes del Art Nouveau en Suecia. Tuvo una educación artística tradicional en la Academia Real de Suecia (1876-1881), y después se instaló en Paris donde quedará fascinado ante todo lo que la ciudad le ofrece. El pintor Jules Bastien-Lepage es una de las figuras que lo ha marcado. La más antigua de las pinturas conocidas de Axel Acke es "Le corps de Leandro sur la rive", que transcribe la suma de la experiencia adquirida por Acke en París. En su técnica y en su paleta sigue a los maestros franceses, pero la ambientación de la pintura viene del espíritu de un simbolista nórdico.
Ackerman, Paul, pintor rumano (Iași, Rumania, 1908 – París, 1981)
Se expresa a través de diferentes estilos. Realiza obras de tónica impresionista, fauvista, expresionista, cubista y abstracta.
Aunque por imposición familiar inició los estudios de derecho, su gran afición al arte y sus constantes visitas al museo del Louvre determinaron que encaminara su labor profesional hacia el arte.
Antes de la II Guerra Mundial recibió clases de Ferdinand Leger, quien fue determinante en afianzar la vocación artística de Ackerman, y se instaló en un taller en el que trabajó en el diseño de carteles, telas y joyas. De origen judío, durante la guerra tue internado en un campo de prisioneros del que pudo salir para refugiarse en el pueblo de Chindrieux en la Francia no ocupada. Allí, bajo la influencia de Cézanne, comenzó un periodo de experimentación en el que la imposibilidad de conseguir lienzos le obligó a pintar sobre papel de periódico.
Después de la guerra volvió a París y frecuentó la compañía de otros artistas como Bonnard, Picasso o Jacques Villon. Pronto empezó a exponer regularmente en Londres, Frankfurt, Milán y Montreal y, a partir de los años 50, varios museos franceses empezaron a comprar su obra. En 1970, se organizó una retrsopectiva de su obra en el museo Galliéra.
Estilísticamente, la obra de Ackerman experimentó una notable evolución. A su primera fascinación por Paolo Uccello, le siguió la influencia de Cézanne y posteriormente del cubismo. Investigó mundos como la caligrafía o los ideogramas. En los 60, su arte se hizo abstracto y posteriormente volvió a la figuración con influencias de la pintura metafísica.
Paul Ackerman es un claro ejemplo del de artista que no ha conseguido el reconocimiento del gran público pero que cuenta con un sólido prestigio entre los coleccionistas, siendo su obra habitual en las salas de subastas. En Ciudad de la Pintura puede verse una buena selección de su obra.
Ackermann, Christian, escultor y tallista alemán (Königsberg, hacia 1650 – Tallin,1710)
Trabajó en Riga, Estocolmo y Gdansk, antes de establecerse en Tallin desde aproximadamente 1672 hasta su muerte en 1710.2 En 1675, Ackermann se trasladó a Tallin y abrió su propio taller. Probablemente murió en 1710 o poco tiempo después de la plaga de peste.
Christian Ackermann fue uno de los más grandes maestros del estilo Barroco en Estonia, llevando las influencias de Europa Central al noreste de Europa, en particular, los motivos propios del barroco decorativo y las magistrales ornamentaciones de hojas de acanto.
Obras suyas son: Retablo de la Catedral de Santa María en Tallin. A la izquierda de la imagen vista parcial del púlpito, también tallado por Ackermann, Entre las mejores y más conocidas obras de Christian Ackermann se incluyen las siguientes: Baptisterio de la Iglesia sueca de San Miguel en Tallin (alrededor de 1680), calle Rüütli3 El edificio fue convertido en polideportivo durante la época soviética y restaurado en 2002. Retablo para la iglesia de Simuna (1684). El altar y el púlpito de la iglesia de Türi (1693). El púlpito con figuras de los apóstoles (1686) y retablo (1696) de la catedral de Santa María de Tallin, Reloj de la Iglesia del Santo Espíritu en Tallin Figuras del altar y el retablo para la iglesia de Martna Púlpito para la iglesia de Juuru (1695), Púlpito para la iglesia de Karuse (1697), Cruz para la iglesia de Koeru (finales del siglo XVII)
Ackermann, Franz, pintor alemán (N eumarkt-Sankt Veit, 1963)
Estudió Bellas Artes en Múnich y Hamburgo y sus primeros trabajos, así como sus métodos de investigación, apuntaron ya hacía modelos muy personales de interpretación pictórica. Desde el inicio de su trayectoria profesional, Ackermann encontró en los viajes un tema recurrente con el que experimentar fórmulas de expresión artística. Sus composiciones -pequeños cuadros, formatos de gran tamaño e incluso murales sobre la pared- exponen imágenes y recuerdos de estancias por diferentes lugares del mundo. Representaciones de ciudades como elementos espaciales pero también como orientaciones mentales inmersas en el propio circuito urbano configuran la realidad pictórica de la obra de Ackermann. Para el autor, la estructura urbana de sus cuadros reflejan un modelo cultural y un sistema social de referencia.
Durante los primeros años de la década de los noventa, vivió una temporada en Hong Kong, antes de viajar por Asia, América del Sur y Australia y encontró en sus nuevas experiencias el desarrollo definitivo para el enfoque de su pintura. Primero creó sus populares 'mental maps', pequeñas composiciones elaboradas con acuarela y collages que servían al autor como punto de partida para la investigación de la estructura de cada ciudad. En los 'city maps' quedaban registradas las condiciones geomorfológicas y topográficas de la urbe que después se proyectaban en imágenes individuales y subjetivas, esto es, en la experiencia mental de la ciudad. De regreso a su taller en Berlín, Ackermann trasladaba a sus cuadros los pequeños dibujos cartografiados para sugerir su particular percepción del mundo con composiciones cargadas de asociaciones, estructuras, formas, colores y fotografías.
En 1998 creó el proyecto Songline, un módulo espacial portátil que encierra totalmente al observador para enfrentarlo a las particulares reflexiones espaciales, visuales y mentales de Ackermann.
En 2004, Ackermann fue nominado para el Premio Hugo Boss. En 2005 recibió el "Premio de las IFM Kunst am Bau 2005" por su diseño mural con el título ‘El gran viaje’ en la estación de metro de Múnich Georg Brauchle-Ring.
Su obra se ha mostrado internacionalmente en numerosas exposiciones incluida la Bienal de Venecia de 2003, Dibujo ahora: 8 proposiciones en el Museo de Arte Moderno de Nueva York, Híbridos en el Tate de Liverpool, Sistema Mundial de Navegación en el Palacio de Tokio en París y Temporadas en el Sol en el Museo Stedelijk de Ámsterdam. Está representado por la empresa Gavin Brown en Nueva York, la Galería Meyer Riegger en Karlsruhe, Galería Fortes Vilaça en São Paulo y Gio Marconi de Milán.
Muchas de sus obras se encuentran en la colección del Museo de Arte Moderno de Nueva York.
Ackermann, Lutz, escultor alemán, (Sindelfingen, 1941)
Se graduó en los años 1955 a 1958 se formó como hojalatero - fontanero y chapista de Daimler-Benz. Estudió dibujo desde 1958 hasta 1960 con S. Werner en Stuttgart. Hasta 1964 trabajó como artista gráfico y diseñador industrial y desde entonces exclusivamente como escultor.
Ackermann compró en 1972 una casa de guardavía1 en Gäufelden-Nebringen, al sur de Alemania. Desde 1973, produjo obras en acero, madera y piedra. Presentó exposiciones individuales y colectivas de artistas desde 1979. Lutz Ackermann inició en 1986 la ampliación de su estudio, antigua casa del ferrocarril, convirtiendo el proyecto en una obra de arte llamada (KKW).
Ha ganado premios de las ciudades Budduso ( Cerdeña ), Gyor ( Hungría ) y fue uno de los artistas participantes del Simposio con César Manrique en Lanzarote , Gran Canaria.
En el año 2002 recibió el Premio de Cultura del "Foro de la Región de Stuttgart" (en aleman: Forum Region Stuttgart). Éste fue el germen de la Fundación Lutz-Ackerman, que ampara la Kunst-Kraft-Werk (en español de forma aproximda la "planta de energía de arte.”
Entre las esculturas de Lutz Ackermann se incluyen las siguientes: Sin título, 1996. Böblingen Sin título, 1992. Gaeufelden "Wegzeichen", 1997 y "Combustion Turbine", 2009 -Gaeufelden "Zelle", 2000. Rottenburg- (obra colectiva) Neun Stahlobjekte, 1984, (Detalle ), Grundschule Gartenstraße, Sindelfingen Maschinenplastik, 1982, Gottlieb-Daimler-Schule, Sindelfingen Stahl-Objekt, 2005, Mahdentalstasse, Sindelfingen "Wegzeichen", 1997. Waiblingen "Wegzeichen" (también llamado "Ackermann Roundabout"), 2000, afueras de Herrenberg Objekt II , 1987, Böblingen Objekt I , 1985. Sindelfingen, en la recepción de una biblioteca pública Uno de los 12 objetos del "SitzArt 2003" , Böblingen, etc.
Ackermann, Max, pintor y artista gráfico alemán (Berlín, 1887 - Unterlengenhardt, 1975)
Ackermann comenzó con la talla de figuras en madera y modelando ornamentos en el estudio de su padre a una edad temprana. De 1905 a 1907 estudió con Henry van de Velde en su estudio de Weimar y en el estudio de Gotthardt Kuehl en Dresden (1908-9). De 1909 a 1910, amplió sus estudios con Franz von Stuck en la Academia de Bellas Artes de Múnich. En 1912, con 25 años, asistió a la Academia Estatal de Bellas Artes de Stuttgart, donde trabajó como aprendiz de Adolf Hölzel, quien introdujo a Ackermann en la pintura no figurativa, resultando ser una influencia formativa en sus futuras obras, y empezó a pintar de manera abstracta.
Max Ackermann participó en la Primera Guerra Mundial, durante la cual resultó heridoy dado de alta después de un largo período en el hospital. Después de la guerra, desde 1918 hasta 1919 fue miembro de Der Blaue Reiter ('El jinete azul'). En 1921, el artista se reunió con el pionero de la danza abstracta Rudolf von Laban, con quien debatió vivamente sobre la notación de la danza y el contrapunto, inspirando a Ackermann sobre la pintura rítmica ciega. A lo largo de la década de 1920 trabajó como artista en Stuttgart, donde su primera exposición individual se celebró en 1924, con pinturas figurativas y abstractas, pasteles y dibujos en la Asociación de Arte Württembergische. En 1926, pasó un tiempo en París donde se hizo amigo de Piet Mondrian y Adolf Loos. Alrededor de este tiempo, Wassily Kandinsky, le confirmó y alentó en su búsqueda de la pintura absoluta. En 1928, compartió una muestra colectiva en la Galería "Kunsthaus Schaller" en Stuttgart con Kandinsky y George Grosz.
Estableció un Lehrwerkstätte für Neue Kunst (Taller de capacitación de Arte Moderno) en su estudio y organizó seminarios vacacionales para los jóvenes maestros de arte. En 1930, Ackermann presentó un seminario sobre "pintura absoluta" en la Universidad Popular de Stuttgart. Con base en los temas de los seminarios, en 1933 dio conferencias en una exposición de Hölzel en la galería Valentien de Stuttgart. Ackermann fue considerado degenerado por las nuevas autoridades nazis, y en 1933 le fue prohibido exhibir por decreto; en 1936, otra vez por decreto, le fue prohibida la enseñanza. También sufrió la confiscación oficial de los gráficos y cuadros expestos en la Galería Estatal Württembergische en Stuttgart. Después de ser retirado de la enseñanza, Ackermann continuó con su trabajo abstracto en Hornstaad en el Lago de Constanza, que se convirtió en una colonia de artistas unidos por Otto Dix, Erich Heckel y Helmuth Macke.
Muchas de sus primeras obras se perdieron cuando su estudio fue destruido en 1943 durante un ataque aéreo durante la Segunda Guerra Mundial. Después de la guerra, en 1946 una exposición individual en Stuttgart fue seguida por otras exposiciones individuales en ciudades de Alemania Occidental y una muestra colectiva en el Salon des Réalités Nouvelles en París y en 1949, en Zurich, en la exposición Kunst in Deutschland 1930-49. Con Wolfgang Fortner, Ackermann celebró un seminario sobre la música y la pintura en 1952. Un año más tarde, participó en un evento con Hugo Häring y Kurt Leonhart sobre el tema de la pintura y la arquitectura. En 1956, como sucesor de Willi Baumeister, que había muerto, la Asociación de Aartistas Künstlerbund Baden-Württemberg introdujo a Ackermann en el Rat der Zehn («Consejo de los Diez»). El estado de Baden-Württemberg otorgó a Ackermann el título honorífico de Profesor en 1957, y en 1964 fue honrado por la Academia Alemana Occidental. Para celebrar su 80 cumpleaños en 1967, se celebraron exposiciones individuales en el Museo de Mittelrhein en Coblenza y en otras galerías de Kaiserslautern, Friedrichshafen y el Lago de Constanza. En 1967 la exposición retrospectiva de su obra a partir de 1908 tuvo lugar en Koblenz, Kaiserslautern, Constanza, Wolfsburg y Colonia, y en la Universidad de Chicago en 1969.
Se casó dos veces, con Gertrude Ostermayer de 1936 a 1957 y con Johanna Strathomeyer en 1974. Ackermann murió en Unterlengenhardt, Bad Liebenzell en la Selva Negra, el 14 de noviembre de 1975, con 88 años de edad.
Durante un tiempo le atrajo el Verismo, la crítica y el socialismo, dirigiendo finalmente sus simpatías políticas hacia el comunismo.
A partir de la década de 1930, Max Ackermann desarrolló un creciente interés por la pintura abstracta y el constructivismo (la "absoluta pintura"), hasta que esta forma de arte, llamado arte degenerado, fue prohibido por los nazis en 1936.Sin embargo, se las arregló para vender algunas pinturas.
Es conocido como el pintor del azul. Obras suyas son: 1927: Alemania, 95 × 62,3 cm. 1930: La composición no figurativa, 155 × 111 cm. 1932: Hormigón, 100 × 109. 1947: Sin título, 29 x 19 cm. 1948: Fanal, 43,4x30,5 cm. 1951: La bola de fuego, 205 × 80 cm. 1953: Continente, 120 x 80 cm. 1954: Puente entre Continentes, 120 × 50 cm. 1955: A la alegría. 1957: Sin título (Bajamar), 50 × 65 cm. 1957: Tonos de colores II, 185x100 cm. 1960: Sin título, 65x40 cm. 1962: Composición, 185 × 130 cm. 1962: Sin título, 120'5x100 cm.
Ackner, José Miguel, arqueólogo austríaco (Transilvania, 1782-?)
Estudió teología e historia en Witenberg y Gotinga; visitó Francia e Italia y toda la cordillera de los Cárpatos, donde hizo observaciones mineralógicas interesantes. Por espacio de trece años enseñó filosofía y arqueología en Heermanstadt. Sus principales obras son: Antiqua Musei Parisiorum; Mineralogía de Transilvania, etc.
Acosta, Cayetano, escultor, retablista y arquitecto portugués (Lisboa, 1710 – Sevilla, 1780)
Estuvo activo en Sevilla según consta documentalmente al menos desde 1755, fecha en que participó en diversos trabajos relacionados con la Real Fábrica de Tabacos, actual Universidad de Sevilla, entre ellos la fuente del patio principal y los remates de la fachada.
Ente 1761 y 1763 realizó un conjunto de 11 retablos para el Convento de Santa Rosalía (Sevilla). En esta ciudad son suyos también el retablo mayor y el retablo portada de la Capilla Sacramental de la Iglesia del Salvador, el de la Capilla de San José y los retablos del crucero de la Iglesia del Sagrario.
En Cádiz colaboró en la Catedral Nueva donde tiene obras identificables entre 1744 y 1750 y en el Hospital de Nuestra Señora del Carmen.1
Don Cayetano Acosta, como le llama Ceán Bermúdez, o "el portugués Cayetano", según algunos documentos de la época, es el más característico arquitecto retablista y escultor del tercer cuarto del siglo XVIII en Sevilla, y a quien se deben los conjuntos más grandiosos de su época; puede decirse que con él llega a su culmen la arquitectura de retablos en la capital andaluza, iniciándose a su muerte un rápido descenso que termina en el retablo neoclásico, que ya él mismo preludia.
Según Ceán, nació en Portugal en 1710, muriendo en Sevilla en 1780, dejando innumerables obras en todo el arzobispado. Probablemente se encontraba en la capital desde 1750, pues se conoce su presencia en ella, documentalmente en 1755, año en que realizaba la fuente del patio principal, remates de la fachada y otros trabajos de escultura para la Real Fábrica de Tabacos de dicha ciudad.
De sus innumerables obras se pueden destacar los retablos de la iglesia del convento de Santa Rosalía y los de la Colegial del Salvador, en Sevilla, que bastan para calificar en alto grado el criterio estético de este arquitecto-escultor. Sus trazas, aunque alguna recuerda a la de Duque Cornejo en Umbrete, se caracterizan por una gran riqueza de movimientos en los elementos constructivos, pero principalmente por la fastuosa decoración de rocalla que cubre todo el dispositivo y por la intervención tan destacada que tiene la escultura en la composición, a la que presta intensos matices de escenario, que no consiguió ningún otro retablista de su tiempo.
En 1761 se incendió la iglesia del convento de Santa Rosalía (Sevilla)(2), destruyéndose sus retablos. Inmediatamente después del siniestro, el arzobispo don Francisco de Solís y Folch encargó a su arquitecto, don Cayetano da Acosta, la ejecución de siete en sustitución de los perdidos (3), dando lugar a uno de los interiores de iglesias sevillanas más bellos y completos que quedan del siglo XVIII. En el corto espacio de tres años dió cima Acosta a esta gran obra, que se inauguraba en 1763, dorándose el retablo mayor a expensas de la testamentaría del arzobispo Salcedo y Azcona.
Entre estos años y 1770 acometió Cayetano Acosta las dos obras de mayor envergadura que de él se conservan: el retablo mayor y el que sirve de portada a la capilla Sacramental de la iglesia del Divino Salvador, en Sevilla.
El retablo mayor de la iglesia del Salvador (Sevilla) es la mejor obra de Cayetano Acosta. De grandes dimensiones, presenta caracteres típicamente del portugués, como la abundancia de grupos escultóricos y la riqueza de nuevos motivos ornamentales. En la calle central, Acosta desarrolla una composición muy original; incluye el Sagrario y Manifestador en la disposición conocida, pero la hornacina o baldaquino para la imagen la sustituye por la gran escena de la Transfiguración, compuesta por un grupo de siete figuras y la del Salvador, a la que sirve de fondo una rica almeja de ancha y movida moldura muy expresiva
La gran portada de la capilla estaba terminada en aquel año, siendo considerada por Sancho Corbacho como la obra más original y que mejor caracteriza al estilo del arquitecto portugués, y desde luego, la más representativa de la arquitectura retablista sevillana de la segunda mitad del siglo XVIII. El retablo mayor es de enormes dimensiones, con abundantes grupos escultóricos y nuevos motivos ornamentales. Es de sospechar que Acosta hiciera muchas más obras aún no identificadas, pues estuvo en Sevilla durante treinta años y gozaba del prestigio necesario. También debió tener una serie de discipulos y seguidores autores de un conjunto de retablos muy importantes en toda la región, como sucede con el mayor de la Colegiata de Osuna (Sevilla) o el de Santo Domingo (Carmona). Quizás pueda considerarse colaborador suyo el entallador Julián Jiménez, que en 1762 hacía el retablo de la capilla de la Fábrica de Tabacos, cuya composición se desarrolla dentro de las normas estilísticas de Cayetano Acosta.
Retablo mayor del convento de Santa Rosalía (Sevilla), de Cayetano da Costa, realizado en 1763. Tras el incendio que destruyó los anteriores, el portugués hizo siete retablos para sustituirlos: el mayor, dos colaterales y cuatro más pequeños para los machones del crucero, más otros cuatro, en forma de pequeñas vitrinas rinconeras, dispuestas sobre consolas en cada uno de los ángulos del crucero, dando lugar a uno de los interiores de iglesias sevillanas más bellos y completos que quedan del siglo XVIII.
Retablo mayor de la capilla de San José, del gremio de los carpinteros, en Sevilla (1762-1766), realizado por Cayetano Da Costa. Su composición, tipos de soportes y motivos decorativos responden al mismo criterio seguido en la portada del Sagrario del Salvador. Una escultura de San José ocupa la hornacina principal; en las calles laterales imágenes de San Juan Bautista y San Juan Evangelista.
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