Bacon, Francis, pintor inglés (Dublín, 1909 – Madrid, 1992)
Pintor figurativo británico de tendencia expresionista. Debido a su asma infantil fue poco a la escuela, pero trabajó en la granja de su padre, de entrenador de caballos. En 1925 se traslada a Londres y trabaja como diseñador de muebles y decorador de interiores. En 1927-1928 empieza a hacer algunas acuarelas y visita Berlín y París. Al año siguiente comienza a pintar al óleo. Hacia 1931 ha abandonado su trabajo como decorador en favor de la pintura y en 1933 una de sus crucifixiones es reproducida por Herbert Read, aunque su trabajo todavía no tiene éxito comercial.
En 1934 hace su primera exposición individual en la Sunderland House de Londres. Un tanto decepcionado, deja de pintar y destruye muchos cuadros. Durante los años de la guerra trabaja en la Defensa Civil en Londres. Vuelve a la pintura en 1944 y al año siguiente expone en la Lefevre Gallery el tríptico Three Studies for Figures at the Base of a Crucifixion. A lo largo del año sigue tratando este tema, que le interesa no por religioso, sino porque es un ejemplo de la innata crueldad humana, y hace una Magdalena en la que representa una figura de volúmenes modelados, inspirada en Giotto, en una habitación que parece una galería de arte. En esta obra aparecen ya muchos de los temas que Bacon desarrolla más tarde, como su devoción por lo monstruoso, lo deforme y lo enfermizo.
En 1948 el Museo de Arte Moderno de Nueva York le compra Painting, de 1946. En 1949 hace el primero de sus cuadros de la serie basada en el Papa Inocencio X, de Velázquez, y en 1954, junto a Nicholson y Freud, representa a su país en la Bienal de Venecia. Desde los años cincuenta expone internacionalmente y empieza a ser considerado por muchos críticos como el más grande pintor británico vivo.
En 1953 hace su primera exposición individual en Nueva York en la Durlacher Brothers y en 1955 el Instituto de Arte Contemporáneo de Londres organiza su primera retrospectiva.
A finales de los años cincuenta la mayor preocupación del artista es lo vulnerable de la condición humana y la soledad del hombre. La violencia de su iconografía se extiende también a la manera en que aplica la pintura, barrida, arañada y, a veces, tirada encima del lienzo. Lee mucho y sus fuentes de inspiración son la poesía de T. S. Eliot y las cartas de Van Gogh. Los maestros que más admira son Rembrandt, Grünewald y Picasso.
En 1957 pinta la serie de seis Estudios para un Retrato de Van Gogh, basada en el autorretrato de éste titulado El pintor de camino a Tarascon, creando un supremo ejemplo de homenaje de un artista a otro.
En 1962 el tríptico Three Studies for Crucifixion resume los motivos y formas desarrollados en la década anterior: figuras en espacios arquitectónicos, las piezas de carnicería y el desnudo sobre una cama, que en esta ocasión es un cadáver ensangrentado. "Es absurdo hablar de una nueva figuración en relación con la deliberada y atroz desfiguración de Bacon, que saca a colación a la figura sólo para desvalorizarla, envilecerla y deshacerla ante los ojos asombrados del espectador", (Argan).
A partir de los años setenta los espacios en su pintura se hacen más libres, aunque las figuras continúan encerradas expresando las limitaciones de la condición humana.
A lo largo de su carrera pinta numerosos autorretratos y retratos de gente que conoce bien, hechos a partir de fotografías o de la memoria ("si no fueran mis amigos no podría violentarles de esta forma"). En ellos no busca el parecido sino la equivalencia. No hace dibujos preparatorios, sino que pinta directamente en el lienzo distorsionando e improvisando la imagen durante el proceso (la pintura es pura intuición). Las fuentes de su iconografía son periódicos, fotos y el libro de Muybridge de 1887 de fotografías de personas y animales en movimiento.
La obra de Bacon ha sido objeto de numerosas retrospectivas, entre ellas la del Solomon R. Guggenheim Museum de Nueva York de 1963, las dos de la Tate Gallery de Londres en 1962 y 1985 y la itinerante de 1972 por Canadá y los Estados Unidos. Durante más de veinticinco años ha trabajado con la galería Marlborough de Londres y Nueva York.
Bacon, John Henry Frederick, pintor inglés (1868-1914)
Fue un pintor de la época victoriana, dedicado a los retratos, las obras históricas y las escenas de género.
Fue el segundo hijo del litográfo John Cardanall Bacon, y su talento artístico se mostró desde una edad joven. Entrenó su talento en la Escuela de Arte de Westminster y la Real Academia en Londres. En su adolescencia adquiere reputación como un ilustrador excepcional en el estilo blanco y negro, y a la edad de 18 años es llevado a una gira profesional a la India y a Birmania.
En su regreso a Inglaterra, en 1889, Bacon exhibió "El Pueblo Verde" y "Nevermore" en la Real Academia y en aquel entonces era un exhibicionista regular. Fue un exitoso pintor de trabajos religiosos, como "La Paz esta en vosotros" (1897), Gethsemane (1899); escenas históricas, como "el homenaje que da, Abadía de Westminster" (por la coronación de Eduardo VII), "La ceremonia de Coronación de Jorge V" (1911), "Voluntarios de la Ciudad Imperial de Londres regresando a Londres de Sudáfrica el lunes 29 de octubre de 1900"; así como retratos y escenas de género - como "Una Mañana de Boda" (1892) "Una Confesión de Amor" (1894), Rivales (1904) etc.234 Fue un miembro de la Real Academia (ARA) y se le otorgó el MVO (Miembro de la Real Orden Victoriana) por destacado servicio al Rey.1 Bacon ilustró libros así como revistas y periódicos.
Bacon se casó en 1894 y tomó su residencia en "Casa de Pilar" en Harwell, Berkshire (actual Oxfordshire). tuvo 7 hijos. Murió de una bronquitis aguda el 24 de enero de 1914 con sólo 49 años.
Entre sus obras se puede citar a “La Mañana de Boda”, de la Galería de Arte de Palanca de Señora y el Retrato de Michael Lewis Myers, 1906 (Tate Britain).
Entre sus ilustraciones, las más importantes son: Ebbutt, Maud Isabel. Héroe-leyendas & de mitos de la carrera británica (Nueva York: T.Y. Crowell & Company, 1910). Squire, Charles. Mitos y Leyendas celtas, poesía & romance (Londres: Gresham) y Dickens, Charles. Little Dorrit (Gresham, 1912)
Bacon, Juan, escultor inglés (Southwark, 1740 – 1799)
De 1763 a 1767 obtuvo nueve premios en escultura y en 1768 fue nombrado miembro de la Academia de las Artes. Sus principales obras son las estatuas de Marte y de Venus, el monumento al conde de Chatham en la abadía de Wetsminster y la estatua de Sterne. Publicó en el Diccionario de Chamber un trabajo titulado: Investigaciones acerca del carácter de la Pintura y de la Escultura.
Bacon, Lucy, pintora estadounidense (Pitcairn, New York, 1857 – San Francisco, California, 1932)
Lucy Bacon asistió a la escuela de arte en la Art Students League de New York y en la National Academy of Design de New York City antes de viajar a Francia en 1892. En Paris se matriculó en la Académie Colarossi. Sin embargo, no estaba satisfecha con sus estudios allí y pidió consejo y ayuda técnica a la expatriada pintora estadounidense Mary Cassatt. Ms. Cassatt la presentó al Impresionista Camille Pissarro y Lucy acabó estudiando con él en Éragny, donde hizo algunas pinturas que son claramente Impresionistas.
Alrededor de 1898, estaba exhibiendo pinturas en estilo Impresionista como "A San Jose Garden" en la Art Association de San Francisco. Pero las cartas a su familia indican que estaba teniendo problemas de salud que le impedían pintar todo el tiempo. Pensando que el clima de California pudiera aliviar sus enfermedades crónicas, se mudó a San José. Soltera, enseñó en la Washburn School y pintó en el estudio en su casa.
Su sobrina, Ruth, se casó con Robert (Bob) Vickery, hijo de William Kingston Vickery, quien en 1891 y 1893 organizó las primeras exhibiciones de Impresionismo en San Francisco (adquiridas, al menos en parte, a través de los contactos de Lucy, junto con la ayuda de Mrs. William H. Crocker.). La familia Vickery era dueña de Vickery, Atkins & Torrey, una importante galería en San Francisco en los años 1890. En 1897, Lucy Bacon recibió una pintura de “Fortifications à la Glacière” pintada por Paul Cézanne. Ms. Bacon legó esta pintura a su sobrino, Bruce Jeremiah Bacon (hijo de su hermano, Albert Bacon y Mary E. Bacon.) Esta pintura ha permanecido en la familia y ha pasado por diversas manos de generación en generación.
En 1905, mientras Lucy Bacon renunciaba a su carrera de pintora y se dedicaba a la religión, posiblemente encontrando alivio a sus problemas de salud, continuó enseñando arte. Hacia 1909, estaba viviendo en San Francisco, donde murió en 1932. Es la única de los artistas californianos que se sabe que haya estudiado directamente con uno de los grandes Impresionistas franceses.
Bacon Tacon, Pedro Juan, arquéologo francés (1738 – 1817)
Viajó a Egipto y Grecia, de donde trajo un busto de Alcibíades; en la época de la Revolución desempeñó algunos cargos públicos. Su obra más notable se titula Investigaciones acerca de los orígenes célticos.
Bacoreinfeind, Jorge Guillermo, pintor y grabador danés (s. XVIII)
Su cuadro más célebre es un Moisés ante la zarza encendida que fue premiado por la Academia de Copenhague.
Bada y Navajas, José de, arquitecto español (Lucena, Córdoba, 1691 – Granada, 1755)
Hijo de Toribio de Bada, emigrante asturiano que se estableció en Lucena en busca de trabajo, aunque su familia gozaba de hidalguía en el municipio de Llanes (Asturias), trasladándose poco después a Cabra (Córdoba), donde casó con Ana María Roldán, la cual era hija de Francisco Rodríguez Navajas y hermana de canteros lucentinos. Este matrimonio tuvo dos hijos y dos hijas, de los cuales José Marcelo fue arquitecto y Pedro, aparejador. En Lucena, el padre, Toribio de Bada, junto con Juan Navajas y Hurtado Izquierdo, contratan obras de cantería para Córdoba, como son el retablo de San Pedro de Alcántara y la portada del santuario de la Fuensanta. Más tarde la familia se traslada a Granada, en vísperas de la boda de José con su prima María Rodríguez Navajas, de cuyo enlace nacieron quince hijos: siete varones y ocho mujeres, de los que los tres primeros mueren a corta edad y solamente siete sobreviven al padre.
José de Bada fue cantero desde su niñez, al igual que su padre, el cual poseía dos canteras en la sierra Elvira (Granada). Pero sus dotes artísticas personales y las relaciones familiares lo condujeron al ejercicio de la arquitectura, no en vano su tío y suegro, Francisco Rodríguez Navajas, trabajó como maestro mayor de la catedral de Granada.
Efectivamente, preocupado por el espacio, la luz y la armonía del conjunto arquitectónico, fue culto, poseedor de principios arquitectónicos, mediante el estudio de las fuentes escritas, al tiempo que artista experimentado, dotado de cualidades excepcionales. Su aprendizaje no solamente fue teórico, sino que desde muy pronto tuvo contactos con obras y artistas, dentro del primer barroco granadino. No fue polifacético, únicamente arquitecto. Aunque podría considerársele retablista, ya que el diseño de portadas podría ser considerado como auténticos retablos en piedra. Para él, la escultura se encuentra al servicio de la arquitectura, como ornamentación de los edificios.
Se sintió arquitecto en el más puro sentido del término. Siempre se consideró maestro y dueño de su arte. Su personalidad artística y humana fue notable y algo incontrolada. Por ello fue un hombre discutido por muchos, aunque tras un carácter irónico, altivo y tenaz, casi todos sus contemporáneos adivinarán al gran arquitecto de quien se podría decir que la supervivencia clásica era insuficiente para satisfacer las iniciativas nuevas, no obstante su clara tendencia hacia aquellas estructuras.
Dentro de su producción arquitectónica se debe establecer el conjunto de las grandes obras debidas a la maestría de Bada, las cuales duraron tanto como su vida profesional, como son la iglesia del Sagrario de la catedral de Granada, sus intervenciones en la catedral de Málaga y el conjunto del hospital e iglesia de San Juan de Dios, de la misma Granada. De su restante producción arquitectónica, figuran como obras ciertas: el pasadizo de la iglesia del Sagrario hasta la Capilla Real (1717), la torre de la iglesia de la Compañía de Jesús, actual parroquia de los Santos Justo y Pastor (1719) y el trascoro de la catedral de Granada. Como obras no documentadas, aunque atribuidas y en las que se advierte su estilo, cabe citar: el camarín de Nuestra Señora del Rosario de Granada (1727-1756), el retablo de Nuestra Señora de las Angustias de Granada (1729-1760), el hospital de San Juan de Dios de Lucena (1747-1755), la portada del convento de Madre de Dios de Antequera (1747-1751) y la portada del hospital de San Juan de Dios de Martos (Jaén). A esto hay que añadir la extensa relación de informes periciales, que realizó a cerca de diferentes construcciones en diversas poblaciones andaluzas y de los que se dará constancia más adelante.
La documentación señala el otoño de 1717 como la fecha en que José de Bada se hizo cargo de las obras dependientes del cabildo eclesiástico, cuando solamente tenía veintiséis años y gozaba ya entonces de buena reputación como arquitecto. La primera obra de la que se hace cargo es el pasadizo del Sagrario de Granada. Las obras de la iglesia del Sagrario habían sido proyectadas e iniciadas por Francisco Hurtado Izquierdo en 1705 y cuando abandonó el proyecto los trabajos se encontraban, aproximadamente, en las bóvedas de la cripta. La iglesia es un cuadrado, en el que se inscribe una cruz griega, reservándose el centro geométrico a la cúpula de media naranja sobre un cuerpo de luces ochavado. La portada se encuentra en la fachada principal, situada a los pies de la iglesia, realizada en mármol gris de la sierra Elvira, la cual no se ajusta al modelo de Hurtado. Consta de dos cuerpos, en los que dos pares de columnas corintias enmarcan la puerta de medio punto, en el inferior, y tres nichos en el superior.
En 1719 es llamado a la catedral de Málaga con el fin de que se hiciera cargo de la finalización de la misma. El 11 de abril de 1722 es nombrado maestro mayor de la catedral de Granada y el 8 de octubre del mismo año consigue idéntico cargo para la de Málaga. La catedral malagueña estaba parcialmente acabada, pero se había perdido la planta primitiva. También se encontró con un problema urbanístico en el entorno de la misma. Las obras las inició por los pies, es decir, por la fachada principal. Bada prolongó las naves, haciéndolas de nueva planta, las cuales cubrió con un total de doce bóvedas, distribuidas en tres naves, desde el comienzo del coro hasta la fachada. En los costados del templo proyectó cuatro torres más de cantería, rematadas en cúpulas, más dos grandes portadas laterales.
La autoría de las obras del hospital e iglesia de San Juan de Dios, por parte de José de Bada, se conocen gracias al cronista oficial de la Orden Hospitalaria. Posiblemente, Alonso Pantoja, canónigo tesorero de la catedral y juez conservador del hospital de San Juan de Dios, fue el que puso en contacto a José de Bada con fray Alonso de Jesús y Ortega, prior del hospital y luego superior general de la Orden. Las obras del hospital consistieron, fundamentalmente, en la escalera principal, que comunica entre sí los dos claustros, un nuevo claustro contiguo al primero, en el solar que había sido patio de carros. En la primera planta del primer claustro se construyó un oratorio y en la planta baja, junto a la escalera, la celda del padre Ortega. Además de estas dependencias, se realizaron reformas en determinadas enfermerías, así como se construyeron otras nuevas. Todas las obras se efectuaron entre 1734 y 1748. En cambio, los trabajos de la nueva iglesia se prolongaron hasta 1759. De planta de cruz latina, la iglesia se halla todavía dentro de un barroco sin estridencias arquitectónicas fundamentales. Toda la obra forma un conjunto bellamente ensamblado entre sí, en el que la luz muy alta, como en todos los trabajos de Bada, se tamiza a través de vidrieras, para resbalar después en la superficie cóncava de la bóveda. Completan el conjunto la enorme media naranja sobre tambor y las pinturas que decoran los muros, así como las imágenes intercaladas en la cúpula y los pilares centrales. Formas, luz y color producen el milagro de un espacio característico, dinámico, en el que el horror vacui es el punto perenne de partida y la meta, la movilidad del conjunto.
Los contactos que Bada tuvo con otros arquitectos contemporáneos ponen de manifiesto el concepto que les merecía. Para ellos fue el maestro indiscutible, quien se avenía con la opinión del entendido y rechazaba lo que no era conforme a arte. Para algunos de ellos era “sujeto versado en las reglas que proceden de la buena arquitectura”. Así, su obra del Sagrario granadino está hecha “con perfección y atildamiento en las Reglas de Arquitectura, gobierno y disposición en la simetría de las líneas”.
La muerte le sorprendió en plena actividad. Así, en 1755 deja terminadas las cuatro bóvedas mayores de la catedral de Málaga, el tabernáculo del Sagrario y el correspondiente cancel, y es inaugurado el convento-hospital de San Juan de Dios de Lucena. El propio Bada solicita del Cabildo de Granada el nombramiento de maestro mayor perpetuo, al tiempo que declara su personalidad como arquitecto. Finalmente, el 26 de diciembre de 1755 recibe sepultura en la parroquia de Nuestra Señora de las Angustias de Granada.
Badajoz, Juan de, escultor y arquitecto español (entre 1495-1498 - 1552)
Apodado el Mozo, era miembro de una familia de maestros de obras del periodo tardogótico, con estilos arquitectónicos característicos en los que preponderaban los detalles decorativos sobre los estructurales o tectónicos. Uno de los miembros más destacados de esta familia fue su padre, Juan de Badajoz el Viejo, de cuya obra fue continuador.23 La continuación de las obras del padre (a partir del año 1525) arroja dudas acerca de si algunas obras y trabajos son autoría de la vejez del padre o de la juventud del hijo.
Juan de Badajoz el Mozo, ya en solitario, estuvo activo en la ciudad de León en las primeras décadas del siglo XVI, ejerciendo como maestro de obras en la catedral de esta ciudad, y siendo uno de los últimos representantes del estilo plateresco en la zona.5
Realizó el diseño y decoración de algunos importantes edificios en el norte de España durante la primera mitad del siglo XVI. Fue maestro de obras comisionado por el cabildo catedralicio de León.3En la catedral leonesa, son de su autoría la coronación del imafronte de la fachada principal (proyectado hacia el año 1537 por el mismo Juan de Badajoz el Mozo y concluido en 1567 por Juan de Rojas; fue desmontado en el siglo XIX y sustituido por otro neogótico del arquitecto Demetrio de los Ríos). Intervino también en el trascoro, y rehízo casi enteramente el claustro, rematándolo con bóvedas renacentistas de abigarrado diseño.
Realizó también algunos proyectos urbanísticos en la misma ciudad,7 interviniendo asimismo en la bóveda de la librería de la Basílica de san Isidoro1 y en la sacristía mayor del Convento de san Marcos, obra realizada a partir de 1549, siendo probable su participación en la monumental fachada del mismo.
Otras de sus obras destacadas son el claustro del Monasterio de San Zoilo en Carrión de los Condes, realizado hacia 1537, muy emparentado con el claustro catedralicio de León aunque de líneas más depuradas;8 y la capilla funeraria de los Manuel en el Convento de san Pablo de Peñafiel, con rica decoración interior basada en motivos italianizantes.
Badalocchio, Sisto-Rosa, pintor y grabador italiano (Parma, 1581 – 1647)
Fue amigo y discípulo de Aníbal Carracci, y de Lanfranc, con quien grabó varias obras de Rafael; es muy estimado su cuadro Galatea, así como Los Trabajos de Hércules; La Virgen de Santa Ana; San José, San Joaquín y San Felipe Neri; San Francisco, etc.
Nacido en Parma, trabajó en un primer momento bajo la dirección de Agostino Carracci en Bolonia, y luego se trasladó a Roma con Annibale Carracci. Permaneció junto a este último hasta 1609, fecha en la que regresó a Parma.
Su obra más conocida como grabador es la llamada "Biblia de Rafael", una serie de planchas creadas junto a Giovanni Lanfranco. Representan los frescos realizados por Rafael Sanzio y sus ayudantes en las "Loggias" del Vaticano.
Como pintor, su obra más destacada corresponde a los frescos de la iglesia de San Juan Evangelista en Reggio Emilia, basados en la obra temprana de Caravaggio.
Badariense
Es la denominación de una cultura del periodo neolítico que surge en el Alto Egipto en torno a 4400 a. de J.C., hasta 3800 a. de J.C. y cuyo nombre tomó de los arcaicos asentamientos y necrópolis de El-Badari, en las inmediaciones de Asiut, en la margen derecha del río Nilo.
Es considerada la más importante cultura prehistórica del Alto Egipto y fue origen de los que posteriormente colonizarán todo Egipto.
Egipto comprendía dos zonas muy diferentes, una fértil y rica, el delta del Nilo, propicia para asentamientos estables, siendo región de encuentro entre Asia y África, con una incipiente cultura que se desarrollará rápidamente gracias a la relación con otras culturas. Y el sur, más árido, una franja fértil junto al Nilo, entre dos cadenas montañosas desérticas, con una población semisedentaria de cazadores con costumbres aún cercanas a los cazadores de épocas antiguas. En este escenario surge, a finales de la cultura merimdense, la badariense.
Actividad económica
Por las evidencias encontradas en los yacimientos de El-Badari, la economía de esta cultura se fundamentó principalmente en la agricultura y ganadería. Se ha encontrado trigo, cebada, lentejas y tubérculos en sus almacenes. La pesca fue primordial y pudo haber sido la principal actividad económica en algunos periodos del año. Al parecer, la caza empezaba a ser una actividad eventual.
Cerámica badariense
La cerámica badariense está muy bien elaborada, con recipientes de pared muy delgada y gran calidad; eran de tonos rojizos, marrones, o negros, aunque la más característica era de color rojo con el borde superior y el interior en negro. Sin embargo las herramientas de piedra badarienses conocidas son muy toscas.
Esos colores rojizos se deben al tipo de arcilla elegida, y el color negro se debía al sistema de elaboración de las piezas de cerámica, las cuales ponían a cocer boca abajo, por lo que el "borde" de estas se ennegrecía debido a la acción del fuego, y al estar invertidas, el aire no podía penetrar en el interior de la vasija, por lo que la arcilla no se oxidaba, y no adquiría esa coloración rojiza.
Tumbas
Las tumbas badarienses eran de forma ovalada o rectangular, poco profundas y podían contener más de un cuerpo; estos, en posición fetal, sobre su costado izquierdo y mirando al sur, se envolvían con pieles o esteras y junto a ellos se depositaban alimentos y enseres funerarios como joyas, collares, amuletos cerámicos, paletas de piedra, vasijas cerámicas y cucharas de marfil o piedra. También se han hallado restos de alimentos, como pan, trigo y cebada. La vestimenta solía ser de lino y pieles.
Yacimientos
Próximos a El-Badari se encuentran los yacimientos de Deir Tasa y El-Mostagedda, donde se han encontrado utensilios badarienses de un tipo más antiguo: Tasiense. También se han hallado restos badarienses en El-Hammamiya, El-Matmar y El-Qau y en otras zonas más alejadas, como Hieracómpolis y Armant.
La civilización badariense se dividió, hacia 4000 a. de J.C., en dos culturas: Naqada I en el Alto Egipto y Maadi-Buto en el Bajo Egipto.
Badami
Lugar arqueológico de la India (Karnataka), en el emplazamiento de una de las ant. cap. de los Chalukya. Santuarios rupestres brahmánicos (ss. VI- VII).
Los acantilados bermellón dan forma a esta tierra, en otrora capital de la poderosa dinastía Chalukya que gobernó la región entre los siglos VI y VII, dejando tras de sí un vasto legado de templos dravídicos y santuarios tallados en roca. Fue en aquellos tiempos de esplendor cuando la arquitectura sacra hinduista experimentó grandes y destacables innovaciones, que hoy hacen de Badami un destino único para adentrarse en aquella época gloriosa.
La mayor atracción sin duda de la localidad son sus templos-cueva construidos en la propia roca.
La primera de estas cuevas está dedicada al dios Siva, es probablemente la más antigua de las cuatro existentes y en ella se puede observar una impresionante figura de Nataraja, realizando 81 movimientos de danza en una sola pose. En la segunda cueva, consagrada a Visnú, se halla una escultura de Vahara, avatar de Visnú y emblema de la dinastía Chalukya, así como otras de Naga y Trivikrama.
La tercera cueva es la mayor de todas, la más impresionante. Está dedicada a Visnú y cuenta con tallas de este dios así como de Indra -montado sobre un elefante-, Siva -sobre un toro- y Brahma -sobre un cisne- en los paneles que conforman su techo. Por último, el santuario número cuatro, destinado a los santos jaimistas, es el que presenta las dimensiones más reducidas de las cuatro cuevas, si bien sus columnas son realmente similares a las anteriores.
Estos templos-cueva se orientan al Agastyatirtha y al Buthanatha Temple, alrededor del cual nos topamos con rocas talladas con relieves de Visnú durmiendo. Otro de los enclaves de interés para el viajero en Badami es su museo arqueológico, ubicado en la parte norte del estanque. En él se hallan interesantes ejemplos de la escultura local, que permiten acercarse más si cabe a aquellos siglos gloriosos dirigidos por la dinastía Chalukya.
Bada Shanren, pintor chino (Nanchang 1626- 1705)
Fue un pintor chino nacido con el nombre de Zhu Da
Debido a sus relaciones familiares con la familia imperial y la caída de la dinastía Ming (1644) ingresó en un monasterio budista con el objetivo de huir de las persecuciones. Tras el fallecimiento de su padre perdió el habla, aunque no se sabe si esta pérdida fue real o no, debido al desconocimiento de múltiples de sus datos biográficos.Su comunicación con el mundo exterior se limitaba a gestos y gritos y mediante sus obras. Adoptó diversos nombres con los que firmaba sus obras: Lu (mono), Wu Lu (mono en casa),Xue-Ge (copito de nieve), Ge Shan (esta montaña).
En el año 1685, comenzó a firmar sus obras con el nombre de Ba Da Shan Ren (ermitaño del Gran Octavo)éste fue, sin duda, su seudónimo más conocido.
Entre los años 1680-1684, abandonó su vida retirada, viviendo con la esperanza de la restauración de la antigua dinastía Ming. En 1689,el emperador Kangxi efectuó su segundo viaje por el sur, triunfando y desmoronando todas las ilusiones de los leales a la dinastía Ming. Con ese viaje coincide una de las obras más reconocidas de Bada Shanren, o Zhu Da, denominada Luna y melón.
Las obras de su juventud ligan muy claramente a Zhu Da con pintores importantes como Dong Qichangy Ni Zan, especialmente en los métodos que se refieren a la pincelada y composición. Sin embargo, pronto abandonó ese estilo.
Su obra fue escasamente valorada en su época, pero ha tenido una gran influencia en la pintura china del siglo XX.
Badham, Herbert , pintor australiano (Watsons Bay, 1899 – 1961).
Es un pintor que ha realizado una obra concentrada en escenas de interior y mundanas tratadas con minuciosidad y, en parte de ellas, empleando colores chillones, creando una imagen de irrealidad y con cierta presencia de lo siniestro.
Era hijo de Herbert Lewis Badham (c. 1870 – 1937) y su esposa Mary. Fue uno de los cinco hijos de la familia. Se alistó en la Marina Real Australiana en 1917 para servir en la Primera Guerra Mundial. De 1925 a 1938, estudió pintura en la Escuela de Arte Julian Ashton, donde fue tutelado por Julian Ashton, George Washington Lambert y Henry Gibbons.
Era un pintor realista, y se centró en la pintura de escenas de la vida cotidiana. Su trabajo fue exhibido en la Sociedad de Artistas desde 1927 hasta su muerte. Más tarde, en 1939, su primera exposición individual tuvo lugar en la Galería Grosvenor, Sydney.
Badham enseñó pintura en el East Sydney Technical College de 1938 a 1961. Publicó dos libros sobre arte australiano.
En abril de 1950 vivía en Darling Point Rd., Darling Point. Se casó con la modista Enid Wilson en Sydney en 1927. Su hija, Chebby Badham, se convirtió en artista y animadora.
Actualmente, dos de sus pinturas se exhiben en la Galería de Arte de Nueva Gales del Sur en Sydney. Otra pintura se encuentra en la Galería de Arte de Ballarat en Ballarat. Otra pintura se exhibe en el Museo de Guerra Canadiense en Ottawa.
Badi, Aquiles, pintor argentino (Buenos Aires, 1894 – 1976)
Es un pintor modernista, cercano a la pintura metafísica italiana. Sus pinturas se caracterizan por ser geométricas, esquemáticas, evitando lo accesorio, llenas de sugestión e irrealidad.
Estudio en Italia y Argentina. Refleja en sus obras composiciones de resonancias clásicas italianas, y obras que revelan la preocupación por la guerra civil española.
Vive su niñez en Milán (Italia) y estudia en el Regio Collegio Tomasseo en el que obtiene una Licencia Técnica en 1909. Ese mismo año, a los 15 años de edad regresa a Buenos Aires para estudiar en la Academia Nacional de Bellas Artes y así donde se hace intimo amigo de los pintores Horacio Butler y Héctor Basaldúa.
Tras la muerte de su padre, regreso a Italia en el año 1921, donde recorre Europa con su amigo Butler. Continua sus estudios en París en la academia Julian y el Taller de Le Fauconier. Durante los próximos años de su vida radica en Francia la localidad de Cagnes y Sanary-Sur-Mer, donde se les unen Raquel Forner, Alfredo Bigatti, Pedro Domínguez Neira, Alberto Morera y Leopoldo Marechal.
En 1928, viaja a Buenos Aires con sus amigos al Primer Salón de Pintura Moderna que se realiza en Buenos Aires, en las salas de la Asociación Amigos del Arte. En este año también interviene en el Salón de los Independientes de París. En la década de 1930 Badi establece su residencia en Milán y en París donde se constituye como activo participante del «Grupo de París». Junto a Héctor Basaldúa, Antonio Berni, Horacio Butler, Lino E. Spilimbergo y Juan Del Prete. Durante el transcurso de la Segunda Guerra Mundial reside en Milán y colabora intensamente en la ilustración de libros y revistas como La Lettura, revista mensual del Nuevo Corriere della Sera y en Martedi, seminario literario de la casa Editora Bonpiani.
En 1936, se radica definitivamente en Buenos Aires, y abre en la calle Corrientes al 1309 –junto a Horacio Butler– el «Atelier Libre de Arte Contemporáneo». A los pocos días su obra La plaza es elogiada por Gilles de la Tourette en el diario La Nación. También en ese año gana el Premio de la sección de Acuarelistas concedido por la Comisión Nacional de Bellas Artes, alcanza otra distinción en el Segundo Salón Nacional de artistas decoradores y el Primer Premio de Pintura Mural de la Comisión Nacional de Cultura. El Museo del Castello Sforzesco de Milán adquiriere una de sus obras para su colección.
En 1937 comienza a presidir la recientemente creada Sociedad Argentina de Artistas Plásticos (SAAP). Con su obra El hombre verde consigue el Premio Adquisición Martín Rodríguez Galisteo en el XIII Salón Anual de Santa Fe. Además viaja a París a la Exposición Internacional de París realizando paneles decorativos junto a Lino Enea Spilimbergo. En esta importantísima exposición es distinguido, junto a otros artistas argentinos, con Medalla de Oro. En 1939 regresa a Italia y realiza pinturas murales y se dedica a la ilustración de diversas publicaciones entre las que cabe citar La lettura, revista mensual del Nuovo Corriere della Sera y Martedi, semanario literario de la editorial Bompiani. Sin embargo, se mantiene en contacto con nuestro medio, realizando exposiciones y consecutivos envíos al Salón Nacional.
Entre sus obras cabe destacar: Descendimiento, 1937, óleo, 1,55 x 1,20 m, Museo Municipal de Artes Plásticas, Eduardo Sívori. Cristo de los Escombros, 1949, óleo, 0,74 x 0,60 m, . colección privada. Composición italiana, óleo, 0,80 x 1,02 m, colección privada. Naturaleza muerta con antifaz, 1929, óleo, 1 x 0,81 m, Museo Nacional de Bellas Artes, Buenos Aires.
Ha ganado algunos premios, entre ellos, en 1927 participa en el Salón Nacional con El saltimbanqui y Naturaleza muerta, obteniendo con esta última obra el Segundo Premio. 1936 Primer Premio del Salón Nacional 1937 Primer Premio en el Salón de Acuarelistas, El Primer Premio de Pintura Mural en el Salón de Decoradores y la Medalla de Oro en la Exposición Internacional de París 1957 la Academia Nacional de Bellas Artes le otorga el Premio Palanza (Milán).
Sus obras integran importantes colecciones argentinas, entre otras las del Museo Nacional de Bellas Artes, el Museo Municipal de Buenos Aires, Museo Eduardo Sívori de Buenos Aires, Museo Provincial de Bellas Artes de La Plata, Museo Rosa Galisteo de Rodríguez en Santa Fe, Museo Juan B. Castagnino de Rosario y Museo Emilio Caraffa de Córdoba, y numerosas galerías y colecciones particulares.
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