Aartgems o Ergens, conocido tambien con el nombre de Arturo Claesson, pintor holandés (1498-1561)
En un principio fue cardador de lana, y después se puso a pintar con tal acierto que adquirió fama y fortuna, así que se le ofreció una pensión para establecerse en Amberes que él rehusó. Murió ahogado al caerse de un bote en el que se paseaba.
Aaltonen, Wainö (1894-1966), escultor y pintor finlandés (Karinais, 1894-1966).
Autor de torsos femeninos, cabezas y obras en granito. Autodidacto, gozó de alto prestigio en su país. Utilizó como materiales el bronce, el mármol, el granito y la madera, donde denotó la influencia cubista. Luego de estudiar dibujo en Åbo, se dedicó al trabajo escultórico.
Su primera exposición data de 1916 y desde entonces, con una temática en la que predominan las esculturas de niños, cultivó un género dominado por la sencillez plástica y la estilización realista. Entre sus principales obras destacan el monumento conmemorativo de la Guerra de Liberación finlandesa, en Mikkeli, y el retrato de la princesa Luisa de Suecia (1942) sus esculturas en el Parlamento y las del escritor Aleksis Kivi, de Sibelius y del atleta Paavo Nurmi. Ganador de numerosos premios: Viena (1936), Exposición Universal de París (1937), etc., perteneció a las Academias Finlandesa, Sueca, Danesa, Soviética de Bellas Artes e Italiana del Adriático.
Después de estudiar dibujo en la Escuela de Pintura de la Asociación Artística de Turku, decidió experimentar con la escultura, a la que se dedicó toda su vida. Se inició trabajando el granito, pero enseguida utilizó toda clase de materiales, desde el vidrio hasta la plata. Comenzó a exponer en 1915 y desde entonces formó parte de un gran número de exposiciones internacionales.
Sus primeras obras en granito eran fieles al naturalismo tradicional, si bien se diferenciaban de aquéllas por su técnica del tallado directo. A partir de 1920 recibió la influencia de postcubismo predominante en Europa.
Esculpió importantes monumentos, entre los que destaca el monumento conmemorativo de la Guerra de Liberación finlandesa, en Mikkeli, el del escritor Aleksis Kivi, el del Presidente Stahlberg, las estatuas del Parlamento o el del atleta Paavo Nurmi.
Ganador de numerosos premios: Viena (1936), Exposición Universal de París (1937), etc., perteneció a las Academias Finlandesa, Sueca, Danesa, Soviética de Bellas Artes e Italiana del Adriático.
Ábaco
Elemento arquitectónico propio de los órdenes clásicos. Consiste en una losa de piedra rectangular, poligonal o circular, que se coloca encima del capitel. En las épocas griega y romana tenía poco espesor, alcanzando proporciones más macizas en la época bizantina.
Para la arquitectura clásica, el ábaco era una pieza cuadrada en forma de tablilla que, colocada sobre el equino, corona el capitel sirviendo de asiento al arquitrabe, a la vez que protege la decoración de dicho capitel. En el orden Dórico, está formado por una pieza prismática, en el Jónico se enrolla en espirales y en el Corintio se simplifica y se estiliza. En la Edad Media es sinónimo de cimacio.
En las estructuras modernas, por ejemplo de hormigón armado, se denomina por similitud formal (no funcional) ábaco a la zona del forjado próxima a un pilar, reforzada estructuralmente para transmitir correctamente las cargas al mismo, y para resistir las solicitaciones que se concentran en ese punto (cortantes y momentos negativos). Además los ábacos permiten corregir de manera barata el riesgo de punzonamiento (es un esfuerzo producido por tracciones en una pieza debidas a los esfuerzos tangenciales originados por una carga localizada en una superficie pequeña de un elemento bidireccional de hormigón, alrededor de su soporte).
Abacco, Antonio, arquitecto y grabador italiano (s. XVI)
Vivió en Roma en la segunda mitad del siglo XVI. Era discípulo de Antonio di San Gallo y grabó los planos de la iglesia de San Pedro de Roma por los dibujos realizados por aquél. También hizo las láminas de su obra titulada Libro di Antonio Abacco, appartenente all' architectura, nel quale si figurano alcune nobili antichistá di Roma. Se ignora la fecha de su muerte.
Abad, Antoni, escultor, grabador y pintor español (Lerida, 1956)
Se licenció en Historia del Arte en Barcelona y amplió su formación en Cuenca, donde asistió a clases de grabado. En 1989 consiguió la Beca Endesa de Artes Plásticas. Se inició en el mundo artístico con una serie llamada Vegetaciones, donde las tiras de papel con tintes naturales jugaban con una misma tonalidad cromática, y con objetos tridimensionales (scubidús). En el año 1985 incorporó a su trabajo la gomaespuma, material de gran flexibilidad que le permitía tallar bloques de gran formato y cuyo resultado son esculturas que se despliegan en el espacio, con la posibilidad de recuperar el bloque inicial.
En 1988, realizó sus primeras esculturas con ángulo ranurado (mecalux), material utilizado en la confección de estanterías industriales.
Posteriormente su obra evolucionó hacia piezas en las que el movimiento estaba sugerido o limitado por la acción de una parte estática sobre una móvil. En sus últimos trabajos, el artista incorpora objetos plegables (sillas, mesas, etc.), para realizar esculturas que poseen la facultad de desarrollarse o contraerse en el espacio.
También ha experimentado con el llamado "videoarte", actividad con la que ha participado en multitud de muestras y exposiciones, y con la que ha conseguido prestigiosos galardones, el más importante de ellos en junio de 2006, el Premio Ars Electronica, concedido por el Ars Electronica Center de Linz a su obra Canal accesible.
El artista leridano Antoni Abad cuenta con una amplia trayectoria explorando las posibilidades artísticas de los medios interactivos y las redes de comunicación. En 2003 inició su proyecto Zexe.net, centrado en la creación de comunidades digitales a través del uso de teléfonos móviles con cámara integrada.
Abad, Antonio, pintor español
Formado en la Escuela de Artes de Vigo y en el madrileño Taller de El Prado, desarrolla su carrera artística en Vigo donde crea su estudio-taller.
Expone ininterrumpidamente de forma individual desde 1990 en distintas ciudades de España y Portugal, y de forma conjunta o colectiva en Europa.
Formó parte de la Asociación Internacional Plástica Latina con sede en Francia, donde fué premiado con una Mención de Honor en su Salón Internacional del año 1998.
En el año 1999 consigue el primer premio de pastel en el 3º Salón Internacional de Artes Plásticas ACEA de Barcelona. Participa en el VII TROFEO REMO BRINDISI en FERRARA (Italia) donde le conceden el "Diploma di Merito". En el año 2000 su pintura es presentada en Nueva York donde obtiene importante aceptación. En el año 2001 el Concello de Vigo organiza con su obra la exposición retrospectiva "NO CAMIÑO" en reconocimiento a su labor creativa. En el año 2002 su pintura viaja a París y a Siena. En el año 2003 es seleccionado para participar en una muestra itinerante de grandes pastelistas Europeos por Italia y San Petesburgo patrocinado por la UNESCO. La Xunta de Galicia presenta en Madrid su muestra individual " TIERRAS DE MAGIA". Consigue Diploma y premio "Frigoríficos do Morrazo" en el Certamen Internacional "ARTE NO MORRAZO" 2005.
Abad, Eugenio, pintor ecuatoriano (Cuenca, 1957)
Realizó sus estudios en la Facultad de Arquitectura de la Universidad Estatal de su ciudad natal (1975-1982), y en la Escuela Massana de Barcelona, España (1990-1991). Desde 1986 ha participado en numerosas exposiciones colectivas en Ecuador, y ha ganado varios premios, como el Coloma Silva, de la Tercera Bienal Internacional de Pintura (Cuenca 1991), el Segundo Premio en el Salón de Arquitectos de Ambato (1992) y Mención de Honor Premio París (1992). La obra de Abad cumple una función introspectiva, similar a la de Svistoonof. Desde un comienzo su arte ha estado asociado con el paisaje natural, dado el gusto que siente el artista por todo "lo que viene de la tierra". La naturaleza es el medio de contacto con su mundo interior. En sus cuadros se encuentra también un espacio neutro, una "sensación de vacío" que, según él mismo explica, es el principio de todo, de donde viene la materia y en donde el espectador se encuentra consigo mismo.
Abad, Francesc, artista español (nacido en 1944)
Representante del arte conceptual, ha experimentado también con el body art y el land art. Estudió en la Escuela de Artes y Oficios de Terrassa y en el Centro de Documentación Pedagógica de París. Entró en el mundo del arte a través de la pintura, donde su obra llegó a la máxima simplificación de las formas y a una reducción casi total del color y de los grafismos. En 1972 se instaló en Nueva York donde el contacto con artistas y tendencias diversas, sobre todo minimalistas, influyeron en su evolución. A su regreso a Barcelona fue un activo miembro del Grup de Treball. Su trayectoria artística se fundamenta en una voluntad utópica de transformación de la realidad a través del arte. En la escena catalana de la década de 1970, en el marco del arte conceptual, coexistían una serie de tendencias que se habían desarrollado en el ámbito internacional, como son el body art, el land art, etc. Entre sus obras cabe destacar la acción Comptar i numerar les pigues d'una part del braç per part dels assistents (1973), Parany (1986), Dinosaures, Pertorbacions irreversibles (1988), La línea de Portbou, en homenaje a Walter Benjamin, y One man show (1991), Solo cum solo (1992), Valises (1994), Who killed Walter Benjamin or 50 years of peace (1995), Fragments (1996).
Abadía, Juan de, pintores españoles (Huesca, ?)- 1498, y ?-1489-1513)
Pintores oscenses, padre e hijo, ambos del mismo nombre Juan, que llenan con su actividad el último cuarto del siglo XV. Gudiol supone una primera etapa barcelonesa para el mayor de los Abadía entre los años 1455 y 1460, como colaborador del pintor aragonés Pedro García , con el que habría trabajado en el retablo de las santas Clara y Catalina (Catedral de Barcelona) y en el de los santos Quirico y Julita (Museo Diocesano, Barcelona), realizados en el taller de la viuda de Martorell. De ahí le vendría su entronque con la escuela catalana y su conocimiento de la obra de Jaime Huguet. Su primer trabajo documentado lo sitúa definitivamente en Huesca, donde, en 1473, se compromete a pintar el retablo mayor (perdido) de la Seo de Jaca , bajo la advocación de Sta. Orosia, consagrado en 1496. El encargo siguiente es un retablo para la capilla de S. Juan Bautista en S. Pedro el Viejo de Huesca, obra que Del Arco identifica con el desmembrado retablo de S. Andrés y Sta. Úrsula, hoy en el Museo Diocesano de dicha ciudad. Numerosos retablos para iglesias oscenses indican la existencia de un taller en el que, desde 1489 por lo menos, pudo trabajar su hijo Juan, con el que protagoniza una disputa frente a su colega y convecino Francisco J. Baget. Los últimos años de su vida recogen su labor en los retablos de S. Pedro Apóstol, en Biescas ; de Sto. Domingo, en Almudébar , y de la Cofradía del Espíritu Santo, en la iglesia de su nombre, en Huesca , obra última que cobra su viuda, Andrea Gavastón, en 1499. Entre las obras que se le atribuyen están el retablo de Sta. Quiteria en la colegiata de Alquézar, la tabla con S. Miguel Arcángel del M.A.C. (Barcelona, n.° 5082), que procede de Liesa (H.), y las de S. Miguel y S. Sebastián del Museo Lázaro Galdiano (Madrid), venidas de Aniés (H.). Su hijo y sucesor, Juan de la Abadía II, hereda con el taller un estilo bien característico que reproduce, de forma más desaliñada, los modelos que había divulgado su padre. Se conservan documentados de su mano el retablo de S. Martín (salvo el titular), que, procedente de Nueno (H.), está en el M. Arqueológico de Madrid, y los incompletos de Aso (H.) y de Lastanosa (H.).
Abadía
Comunidad religiosa regida por un abad y conjunto de todos los edificios que ocupa en modo estable.
Históricamente, el origen de la abadía en cuanto organismo social permanente, albergadas en edificios propios, depende en gran escala y en muchos aspectos, aunque no de modo exclusivo, a la difusión de la Orden de los Benedictinos y sus derivados (Cistercienses, cluniacenses, trapenses, etc.). La gran difusión de las abadías durante la Edad Media unido al intento de oponer fuertes núcleos sociales al ordenamiento laico de tipo feudal (de ahí, por ejemplo, su gran importancia durante las "luchas por las investiduras"). Dada su identificación casi total con los Benedictinos, la estructura de la abadía, refleja fielmente, desde el 7punto de vista arquitectónico, el racionalismo agrícolo-artesano y, al mismo tiempo, la vocación anacoreta (de tipo oriental) de la orden. En efecto, el escenario natural, casi siempre sugestivo (valles, proximidad de ríos, alturas casi inaccesibles), concuerda con los intereses religioso-productivos de la comunidad y también con la necesidad de defensa. De estos motivos derivan la estructura grandiosa pero sobria de la iglesia, la importancia concedida al claustro, al aula capitular y al refectorio, la amplitud de los locales accesorios (dormitorios, albergues, jardines, almazaras, cuadras, corrales, escuelas, etc.) y el conjunto, frecuentemente rodeado de muros. Los locales accesorios podían estar separados o comunicados entre sí.
Entre las abadías más importantes se cuentan las de Cluny, Clairvaux, Saint-Denis (Francia); Fulcla (Alemania); Salisbury (Inglaterra); Chiaravare, Milanese, Cassamare, Montecassino, Monreale (Italia); y en España, las de San Juan de la Peña, Poblet, Ripoll, etc.
La abadía de Lorshc, en Alemania, es uno de los escasos ejemplos que se conservan de la arquitectura de la época carolingia.
Un ejemplo de abadía es la de Fiesole (s. XI), delicada expresión del románico-florentino. Las taraceas de mármol que la caracterizan desempeñaron un papel importante en la arquitectura La abadía de Fossanova fue una de las primeras abadías cistercenses edificadas en Italia, de fundamental importancia para la difusión del Gótico Borgoñón en la Península Ibérica.
La penetración de la arquitectura gótica en Italia siguió un camino distinto del gótico francés, cuyas etapas fundamentales fueron la erección de las abadías de Fossanova, de Casemare y de San Calgano, todas de la orden de la Cister.
Los cistercenses no se limitaron a construir una abadía en Fossanova, sino que además crearon una escuela para la formación de técnicos en arquitectura en futuras edificaciones, enseñanzas que no podían ser otras que italianas. A medida que se pasó de Fossanova a Casemare y de aquí a San Calgano, la pureza arquitectónica de la primera abadía cedió a la atracción del ambiente local, sin perder las características fundamentales de energía y estructuración técnica. Fossanova y Casemare se conservan todavía, pero San Calgano se halla en ruinas; sin embargo hay que hacer notar el hecho de que haya surgido en territorio sienés, en una de las zonas artísticas más fecundas de la región toscana.
Fountains Abbley, cerca de Ripon, en Yorkshire, es la más grande y famosa abadía construida por la orden cistercense en Inglaterra. Su importante estructura, de desnuda y austera elegancia, concuerda perfectamente con el riguroso canon de rigurosidad tantas veces predicado por San Bernardo a los monjes de su tan difundida orden.
De la famosa abadía de Chiaravalle, fundada por San Bernardo en 1135, ha quedado intacta la iglesia, cuya construcción fue iniciada en 1172. Este templo es notable, desde el punto de vista arquitectónico, por la lograda fusión de elementos lombardos con otros de importación francesa. Particularmente característica es la gran torre del s, XIV. En biforios y galerías, el mármol alterna gratamente con el ladrillo.
Una abadía (del latín abbatia, la cual deriva del hebreo abba "padre"), es un monasterio o convento cristiano bajo las órdenes de un abad o una abadesa, que son el padre o la madre espiritual de la comunidad. Un priorato sólo difiere de la abadía en que el monje superior lleva el título de prior en lugar de abad. Los prioratos eran originariamente ramificaciones de las abadías, y los priores continuaban siendo subordinados a los abades; sin embargo, la distinción actual entre abadías y prioratos fue perdida en el renacimiento.
Las más antiguas comunidades monásticas conocidas, (ver monasticismo), consistieron en "células" o cabañas congregadas alrededor de un centro común, el cual era normalmente la causa de un ermitaño o anacoreta famoso por su santidad o su ascetismo singular, pero sin intenciones de organización ordenada. Tales comunidades no son una invención del cristianismo. Ya se había producido un ejemplo, al menos en parte por los esenios en Judea, y quizás por los therapeutae, una orden monástica establecida al pie del lago Mareotis, cerca de Alejandría en el Egipto Ptolemaico.
En las épocas más tempranas del monasticismo cristiano, los ascetas acostumbraban a vivir aisladamente, independientemente unos de otros, no lejos de alguna iglesia local, manteniéndose del trabajo de sus propias manos y repartiendo el sobrante una vez habían satisfecho sus frugales necesidades. El incremento del fervor religioso, ayudado por la persecución, los alejó cada vez más de la civilización hacia las soledades montañosas o desiertos solitarios. Los desiertos de Egipto se enjambraron con las "células" o chozas de estos anacoretas. Antonio el grande, que se había retirado a la Tebaida egipcia durante la persecución por Maximiano, (312) fue el más celebrado de ellos por sus austeridades, su santidad y su poder como exorcista. Su fama congregó alrededor de él una hueste de seguidores imitando su ascetismo en un intento de imitar su santidad. Cuanto más se retiraba a terrenos salvajes, más numerosos era sus discípulos. Rehusaron separarse de él y construyeron sus células alrededor de su padre espiritual. Así surgió la primera comunidad monástica, consistiendo en anacoretas que vivían cada uno en su propia pequeña vivienda, unidos bajo un superior. Antonio, tal como menciona Neander, " sin ningún designio consciente suyo se había convertido en el fundador de un nuevo modo de vivir en Cenobitismo común". Gradualmente se fue introduciendo el orden en los grupos de cabaás. Fueron dispuestas en líneas, como las tiendas en un campamento, o las casas en una calle. De ésta disposición en líneas vinieron en ser conocidas como Laurae, Laurai, "calles", o "avenidas".
El auténtico fundador de los monasterios cenotíbicos, (koinos: común, y bios: vida) en el sentido moderno fue Pacomio, un egipcio de comienzos del siglo IV. La primera comunidad por él establecida estaba en Tabennae, una isla del Nilo en el Alto Egipto. Fueron fundadas ocho más en la región a lo largo de su vida, llegándose a contar 3000 monjes. En los cincuenta años siguientes a su muerte sus sociedades podían integrar a 50.000 miembros. Estos cenobios parecían villas o poblados habitados por una comunidad religiosa que vivía del trabajo de sus manos, todos del mismo sexo.
Los edificios estaban separados. Eran pequeños y lo más humildes posible. Cada célula o choza, de acuerdo con Sozomen, contenía tres monjes. Tomaban su comida principal en un refectorio común o comedor a las 3 p.m., permaneciendo hasta esa hora en ayunas. Comían en silencio, con capuchas caladas sobre sus caras de tal manera que no podían ver nada aparte de la mesa que tenían delante de ellos. Los monjes pasaban todo el tiempo que no estaban dedicados a los servicios religiosos o el estudio en el trabajo manual. Paladio, que visitó los monasterios egipcios encontró entre los 300 miembros del cenobio de Panopolis, bajo la regla Pacomiana, 15 sastres, 7 herreros, 4 carpinteros, 12 conductores de camellos y 15 curtidores.
Cada comunidad tenía su propio administrador u oeconomus, el cual estaba bajo la supervisión de un administrador jefe instalado en el establecimiento principal. Todo el producto del trabajo manual de los monjes le era remitido y él lo fletaba a Alejandría. El dinero obtenido se empleaba en comprar para aprovisionar los almacenes para el sostenimiento de las comunidades, y lo que sobraba se empleaba en caridad. 2 veces al año los superiores de varios cenofobios se encontraban en el monasterio principal bajo la presidencia de un archimandrita, (miandra = grupo de ovejas), y en el último encuentro daban informe de su administración durante el año. Los cenofobia de Siria pertenecían a la institución pacomiana. Podemos aprender muchos detalles referentes a éstos en la vecindad de Antioquía a partir de los escritos de Crisóstomo. Los monjes vivían en cabañas separadas llamadas kalbbia, formando una aldea en la ladera de la montaña. Estaban sometidos a un abad, y observaban una regla común, (No tenían refectorio, pero comían la misma comida, de pan y agua simplemente, cuando el trabajo del día había sido concluido, reclinándose en hierba amontonada, a veces fuera de la cabaña). Cuatro veces al día se juntaban en oraciones y salmos.
Las necesidades de defensa frente a ataques hostiles, la economía del espacio y la conveniencia de acceder a cualquier parte de la comunidad desde otra, dictaron una disposición más compacta y organizada de los edificios del cenobio monástico. Se edificaron grandes pilas de edificios, con paredes exteriores sólidas, capaces de resistir los ataques de un enemigo, dentro de los cuales todos los edificios necesarios se disponían alrededor de uno o en sistemas más abiertos, generalmente rodeados de claustros. El convento de Santa Laura, en Monte Athos. Al igual que la mayoría de los monasterios orientales está rodeado por una pared de piedra resistente y elevada circundando un área de entre 12.000 y 16.000 m2. El lado más largo se extiende por una longitud de aproximadamente 170 m. Sólo hay una entrada en la cara norte, (A) defendida por tres puertas de hierro separadas. Cerca de la entrada hay una gran torre (M), una característica constante en los monasterios de Levante. Hay una pequeña puerta trasera en L. el recinto contiene 2 gran patios abiertos, rodeados de edificios conectados con galerías claustrales de madera o piedra. El patio exterior, que es con mucho en mayor, contiene los graneros y los almacenes (K), la cocina (H) y otras dependencias conectadas con el refectorio (G). Inmediatamente adyacente a la puerta de entrada hay una edificación para huéspedes a la que se accede por un claustro (C), el patio interior está rodeado de un claustro (EE) al cual se abren las células de los monjes (II). En el centro de este patio se alza la iglesia católica o conventual, un edificio cuadrado con un ábside del tipo bizantino dominical al que se accede por un nártex, (entrada) abovedado. Delante de la iglesia hay una fuente de mármol, (F) cubierta por una bóveda soportada por columnas. El refectorio (G) está situado en realidad en el patio exterior, aunque sus puertas se abren al claustro. Es un edificio cruciforme grande, de alrededor de 30 m. en cada dirección, decorado por dentro con frescos de santos. En el extremo superior hay un receso semicircular que recuerda al triclinium del Palacio Lateranense de Roma, en el cual está el asiento del abad. En los monasterios orientales el refectorio se utiliza principalmente como sala de reuniones, tomando los monjes la comida en sus celdas separadas.
El monacato en el oeste debe su extensión y desarrollo a Benito de Nursia, (nacido en el 480). Su regla se difundió con una rapidez impresionante desde la fundación de Monte Cassino a través de toda la Europa del Este, y todos los países observaron la edificación de monasterios excediendo todo lo que había sido visto antes en espaciosidad y esplendor. Pocas ciudades grandes de Italia carecieron de su correspondiente monasterio benedictino, y rápidamente surgieron monasterios en los grandes centros de población de Inglaterra, Francia y España. El número de tales monasterios fundados entre el 520 y el 700 es asombroso. Antes del Concilio de Constanza en el año 1.415 se habían fundado no menos de 15.070 abadías únicamente de esta orden. Los edificios de una abadía benedictina estaban dispuestos uniformemente sobre un plano tipo que se modificaba cuando era necesario para acomodarse a las circunstancias locales. No disponemos de ejemplos existentes de los monasterios más primitivos de la orden benedictina. Todos han sucumbido al paso de los tiempos y la violencia humana. Pero sí que se conserva un plano elaborado del monasterio suizo de Sankt Gallen, edificado alrededor del año 820, en el cual pueden observarse la disposición general de un monasterio de primera clase del S. IX. El aspecto general del convento es el de una ciudad de casas aisladas con calles entre ellas. Está edificado claramente de acuerdo a la regla benedictina, que establecía que, si era posible, el monasterio contuviese todo lo necesario para la vida, así como los edificios conectados más íntimamente con la vida religiosa y social de sus internados. Debía contener un molino, una panadería, establos, así como acomodación para llevar a cabo todas las artesanías dentro de las murallas, de modo que no fuese necesario para los monjes salir de los límites del monasterio. Es posible entonces describir la distribución general de los edificios: La iglesia, con su claustro está situada al sur, ocupa el centro de un área cuadrangular de cerca de 430 pies cuadrados. Los edificios, como en los monasterios grandes, están distribuidos en grupos. La iglesia forma el núcleo, como centro de la vida religiosa de la comunidad. En relación más estrecha con la iglesia está el grupo de edificios apropiado para la línea monástica y sus exigencias diarias: el refectorio para comer, el dormitorio para descansar, la sala común para relacionarse, la casa del capítulo para las conferencias religiosas y disciplinarias. Estos elementos esenciales de la vida monástica estaban colocados alrededor de un patio enclaustrado, el cual contenía una arcada cubierta permitiendo la comunicación protegida de los elementos entre los edificios. La enfermería para monjes enfermos, con la casa del médico y el jardín del herbolario quedan al este. En el mismo grupo que la enfermería está el jardín de los novicios. La escuela exterior, con la casa del maestro principal contra la pared opuesta de la iglesia queda fuera del recinto del convento, en proximidad a la casa del abad, que debía mantener un ojo constantemente sobre ellos.
Abadie, Paul, arquitecto francés (París, 1812-Chatou, 1884)
Restauró la catedral de Angulema y. Planeó el Sacré-Coeur (1874). Segundo inspector de los trabajos de Notre Dame de París y miembro de la Academia Francesa de Bellas Artes. En 1874 ganó el concurso para la elección de la iglesia del Sagrado Corazón, en Montmartre (París).
Es autor de infinidad de obras de restauración, entre ellas la catedral de Angouleme, Sainte-Croix de Burdeos y Saint-Front de Périgueux. Cuatro años después de estallar la guerra franco-prusiana en 1870, fue nombrado sucesor de Eugène Emmanuel Viollet-le-Duc como arquitecto diocesano de París. En esas fechas 2 comerciantes católicos decidieron construir una iglesia dedicada al Sagrado Corazón de Jesús. Paul Abadie fue el encargado del diseño, comenzando las obras en 1875 y completándose en 1914. Se ha dicho muchas veces que Abadie revolucionó con ésta basílica neo-románica el mundo eclesiástico, pues pronto se convertiría en un modelo muy imitado para las nuevas iglesias a construirse ya que el neogótico parecía ya haber cumplido su ciclo.
Abaisi, Tomás, escultor italiano que vivió a mediados del s. XV
En 1451 hizo varias estatuas de madera para la catedral de Ferrara.
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